Los DLCs según GamerEnfurecido

Los DLCs según GamerEnfurecido

¡Hola a todos, amigos!

Mi nombre es “Gamer Enfurecido” y soy uno de los nuevos colaboradores de la gran familia de Games Tribune en su nuevo formato como WebRevista. Los lectores que me conozcan de mi cuenta de Twitter ya tendrán una ligera idea de cuál va a ser mi cometido en este proyecto, y a aquellos que no la tengan, ya se la desvelo yo: criticar, criticar y criticar. Para eso estoy aquí. Por supuesto, siempre en un tono de humor, sátira y sin intención de ofender a nadie. Tomaos estos artículos más como reflexiones que como ataques a los jugadores o a la industria.

Así pues toca empezar nuestra andadura en “El rincón del hater”, hablando sobre un tema que personalmente me toca mucho la moral: los “DLCs” o también conocido en español como “contenido descargable”. Un DLC consiste en nuevo material para un videojuego publicado por separado y al que se accede mediante la descarga por internet. Normalmente, este “nuevo” contenido suele ampliar el juego o sus posibilidades añadiendo mapas, modos de juego, armas, personajes e, incluso, caballos como en el caso de The Elder Scrolls Online (ZeniMax Online Studios, 2014) que mencionaré más tarde. Dicho esto no parece que este tipo de práctica sea tan mala… pero lo es.

En primer lugar, decir que obviamente esto no es ni mucho menos gratuito, pese a que en ocasiones lo que se incluye ya estaba planificado para formar parte del juego, sino que a veces, el que se ofrece es bastante pobre por un precio excesivo, y así, amigos, es cómo nace la lacra del negocio montado alrededor de los DLCs. Este consiste en vender al jugador un contenido adicional ya planificado en un principio para el juego que, sin embargo, es separado del mismo o, directamente, no incluido y al que ponen un precio adicional al que ya se haya pagado. Existen muchas compañías aficionadas a sacar DLCs para prácticamente todos sus juegos. Por poner un ejemplo, podríamos hablar de Electronic Arts que, según recientes noticias, pretende recaudar al menos 1.000 millones de dólares tan sólo con los DLCs de sus juegos. Esto pone de manifiesto el beneficio que las compañías esperan con este tipo de ventas.

290615Dentro de mi consideración de que prácticamente todos los DLCs no son más que un mecanismo para sacarnos más dinero aún por un videojuego, existen algunos mejores que otros. Como ejemplo de uno de los peores casos que he visto con este tipo de material, tenemos el DLC llamado “Palomino Horse” para el juego The Elder Scrolls Online (ZeniMax Online Studios, 2014), en el que nos ofrecen un caballo de raza palomino con unas características superiores a las que podamos encontrar en cualquier otro caballo del juego, y todo esto por la cantidad de 11’99€. Huelga decir que me parece un robo a mano armada por parte de ZeniMax Online Studios y por parte de Bethesda Softworks, si tenemos en cuenta que las cuotas mensuales de dicho juego son de 12’99€, nos damos cuenta así del despropósito de dicho add-on.

Pero no solo existen malos contenidos; también hay alguno bueno que se salva. Hablamos por supuesto de Bioshock Infinite: Panteón Marino (Irrational Games, 2014), una expansión dividida en dos partes que amplían la historia de este título volviendo a Rapture, con una duración aproximada entre ambas de 6 horas, y cada una nos cuesta 14’99€. Como podéis ver, hay una gran diferencia entre comprar un caballo por 11’99€ y disfrutar de una muy buena expansión de historia por tan solo 3 euros más. Como siempre, todo es cuestión de gustos y prioridades, pero a mí personalmente me parece que se abusa demasiado de este tipo de nuevo contenido para sacarnos a los jugadores aún más dinero.

Aparte de que existan DLCs absurdos y otros bastante decentes, no hay nada que haga que me hierva la sangre tanto como la planificación de este tipo de contenidos. Todos hemos presenciado como incluso antes de que se estrene un juego, ya podemos ver noticias en las que se habla de un pase de temporada que dará acceso a todos los DLCs para ese título. En algunas ocasiones, incluso ya podemos comprar contenido de ese juego el mismo día del estreno del mismo. Me parece denigrante este tipo de actuaciones que están impulsadas simplemente por el dinero, ya que si el contenido está listo para ser estrenado el mismo día del estreno del juego al que pertenece, ¿por qué no incluirlo dentro del mismo? La respuesta es simple: se obtienen más beneficios estrenándolo por separado porque esto funciona así y parece que ya no saben que inventar para seguir sangrando a los jugadores.

Al final, los DLCs están hechos no sólo para ampliar el juego o dar más ventaja a quien lo compra, sino que al final únicamente interesa el dinero que pueda recaudar y cuanto más consigamos por menos contenido, mejor. Me gustaría hacer una mención especial al juego Plants VS Zombies: Garden Warfare (PopCap Games, 2014), que ofrece los DLCs de forma gratuita. Un aplauso para Electronic Arts en esta nueva aproximación al contenido descargable.

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Al hablar de cómo ha evolucionado la industria hasta este punto, es inevitable recordar cómo era todo en la época de los 8 bits o incluso en la de “Playstation”. En aquellos tiempos, no había parches ni actualizaciones online, y mucho menos contenido descargable. Si un juego tenía un bug en particular, no se arreglaba; pasaba a ser parte del encanto y la historia del juego. Si un personaje no aparecía en un juego, no se vendía este solo en un contenido nuevo; se sacaba una segunda parte del videojuego con más personajes y nueva historia. Las cosas han cambiado en la industria y si bien es cierto que los videojuegos no se hacen por amor al arte, tampoco deberían hacerse exclusivamente por el tema económico. Hay muchas formas de hacer las cosas y de venderlas. Algunos dirán que cada uno compra lo que quiere o que la culpa la tenemos nosotros por comprar cosas que no valen su precio. Es cierto y, por eso, os invito a dejar vuestra opinión en los comentarios.

¡Hasta el próximo artículo! ¡Manteneos ENFURECIDOS y seguid jugando!

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