Kerbal Space Program

Kerbal Space Program

No todos los videojuegos se resumen en fontaneros que rescatan princesas, o marines espaciales hipertrofiados que luchan contra la amenaza alienígena de turno.

Cada vez hay más sitio en la industria para propuestas radicalmente distintas. Y es que Kerbal Space Program no solo es un concepto original: es también un ejemplo perfecto de las bondades de un sistema de early access bien planteado, así como de contar con una comunidad hiperactiva, implicada en crear y consumir contenido ávidamente.

El juego.

Kerbal Space ProgramTal día como el 24 de junio del 2011, la desarrolladora mexicana SQUAD publicó la primera alfa de un título cuyos comienzos fueron discretos —No llegaría a publicarse en Steam hasta marzo del 2013—, pero que ya empezaba a reunir ingredientes para atraer la curiosidad de un sector importante de jugadores. Y es que pese a lo rudimentario de las primeras versiones, el potencial mostrado eran inmenso: crear tu propio programa espacial para explorar un sistema solar, y puede que incluso el universo.

A lo largo de sus múltiples versiones el juego ha ido ganando características y contenido de forma continuada. A día de hoy la última versión disponible es la alpha 0.25, que incluye un sistema solar similar al nuestro aunque reducido a escala 1:10—Para evitar que los tiempos de maniobra se prolonguen demasiado—. Así como un montón de piezas para que podamos diseñar nuestros cohetes, aviones, rovers… y todo tipo de ingenios descabellados que se nos ocurran.

Así pues el juego es una especie de híbrido entre sandbox, juego de construcción, y simulador. Y como jugadores nos tenemos que encargar de todas las fases del proyecto: Establecer objetivos, diseñar naves que nos permitan alcanzarlos, probar que esas naves funcionen, y pilotarlas hábilmente durante las misiones.

Hasta la presente fecha, el juego permite elegir entre varios modos. En el Modo Carrera deberemos ir desbloqueando componentes nuevos al canjear la ciencia que ganemos en nuestras misiones. Eso sin perder de vista la parte económica ya que para construir nuestros diseños necesitaremos suficiente dinero, que por otra parte podemos ganar completando misiones y desafíos —O con la ayuda de nuestro abnegado contable, Mortimer Kerman—

Una alternativa para los impacientes—o para los que gusten de hacer experimentos imposibles como un servidor—es jugar en el Modo Sandbox, donde contaremos con todos los componentes desbloqueados desde el principio y el dinero nunca supondrá un problema. El Modo Ciencia cae entre ambas opciones: requiere que completemos experimentos para desbloquear mejoras en las naves pero sin imponernos limitaciones económicas.

Los protagonistas. AKA ¿Qué es un Kerbal?

Kerbal Space ProgramLos Kerbal son unas misteriosas criaturas originarias del planeta Kerbin. Miden en torno a 75 cm de estatura, poseen una piel de color verde y se caracterizan por una enorme cabeza de perfil cilíndrico que llega a suponer hasta la mitad de su altura.

Se desconocen sus mecanismos reproductivos ya que todos los especímenes encontrados hasta la fecha han sido clasificados como machos —a juzgar por su escasa variabilidad fenotípica no podemos descartar la clonación—. Fisiológicamente poseen una extraordinaria resistencia a la privación de líquidos y alimentos, siendo notorios algunos casos de kerbal que se han pasado años varados en el espacio sin suministros y han sido rescatados en perfectas condiciones físicas.

Desde un punto de vista psicológico, hay dos caracteres que parecen comunes a todo Kerbal: la valentía y la estupidez; siempre presente en diferentes proporciones y con gran varianza interindividual. Su sociología es poco conocida, si bien algunos expertos afirman que viven en ciudades subterráneas —eso explicaría que no se hayan encontrado asentamientos en superficie—. Su demografía mantiene una estructura primitiva dado que solo existe un apellido común a todos ellos: Kerman. Lo que sí que parece claro es que su sociedad ha convertido la exploración espacial en la máxima prioridad, cosa que podemos deducir por los ingentes recursos que emplean en ella, así como la ausencia de otras actividades paralelas observables.

