Lightning Returns: Final Fantasy XIII

Lightning Returns: Final Fantasy XIII

Lightning Returns: Final Fantasy XIII no es un juego que lo tuviera fácil, ya que desde antes de salir a la luz estaba estigmatizado. Era la última entrega de la trilogía comenzada con Final Fantasy XIII y continuada con el XIII-2, dos juegos que no habían gustado a muchos de los fans a la saga de RPGs de Square Enix. La linealidad de los escenarios obligaban al jugador a ir constantemente hacia adelante entre combates y escenas de vídeo con poco que más que hacer hasta bien entrado el tercio final del juego, y esto provocó que el juego no terminara de calar entre los seguidores de la saga. El sistema de combate tampoco pareció ser del agrado de muchos, al ser algo caótico y depender demasiado de la Inteligencia Artificial, decisión que se sumó a una historia contada de forma confusa y a unos personajes poco carismáticos.

Final Fantasy XIII contaba la historia de unos renegados liderados por Claire Farron, Lightning, que luchaban contra el gobierno de una esfera artificial flotante llamada Nido tras haber sido desahuciados durante la Purga. Ésta daba inicio por la aparición de un fal’Cie de Gran Paals, el mundo inferior al Nido, en el pueblo natal de Lightning y Serah, su hermana. Ésta última era transformada por el fal’Cie en una lu’Cie, quienes estaban obligados a cumplir un objetivo para evitar convertirse en un monstruoso Cie’th. Lightning, ayudada por otros desahuciados, trataban de ayudarla, pero también eran convertidos en lu’Cie. Era entonces cuando descubrían que su misión tenía relación con que el Nido cayera sobre el Gran Paals tras el ataque de una bestia llamada Ragnarok. El juego destacó por la poca libertad de acción -que no de elección, eso Final Fantasy nunca lo ha tenido-. La gran mayoría de escenarios eran largos pasillos plagados de enemigos interrumpidos por escenas de vídeo que servían para desarrollar la trama. Hasta cerca del final del juego no teníamos un espacio abierto donde hacer misiones secundarias, algo que para muchos jugadores resultó ser una desagradable sorpresa. Que los personajes diseñados por Tetsuya Nomura tuvieran la personalidad de un zapato no ayudó. El sistema de combate tardó hasta tres juegos en perfeccionarse, ya que resultaba caótico a pesar de las buenas ideas para hacer evolucionar un género algo estancado. No todo era malo, claro, ya que el lore creado para Fabula Nova Crystallis es de los mejores que ha tenido toda la franquicia, y con razón Square Enix ha querido seguir utilizándolo en otros juegos como el Type-0 o el XV.

Lightning Returns recupera al elenco de las dos primeras entregas, aunque cambiados por las circunstancias.
Lightning Returns recupera al elenco de las dos primeras entregas, aunque cambiados por las circunstancias.

La segunda parte, Final Fantasy XIII-2, comenzaba tres años después del final de la primera, con todos los compañeros de Lightning creyendo que ésta se había sacrificado convirtiéndose en cristal para evitar la caída del Nido -quienes lo habían hecho eran Fang y Vanille-. Solo Serah recordaba perfectamente el momento de su abrupta desaparición. Lightning seguía viva, pero había sido trasportada a una ciudad llamada Valhalla, que se encontraba en otra dimensión conocida como el Reino Invisible. Su misión era proteger a la diosa Etro enfrentándose en una batalla mortal contra Caius Ballad. Noel Kreiss, alumno de Caius, era quien iba en busca de Serah bajo órdenes de Lightning para que su hermana lo ayudara a solucionar las paradojas temporales que había provocado Caius. Cada vez que Serah y Noel resolvían una paradoja implicaba la muerte de la oráculo Yuul, que era acompañante de Caius y amiga de Noel. Eso llevaba a Caius a intentar destruir el tiempo para permitir a Yuul descansar por fin mientras Noel y Serah intentaban detenerlo a toda costa. Para la segunda parte Square Enix pulió los conceptos de su primera entrega pero sin cambiar demasiado las cosas. Casi todos los personajes principales del juego anterior pasaban a ser secundarios con mayor o menor importancia, cediendo el protagonismo absoluto a Serah y a Noel. El tercer luchador del grupo era uno de los monstruos que capturábamos, lo que permitía a los jugadores diseñar su grupo de combate y adaptar sus tácticas. Serah y Noel podían mejorar en diversos estilos de combate, permitiéndonos crear las distintas tácticas en función del estilo que escogiéramos para cada uno y el monstruo que utilizáramos a cada momento. El conseguir monstruos fuertes y con mayor potencial de crecimiento era capital para contar con opciones de supervivencia contra algunos jefes finales verdaderamente duros y donde era muy sencillo que nos cogieran sin la debida preparación o con una estrategia mal diseñada. Al tratar de viajes temporales y paradojas podíamos visitar multitud de mundos que no estaban dentro de la historia central, con sus propias misiones secundarias y alargando la vida al juego muchos enteros. Sin ser un juego perfecto mejoraba en todos los aspectos a su predecesor y expandía su intrahistoria.

