Los Juegos del Año (GoTY) en GTM

Los Juegos del Año (GoTY) en GTM

En GTM tampoco queríamos perdernos nuestra cita con el Juego del AñoGOTY para los amigos— y hemos decido proponer los nuestros.

Cómo cada redactor tiene una idea distinta y nuestra publicación tiene como base la pluralidad de opiniones, no nos hemos querido limitar a una lista en la que votar entre todos, si no que hemos decidido que cada redactor decida cuál es su GOTY. Así que, lo que leéis a continuación, son los juegos que han marcado en este año a cada uno de nosotros y os invitamos a que vosotros también nos digáis cuáles son los vuestros.

[speech_bubble type=”std” subtype=”a” icon=”../../../uploads/avatars/2/534d1a74b8b5e9f2b175291ab5479d3e-bpfull.jpg” alt=”” name=”Jorge Serrano”]

Grand Theft Auto V

GOTY

 

No soy defensor de las remasterizaciones ni de las versiones en HD, pero hay que reconocer que Rockstar se ha ganado la fama por su buen hacer. Y es que nadie es capaz de hacer lo que ellos hacen: que los “anti-héroes” cobren ese protagonismo y acercamiento al jugador tan característico —en este caso son tres con una personalidad muy marcada— cargado de una gran historia detrás de cada uno.

Pues bien, Grand Theft Auto V para las consolas de nueva generación no se limita unícamente a mejorar gráficos y resolución  —cosa que hace de manera soberbia— si no que también añade una serie de extras que hacen que se convierta en un juego distinto —sobre todo a nivel jugable—. Y es que la inclusión de la vista en primera persona no hace otra cosa que dar a elegir el tipo de experiencia que el jugador quiera sentir.

Por estos detalles, la gran historia, los personajes y ese “sello de calidad” que viene inherente en cada creación de Rockstar, GTA V es mi elegido como GOTY de este año. Ya que si haces un juego sobresaliente y encima lo mejoras, ¿Por qué no ha de estar en ese merecido trono?

Jorge Serrano

Director

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[speech_bubble type=”std” subtype=”b” icon=”../../../uploads/avatars/1/8804cc34cef2cfdf6751efc695eb2f6b-bpfull.jpg” alt=”” name=”Juan Tejerina”]

Dragon Age: Inquisition

GOTY Un juego notable para un año que padece el síndrome cualitativo de todo comienzo generacional

Cuando comencé la última obra de BioWare he de admitir que la decepción llamó a la puerta. Un comienzo lento y tedioso, con un nivel de dificultad exagerado —cuya curva en vez de ascender, desciende— y una narrativa que no acababa de despertar mi interés me hizo pensar en tirar la toalla con el título. No obstante, haber disfrutado de “Origins” como un enano me obligó a darle una oportunidad.

A pesar de su lentísimo comenzar, he de admitir que los momentos posteriores de juego han sido de los mejores que he experimentado en esta generación. Dragon Age: Inquisition no es un título sobresaliente, pero sí notable (alto).

Decir que éste es el mejor juego del año, supone afirmar que el listón anual no ha tenido la calidad que a todos nos gustaría. Sin embargo, a pesar de sus fallos, sus extraños ritmos narrativos y alguna que otra decisión de diseño poco acertada; reconozco que Dragon Age: Inquisition ha conseguido encandilarme con el brillo de algunos de sus secundarios —mención especial a Cole y Dorian—, conversaciones inteligentes y una historia enorme aderezada con un vasto mundo que explorar no apto para “completicionistas”.

Lo mejor es que ha conseguido hacerme sentir parte y partícipe de una historia épica, sin necesidad de protagonistas mudos.

Esta vez sí, el ritmo de la historia lo he definido yo.

Juan Tejerina

Subdirector

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[speech_bubble type=”std” subtype=”a” icon=”../../../uploads/avatars/17/2828a7bb4d94b9c66b737c4069dab75b-bpfull.jpg” alt=”” name=”Juan Pedro Prat”]

Hearthstone: Heroes of Warcraft

GOTY

Blizzard sabe hacer las cosas bien y cuando toca algo, puede convertirlo en oro. La mano deMidas de Blizzard no ha perdido su poder y todo lo que toca lo envuelve con ese brillo que nos embauca e hipnotiza a todos. El último huevo de oro de Blizzard es Hearthstone: Heroes of Warcraft.

