The Signal (2014)

The Signal (2014)

En esta ocasión ponemos el foco sobre una de las películas más ignoradas del 2014. Una producción Sci-Fi  de medios humildes, pero de acabado incuestionable.  The Signal es una propuesta atípica que amarás u odiarás, pero no te dejará indiferente.

Argumento (Sin spoilers)

signal_1 La película nos presenta a un grupo de amigos estudiantes del MIT: Nic, Haley y Jonah; participantes voluntarios en una especie de Gymkana organizada por un hacker —apodado Nomad— que se entretiene dirigiendo los pasos de nuestros protagonistas mediante pistas diseminadas por todo el país. Hasta que en uno de los viajes sucede algo… inesperado.

No suena demasiado emocionante, y justo es admitir que el gancho narrativo es el talón de Aquiles de la producción: una historia principal poco ambiciosa con un desarrollo de personajes casi inexistente. Y digo carencia y no fallo, porque es una característica común y voluntaria dentro del cine de autor.

La película no aspira tanto a contarte una historia compleja, o a transmitir un mensaje concreto. En lugar de eso presenta una serie de hechos que perfilan una ambientación definida,  y a partir de ahí crea escenas impactantes para provocar reacciones emocionales en el espectador.

No se trata de una película particularmente violenta, ni tampoco emplea recursos del cine de terror salvo en un par de ocasiones. Si consigue sorprender es precisamente porque no se conforma con los clichés del género: los revitaliza a base de ideas originales y giros inesperados, además de una atmósfera de suspense e incertidumbre que anticipa a la perfección los momentos más climáticos.

 

Apartado Técnico.

Sencillamente increible lo que han hecho con el poco presupuesto que tenían.  El único aspecto debatible es el montaje, que se ve en la tesitura de tener que rellenar huecos sin perder demasiado el interés —Tarea de la que sale airoso, pero sin alardes—. 97 minutos de metraje que no se hacen largos, pese a no ir sobrada de contenido.

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La fotografía es sobresaliente,  y despunta por encima de cualquier otro apartado. Encuadres perfectos, planos que rebosan energía, que refuerzan el lenguaje corporal de los actores. Resulta llamativo que un equipo técnico tan joven pueda alcanzar un nivel que ya quisieran para sí muchas superproducciones.

A lo que tenemos que sumar una cuidada iluminación y gradacion de color, para sintetizar una ambientación consistente, que no tarda en atraparte. El propio montaje sabe canalizar el buen hacer fotográfico y transformarlo en escenas impactantes y poderosas.

Los efectos especiales no son abundantes, pero si son muy superiores a lo esperable. Salvo los tiroteos —donde se echa en falta algún fogonazo que otro—, el resto alcanza el máximo nivel gracias a un 3DCGI tan sólido que se hace tangible por momentos. Es una lástima que la película no contara con un presupuesto mayor para dar a estas escenas el tiempo en pantalla que merecen.

La música es bastante ambiental y comprende múltiples influencias. Llama la atención que se va haciendo más disonante y tensa a medida que avanza el conjunto. Bien en general, aunque no siempre encaje a la perfección en todas las situaciones.

 

Apartado Artístico.

Signal_5Hablando de las interpretaciones poco podemos criticar. Destaca especialmente el protagonista, Nic (Brenton Thwaites), que carga con la mayor parte del peso narrativo. Es el único personaje que se llega a desarrollar un poco, presentándonos los hechos de la película —y fragmentos de su vida pasada— a través de sus ojos. El actor consigue transmitir una intensidad excepcional a la pantalla, siendo sencillo empatizar con su personaje sin necesidad de un mayor desarrollo

También digno de mención el supervisor de la instalación (Lawrence Fishburne). Bordando su papel de tipo misterioso que sabe más de lo que dice. Son las interacciones entre ambos personajes donde el guión toma más protagonismo.

Si analizamos con lupa el montaje, encontramos algunos recursos puramente pragmáticos como abundantes elipses narrativas —para dinamizar el principio—, mientras que otros cumplen una función estrictamente artística, como alternar la acción actual con recuerdos del pasado y así crear un contraste entre opuestos.

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Toca hablar de las excentricidades de la película: a parte de una estructura narrativa atípica, el aspecto más extraño y polémico es la inclusión de algunas escenas completamente surrealistas. Escenas sin aparente explicación —o siquiera conexión— con la trama principal. Muy al estilo David Lynch, y que nos deja la duda de si realmente el director nos quiso enviar un mensaje, o solo se trata de “cosas raras porque sí”.

 

Conclusión.

¿Pero debo ir a verla, o no? Depende de tus gustos: si vas buscando una historia profunda y no te preocupan demasiado los aspectos técnicos lo más probable es que te decepcione. Si sabes disfrutarla no tanto como historia, si no como experiencia audiovisual, es sin duda de las películas más interesantes del pasado año.

Signal_3Aún sin suponer una revolución dentro del género, tiene inercia suficiente para asestarle un golpe de timón. William Eubank puede estar más que satisfecho.
Esta propuesta no es para todos los paladares, pues tiene todos los ingredientes para convertirse en una cinta de culto. Una obra donde la originalidad, la técnica y la estética, se anteponen a las expectativas más tradicionales para el medio y el tipo de historia. Estamos ante una especie de Donnie Darko (2001, Flower Films) de la ciencia ficción, con ecos de dirección que recuerdan a Lynch o incluso al mismísimo Kubrick. Rematada con un desenlace polémico que polarizará a los espectadores y les dará algo sobre lo que discutir. The Signal conquista por su apartado visual, convence por sus actuaciones,  y sorprende porque quiere y porque puede.

 

NOTA: The Signal se estrenará en las salas españolas el 13 de febrero.

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