Lightning pelea sola como la Redentora de Almas, una enviada del dios Bhunivelze
Lightning pelea sola como la Redentora de Almas, una enviada del dios Bhunivelze.

Reconozco que no me gustó el XIII, pero el XIII-2 en cambio me pareció un título muy interesante. Ambos juegos han sido muy criticados por no cumplir ciertos requisitos aparentemente inviolables de la saga. Desde mi punto de vista el problema del XIII no era romper con los juegos anteriores sino que al hacerlo diera como resultado un juego aburrido. Square Enix buscaba otras formas de hacer JRPGs sin caer en los tópicos que fueron otras entregas y es que, reconozcámoslo, la serie necesitaba modernizarse rápidamente tanto a nivel estructural como argumental. La revolución buscada con el XIII fracasó por ser un juego aburrido y repetitivo, algo que han intentado solucionar en los juegos siguientes con cada vez más éxito.

Lightning Returns: Final Fantasy XIII nos lleva al despertar de Lightning a pocos días del fin del mundo. El Caos del Reino Invisible ha inundado el planeta, dejando solo dos ciudades en pie y con los pocos supervivientes que quedan contando literalmente las horas hasta que el Caos termine por engullirlos. Lightning es enviada por el dios Bhunivelze para retrasar el fin del mundo hasta su despertar. Para ello le ordena, Hope mediante, que redima a tantas almas como sea posible para coleccionar el Nimbo y así alimentar al Yggdrasil, que cuando florezca ayudará a frenar la inundación de Caos y podrá darle tiempo a Bhunivelze a destruir el mundo actual y poder crear uno nuevo donde las almas rescatadas puedan seguir viviendo.

Lumina nos traerá de cabeza todo el juego.
Lumina nos traerá de cabeza todo el juego.

Una vez superada la introducción y descubierta nuestra misión como Redentora de Almas nos pondremos camino a Luxerion donde descubriremos que están asesinando a mujeres parecidas a Lightning acusándola de farsante. Esta es la misión principal de Luxerion, pero como digo cada territorio tiene su propia historia principal que podemos hacer cuando queramos. Durante el juego nos iremos topando con un nuevo personaje, Lumina, que se parece mucho a Serah, Lightning y Vanille y que parece tener una relación muy estrecha con el Caos. Es un poco quien enlaza las cinco historias, apareciendo a placer para martirizar o advertir a Lightning. Lightning Returns se ambienta quinientos años después del final del FFXIII-2, pero hay una biblioteca de información por si andamos algo perdidos con todos los conceptos que maneja la trilogía. Al contrario que en los juegos anteriores y a lo que suele ser común en el género, ésta vez Lightning trabaja sola sobre el terreno con Hope aportando información desde el Arca mientras tratamos de ayudar a la gente para alargar la vida al mundo de Nova Chrysalia. Este sistema de obligarnos a realizar misiones secundarias, que puede parecer muy gratuito para alargar la vida del juego como pasa con Tales of Xillia 2, en realidad sirve para subir el nivel de nuestra protagonista. El ganar combates ya no mejora nuestras características, sino que será por cada misión completada con éxito como mejoraremos nuestros atributos de combate. Eso ayuda a que estemos más receptivos a las peticiones de ayuda tanto del Tablón de los Ruegos como de los propios ciudadanos, porque al comenzar no es raro que un enemigo cualquiera pueda crujirte con poco que te pille mal preparado.

El Yggdrasil necesita almas redimidas para florecer y mantener la existencia de Nova Chrysalia.
El Yggdrasil necesita el Nimbo de las almas redimidas para florecer y mantener la existencia de Nova Chrysalia.