Algo tan manido como el juego de cartas de uno contra uno. El juego de sacar criaturas y hechizos para derrotar a tu oponente ya está inventado, no es algo nuevo, pero Blizzard ha sabido llevar a su terreno -al de la leyenda, al de los héroes- este género.

Una tablet, cinco cartas en la mano y como avatar uno de los muchos héroes que conforman el universo Warcraft. Unas mecánicas nuevas, pero sencillas, y criaturas conocidas por todos son los ingredientes de la fórmula del éxito.

Dentro de Hearthstone tiene cabida la diversión, la competición y la estrategia, y todo eso sin tener que dejarnos el dinero. El modelo free-to-play no es algo que Blizzard tenga como característica, pero le ha funcionado de lujo y lo está aprovechando al máximo.

Hearthstone llama a la curiosidad de los jugadores, quiere conseguir mucho con poco y cada partida es diferente. Podremos completar diferentes mazos y aunque tenemos unos héroes limitados para que el juego se llame ‘Heroes of Warcraft’ esto se solucionaría con futuras expansiones y packs de contenido adicional.

El juego ya tiene una nueva actualización que trae nuevas cartas sin soltar un euro. ¿Qué más queremos? Cartas nuevas solamente a base de ganar duelos y poder darle una buena toba a base de bestias muy burras a nuestros mejores amigos. 

Si hay un juego que el escritorio de vuestra Tablet deba tener es el Hearthstone de Blizzard que aunque no inventa nada nuevo, saben darle un buen repaso a la competencia.

Juan Pedro Prat

Redactor Jefe

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[speech_bubble type=”std” subtype=”b” icon=”../../../uploads/avatars/6/3022ad9760d6cbc1f92e3c782c2681f7-bpfull.jpg” alt=”” name=”Xavi Martínez”]

Dark Souls

GOTY

From Software tenía difícil poder alcanzar y superar una obra maestra como lo fue Dark Souls, un título que, ya de por sí, cogió a su anterior entrega y la pulió con tanto cariño hasta el punto de mejorarla hasta límites insospechados con un mundo más rico y una mejor jugabilidad.

Es cierto que Dark Souls II no llegó al nivel esperado y muchos problemas afectaron al producto final, como un mundo más inconexo –aunque yo pienso fervientemente que es parte de la magia de la historia de esta segunda parte- y algunos otros en la dificultad y en el diseño de algunos de los jefes que carecían de la originalidad de los anteriores –que también pienso que fue hecho a propósito por los guionistas-, pero que, a pesar de todo, consiguió entretenerme durante las más de 100 horas que le he echado.

Y si conseguir el platino no fue poco, los tres dlcs que ampliaron la historia de Drangleic –así como nuestro sufrimiento- mejoraron la experiencia global del juego, con unos bosses, en general, de un diseño mejor y unos escenarios impresionantes, en especial los del tercero, dieron un aliento más de vida a una entrega notable.

Como os podéis imaginar, tengo unas ganas tremendas de tener entre mis manos a Dark Souls II: Scholar of the First Sin. La aparición de nuevos personajes que aportarán datos al trasfondo del mundo y enemigos contra los que medirnos ha activado mi sentido arácnido. Sea como sea, Dark Souls II es un GOTY muy merecido.

Xavi Martínez

Redactor Jefe

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[speech_bubble type=”std” subtype=”a” icon=”../../../uploads/avatars/84/75e1004e5d086e6b2a5e3ca4756b868e-bpfull.png” alt=”” name=”Daniel García”]

Transistor

GOTY

¿Sólo uno? Siempre me resultan muy complicadas este tipo de elecciones, pero de elegir sólo uno voy a decantarme por aquel de mi top tres que considero que más se ha arriesgado a la hora de innovar en sus mecánicas: Transistor.

Supergiant Games es una compañía que se caracteriza por hacer juegos con un mimado componente artístico y ya puso el listón muy alto con Bastion hace unos años. Podríamos discutir si Transistor ha conseguido superarlo o no, pero está claro que es un juego absolutamente precioso, con una estética que deja con la boca abierta y una banda sonora que me pone los pelos de punta siempre que la escucho.