Hasta alcanzar lugares donde ningún Kerbal ha podido llegar…

Como ya os habréis imaginado el juego trata de ayudar al programa espacial de los Kerbal a cumplir sus objetivos. Teniendo en cuenta que dichos objetivos los pone el jugador, la variedad está servida y la complejidad/dificultad es siempre a gusto del consumidor. Hay jugadores que utilizarán fórmulas astrofísicas reales para calcular transferencias orbitales, ahorrar hasta la última gota de combustible y así montar misiones interplanetarias de varias escalas —son los que menos, pero los hay—. También están los que solo quieren crear cosas que vuelen y divertirse pilotando y/o estrellándolas por ensayo-error. Un planteamiento válido e igual de divertido. La mayoría de jugadores, sin embargo, caerá en algún punto entre ambos extremos.

Kerbal Space ProgramEsa es una de las grandezas del juego: la capacidad de ofrecer diversión a cualquier nivel, pero no es ni mucho menos la única. Kerbal Space Program es también un juego educativo. Y no, no me refiero a uno de esos juegos-chorra que les ponen a los niños en el colegio y que a parte de ser un tostón no enseñan absolutamente nada… no. Me refiero a la posibilidad de asimilar hechos interesantes, e incluso conceptos técnicos muy útiles simplemente jugando al juego y aprendiendo de nuestros errores.

«¿Por qué mi avión ha perdido el control justo tras despegar? ¿Qué ha fallado?… Ah, ahora veo que puse el centro de gravedad detrás del centro de sustentación y no se debe hacer.» «¿Por qué mi satélite nunca termina de ponerse en órbita? Porque lo estoy lanzando en dirección contraria a la rotación planetaria y de ese modo tengo que arrestar el doble de velocidad antes de acelerar.» «¿Por qué mis paracaídas no frenan bien en X planeta? Porque su atmósfera es no es lo suficientemente densa.» Mediante el simple mecanismo del ensayo y el error, cualquiera de nosotros puede convertirse en un ingeniero/astrofísico de andar por casa, y encima disfrutando el proceso como un enano al que le acaban de regalar una caja grande de Lego. ¿Se puede pedir más?

Kerbal Space Program

Un universo de posibilidades.

El juego todavía está en alfa y lleva así la friolera de tres años y medio. Es muy difícil precisar que más añadidos oficiales se agregarán antes de la versión final, pero lo que queda claro es que este es un juego cuyo potencial se extiende a años luz del contenido básico. A día de hoy ya existen decenas de mods de extraordinaria calidad, que vienen a cubrir todos los aspectos del juego e incluso le aportan mecánicas totalmente nuevas.
Teronmk5-1Desde los más básicos—mods que aportan nuevas piezas para construir nuestros inventos—, hasta los sibaritas como el ingeniero de vuelo —que nos abrumará con todo tipo de datos y parámetros de la nave—; otros mods añaden la posibilidad de minar combustible en la superficie de otros planetas; otros se centran en las comunicaciones obligándonos a establecer un sistema de satélites-relé que nos permitan enviar nuestras instrucciones a las sondas teledirigidas. Uno de los más prometedores añade cabinas virtuales con instrumentos funcionales —en las que podemos consultar las MFD como su estuviéramos volando un caza de verdad en un simulador—. Valgan como ejemplos aunque aún me dejo muchos otros igual de interesantes, y todos ellos soportados por una comunidad de usuarios proactiva y viva como muy pocas.

No tiene sentido repetir ideas, así que podemos resumir que Kerbal Space Program es lo que el jugador quiere que sea. Una plataforma poderosa que nos garantizará decenas de horas de diversión a nada que nos atraiga la propuesta. No hay palabras para describir esa maravillosa sensación de triunfo que nos invade la primera vez que logramos poner un satélite en órbita estable… o que conseguimos aterrizar con éxito en otro planeta. Por no hablar de la experiencia mística de estar un rato diseñando nuestra nave, ajustando algunas piezas y probando diferentes variantes, para entonces echar una miradita al reloj y… ¿¡Ya son las 3.00!?

 

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