Solos, de Fabien Vehlmann y Bruno Gazzotti

Solos, de Fabien Vehlmann y Bruno Gazzotti

Todos los adultos del mundo han desparecido. Por las calles, antaño tan concurridas, ahora solo pululan los animales y los niños. Un grupo de cinco muchachos se unirán para sobrevivir y tratar de dar respuesta a este misterioso enigma en un cómic repleto de aventura, tensión y sorpresas.

Las vidas de Dodji, Terry, Leila, Iván y Celia pegan un vuelco repentino cuando todos los adultos —incluidos sus padres, claro está— desaparecen sin dejar ningún rastro. Pese a las similitudes que podemos encontrar en esta premisa con la de una obra post-apocalíptica, en este caso no se ha producido ningún desastre natural, no se ha extendido ningún virus que convierta a la humanidad en cachos de carne hambrientos de cerebros, ni ninguna llamativa tragedia por el estilo. Sencillamente, todas aquellas personas mayores de cierta edad se han desvanecido repentinamente. Lo que sí tiene en común Solos con otras creaciones del calibre de The Walking Dead (Kirkman, Moore y Adlard, 2003- ), The Last of Us (Naughty Dog, 2013) o El señor de las moscas (William Golding, 1954) es que los protagonistas están a su suerte en un mundo hostil, dependen de su ingenio y compañerismo para sobrevivir, y además, al enfrentarse a toda clase de situaciones límite, sacan a relucir en ocasiones los aspectos más oscuros de su personalidad.

Pese a lo que pueda parecer a primera vista, Solos no es un simple cómic de aventuras dirigido al público juvenil. Por supuesto que tiene acción, y golpes de humor, y esa estética heredera del grafismo más expresivo del cómic franco-belga que capitaneó Franquin en su época. Pero hay mucho más, empezando por la evolución psicológica de los niños protagonistas, por los roles que adoptan dentro del grupo y por su forma de reaccionar ante las distintas dificultades que se les plantean, desde la cuestión básica de encontrar techo y comida, hasta la manera de relacionarse con los demás niños con los que se encuentran, que también han formado sus propios grupos, como ese tan peculiar que vive en un parque temático llamado Treasure Island. Los secundarios se encargan de aportar intriga y tensión al desarrollo de la trama, con dos ejemplos muy singulares: el inquietante Señor de los Cuchillos, que acecha y amenaza a nuestros protagonistas ataviado con una máscara, un poncho y un buen puñado de esas armas blancas que le dan nombre; y los hermanos Selena y Alejandro, que parecen salidos de El pueblo de los malditos (Wolf Rilla, 1960) y esconden más de un secreto. Otros, como la destructiva Edwige, se encargan de aportar el contrapunto humorístico a la narración.

solosdodji

Fabien Vehlmann elabora un guión cargado de giros, sorpresas, simbolismo e ingenio, donde destaca su habilidad para manejar a numerosos personajes a la vez, cada cual con su propio carácter y motivaciones definidos. Lo cierto es que consigue atraparte a la lectura desde los primeros compases de la historia, y por si en algún momento hay riesgo de que decaiga el interés, te suelta un cliffhanger tan potente como el que cierra el cuarto álbum que te obliga a seguir pasando páginas sin cesar. Por su parte, Bruno Gazzotti bebe, como decíamos, del style atom franco-belga y ofrece un dinamismo apabullante en cada página, jugando con los encuadres, los escenarios y sus vertiginosas secuencias de acción. Juntos han confeccionado esta aventura cargada de épica que ningún lector avispado debería pasar por alto.

solosportadaLA EDICIÓN DE DIBBUKS

Solos comenzó a publicarse en Francia en el año 2006, donde hasta la fecha se han editado ocho álbumes. Para la edición española, Dibbuks ha decidido agruparlos en una serie de tomos en tapa dura de la que de momento han visto la luz dos: uno que recopila los tres primeros álbumes originales a un precio de 21€, y otro que recoge los dos siguientes, a 18,50€. Con estos dos volúmenes se abarca el primer ciclo de la historia que se narra en Solos.

LOS AUTORES

Fabien Vehlmann nació en la localidad francesa de Mont-de-Marsan en 1972. Comenzó a guionizar cómics en 1996 y al año siguiente publicó sus primeros trabajos en la revista Spirou. Además de Solos, en España se han publicado otras dos obras suyas muy recomendables. La primera, Green Manor, realizada en colaboración con el dibujante Denis Bodart, ha sido recopilada por Dibbuks en un grueso volumen integral. Más recientemente, Ninth Ediciones ha publicado Los últimos días de un inmortal, muy diferente en temática y estética al resto de sus obras, en la que contó con la ilustradora Gwen De Bonneval. Actualmente forma parte del equipo creativo que se ocupa de las andanzas de Spirou junto con Yoann. Vehlmann es un guionista al que vale mucho la pena tener en el radar.

Bruno Gazzotti nació en Liège en 1970. Publicó sus primeros trabajos con la editorial Dupuis, entre los que se cuenta su labor como asistente de Tome y Janry en la colección de El pequeño Spirou. También con Tome como guionista, ilustró varios álbumes de la serie Soda. Desde 2006 trabaja junto a Vehlmann en la creación de Solos.

Texto escrito por Jaime Valero.

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