Pero, como he dicho, no he elegido Transistor como mi juego del año sólo por su estética, además nos sorprende con un diseño de juego que inventa y nos plantea unas mecánicas completamente distintas a lo que podamos estar acostumbrados. Tanto el combate como la personalización junto con un sistema de juego que nos invita a la experimentación hace que 

Transistor sea un juego ideal para todos aquellos jugadores que se ven planteándose todas las posibles combinaciones de un juego a menudo y sin requerir de la ayuda de un tutorial de hora y tres cuartos. Estoy hablando de ti, Final Fantasy VIII.

Y por si esto no fuera suficiente – yo ya estaba satisfecho sólo con la música – Supergiant Games nos noquea con su acostumbrado combo de tres golpes: personajes carismáticos, una historia heroica en un mundo que se rompe y un final agridulce que nos tocará nuestro corazoncito de videojugador.

Bravo, Supergiant Games, bravo por arriesgaros a hacer un juego que innova y me recuerda lo grande de esta industria, por esta razón sois mi juego del año.

Daniel García

Redactor

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[speech_bubble type=”std” subtype=”b” icon=”../../../uploads/avatars/23/b6c0703f9a30e9e9b93f70f6b732d7a4-bpfull.png” alt=”” name=”Miguel Arán”]

Bayonetta 2

GOTY

Llegó a las estanterías en pleno chaparrón de lanzamientos, y en ellas se asentó de forma muy discreta —es lo que tiene no malmeter cientos de millones en publicidad—. Pese a ello el respaldo unánime de la crítica especializada, así como la legión —quizá legión sea excesivo— de entusiastas e incondicionales de la primera parte así como el boca-oreja a través de la red, catapultaron a la bruja más flamboyante del mundillo a la cúspide de los Tops de ventas de WiiU. Cifras humildes si las extrapolamos a todo el mercado, pero una mejora sustancial respecto a las previsiones iniciales.

¿Qué tiene Bayonetta 2 que hace que cualquiera sucumba a sus encantos? Aún sin inventar nada, se trata de un juego que se atreve a nadar contracorriente: Lejos de las modas y las imposiciones del marketing Platinum Games ha hecho lo que le ha dado la gana, y como mejor sabe hacerlo. Y el resultado es esta joya de los Hack and Slash que rezuma personalidad propia, pulida como un diamante y con una jugabilidad endiablada capaz de reconciliar con el género hasta a los jugones más escépticos.

No solo eso: la calidad y la variedad del diseño tanto de enemigos como de mundos, que nos transportará al instante a esa trepidante lucha de celestiales e infernales en la que repartir estopa alegremente. Podríamos extendernos más en todas sus virtudes, pero nos saldría un segundo análisis y no concurre. Basta decir que Bayonetta 2 no es el juego más ambicioso de esta lista ni por asomo, pero probablemente si sea el más “redondo” y libre de defectos objetivos. Ya podrían ciertas compañías tomar nota…

Miguel Arán

Redactor

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[speech_bubble type=”std” subtype=”a” icon=”../../../uploads/avatars/88/22eee9159cb8266983eaa0935452b0e3-bpfull.jpg” alt=”” name=”Borja Díaz”]

The Last of Us: Remasterizado

GOTY

Mi mejor juego de este año no es otro que The Last of Us Remasterizado y creo que algún otro compañero también se ha decantado por el mismo –con muy buen criterio, sí señor–.

¿Qué decir que no se haya dicho ya de este título? Lo tiene todo. ¿Quieres acción? Toma acción. ¿Supervivencia? Toma modos de dificultad y escasez de suministros, y búscate la vida. ¿Quieres sigilo? Pues no hagas el chulo porque lo vas a necesitar si quieres salir vivo del encuentro con algún chasqueador. ¿Quieres banda sonora, quieres argumento? Pues puedes estar seguro de una cosa: vas a enamorarte por partida doble y muy profundamente.

Gustavo Santaolalla está a la batuta –aunque de batuta poco, pues casi todo lo toca él mismo– de una producción que, aun siendo minimalista en su esencia, resulta de una calidad abismal. Y el hilo argumental… Lo tiene todo –el señor Neil Bruckmann se merece aquí un aplauso– narra una historia lo suficientemente cercana como para poder identificarte con los personajes, y está inteligentemente ideada como para no resultar repetitiva con respecto al resto de historias con temas y contextos semejantes. Además, el final del título da para páginas de reflexión –y algún día de estos las haré– pues es áspero y cuestionable, para bien o para mal, y seguro que habrá, con respecto al mismo, opiniones tan dispares como personas que vivan en sus propias carnes esta grandísima experiencia que nos ha dado Naughty Dog.

Borja Díaz

Redactor

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[speech_bubble type=”std” subtype=”b” icon=”../../../uploads/avatars/85/6248a92dc6d28a64f9bb3c4c1f7d19d1-bpfull.jpg” alt=”” name=”Juan Cardenal”]

South Park: La Vara de la Verdad

GOTY

Diecisiete años han hecho falta para que South Park tenga un juego que le haga justicia. Desarrolladoras anteriores ni habían sabido adaptar su sentido del humor ni habían mantenido el estilo visual de la serie en pro de unos polígonos que no le favorecían nada. Un suplicio que ha durado hasta la aparición de Obsidian, quien ha colaborado estrechamente con los creadores de la serie para trasladarla con toda la fidelidad posible. El resultado es la mejor adaptación que jamás se ha hecho, pura y llanamente. Vale, que se haya hecho y a la que yo haya jugado, pero una cosa no quita la otra. South Park: La Vara de la Verdad destila amor por la serie de Comedy Central en cada pantalla, en cada personaje, en cada pequeño objeto que robamos de un cajón ajeno… Todo son referencias únicas y perfectas a una serie con ya dieciocho temporadas a sus espaldas, y el juego es una celebración de cada una de ellas -de la última no, que no había salido-.

El sistema de combate se remite a esos Mario & Luigi donde lo importante es pulsar el botón en el momento adecuado para detener un ataque enemigo o golpear con más fuerza, y es suficiente para que cada combate sea pura diversión. Es un juego para fans, sin duda, pero probablemente cualquier persona que no haya ni oído hablar de South Park en su vida podrá reírse también con una historia tan pasada de vueltas como los mejores episodios de la serie: Sondas anales, nazis, zombies, fetos abortados…y una censura lamentable que no le resta un ápice de genialidad a un juego magnífico. Una obra tan buena que hasta tiene bugs por aquí y por allá para no quitarle ese clásico toque que le da Obsidian a todos sus juegos.

Juan Cardenal

Redactor

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[speech_bubble type=”std” subtype=”a” icon=”../../../uploads/avatars/13/51ffd691b0d987fa051fd6e9688015ea-bpfull.jpg” alt=”” name=”Carlos Santillana”]

Plants vs Zombies: Garden Warfare

GOTY

Seguramente cada cual tendrá su opinión de cómo debe ser un GOTY. Para mí sería una mezla de juego completo y lo suficientemente entretenido como para tenerte enganchando por una temporada. Pero como hay juegos tan dispares es normal que pueda haber alguna excepción.

Child of Light ha sido una muy grata sorpresa este año. Un juego tan sobresaliente que es una verdadera pena que no sólo sea un descargable. Una entrañable delicia visual narrada en verso protagonizado por la encantadora Aurora. Y de remate la inclusión de una edición especial física económica, con extras muy interesantes.

InFamous: Second Son ha sido para mí otro grande este año. La historia de los conductores sigue evolucionando a lo que todos intuímos que será una brutal guerra abierta, de un estilo similar a X-Men. Y su complemento First Light funciona muy bien. Pero le ha faltado ambición, posiblemente por la falta de práctica en una consola tan reciente como PlayStation 4.

The Last of Us Remastered es la puesta al día del, para mí, mejor juego que he jugado nunca. Una experiencia tan redonda que justifica por sí misma la compra de PlayStation 3 el año pasado, o de una PlayStation 4 en esta nueva versión. Además incluye el complemento Left Behind, que sí apareció este año, y representa el ejemplo perfecto de cómo deberían ser todos los DLC. Claro que al tratarse de un remake no sería muy justo catalogarlo -otra vez- de GOTY.

Mi GOTY sería Plants vs Zombies Garden Warfare. A pesar de ser un juego sólo online, sin modo historia, su multijugador es el más completo que he visto. Dos bandos muy diferentes pero equilibrados, muchos modos de juego con un toque único, montones de cosas para desbloquear… Pura diversión, directo, y sencillo pero realmente muy profundo. Más que genial.

Carlos Santillana

Redactor

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