El modo de combate se ha pulido mucho respecto a los dos juegos anteriores. Ahora no contamos con otros personajes manejados por la Inteligencia Artificial, y todo se vuelve más sencillo pero al mismo tiempo también más complejo: Lightning cuenta con Arquetipos, que son la suma de ropa, escudo y espada, a las cuales les podemos asignar hasta cuatro ataques. Solo podemos tener tres en uso al mismo tiempo, aunque podemos almacenar decenas de ellos para prepararnos de cara a cualquier posible eventualidad, y durante el combate podemos pasar de uno a otro con un toque del gatillo. Cada Arquetipo tiene una barra de acción independiente, y cuando se agota la del que estamos utilizando podemos pasar al siguiente Arquetipo inmediatamente para seguir el combate mientras esperamos a que los usados se recarguen. Es un sistema mucho más directo que el de ningún Final Fantasy, tanto para nosotros como para nuestros enemigos lo que nos exige estar atentos a todos los movimientos de nuestros enemigos para prever su próximo ataque y actuar en consecuencia. Otro punto en contra de Lightning es que ésta ya no puede acumular infinidad de objetos en su inventario ya que éste es más bien limitado, pero a cambio ha ganado la posibilidad de utilizar los llamados Dones Divinos: poderes especiales que se pueden utilizar dentro y fuera de los combates. Los Dones se utilizan gracias al pago de unos Puntos de Gracia que también se pueden usar durante la exploración para acciones especiales como detener el tiempo. Esas habilidades suelen ser bastante poderosas y para recuperar los Puntos de Gracia es necesario derrotar enemigos, por lo que hay que saber cuándo echar mano de ellas. Para utilizar objetos y Dones el juego nos permite pausar el combate para escoger con tranquilidad qué hacer.

Si en algo ha evolucionado de verdad ésta entrega está en la libertad que otorga al jugador. La saga ha pasado de los  pasillos de la primera parte y los pequeños mundos segmentados de la segunda a unos mapas enormes y totalmente abiertos, accesibles desde el primer momento y donde Lightning puede subir y bajar escaleras de mano, dar saltos, agarrarse a salientes... Explorar es vital para encontrar nuevas misiones y lugares, pero hay que tener siempre un ojo puesto en el crono que aparece en pantalla para que no se nos eche el tiempo encima y nos encontremos con el fin del mundo a la vuelta de la esquina. Comenzamos con seis días de plazo antes de que el Caos acabe con lo poco que queda del planeta y debemos lograr ganar tiempo hasta los trece que necesita Bhunivelze. Para eso hemos de completar multitud de misiones secundarias. En Square no han estado particularmente inspirados a la hora de diseñar muchas de ellas porque tienden a repetirse muchísimo, especialmente en el caso de las misiones del Tablón de los Ruegos que maneja Chocolina. Otras misiones secundarias son las denominadas como Redentor de Almas, donde hablaremos directamente con las personas que nos piden hacer tal o cual misión, y tienden a ser mucho más variadas y personales. Hay 83 de las primeras y 66 de las segundas, que a su vez son las que otorgan más Nimbo al Yggdrasil. Es un número de misiones secundarias enorme, y alargan la vida útil al juego mientras vamos resolviendo las distintas tramas principales.

Cada una de las cuatro zonas del juego es totalmente diferente y totalmente abierta.
Cada una de las cuatro zonas del juego es totalmente diferente y totalmente abierta.

El mundo del juego se llama Nova Chrysalia y está conformado por cuatro zonas, cada uno con sus misiones secundarias y principales. Como decíamos más arriba las cuatro están abiertas desde el principio y conectadas por ferrocarriles, aunque una vez visitadas son accesibles mediante teletransporte. Las misiones principales de cada zona comienzan en el momento en que ponemos un pie en ellas, permitiéndonos decidir cómo queremos afrontar el juego ya sea finalizando una de las tramas antes de ponernos con otra o ir alternando de una a otra con penalizaciones dependiendo del sistema de transporte utilizado. Los cuatro territorios van de grandes a gigantescos, y algunos de ellos cuentan con varias zonas y, normalmente, lugares donde abastecernos y descansar. El Arca es una quinta zona que funciona también como base de operaciones para Lightning y es a donde Hope nos devuelve a las seis de la madrugada de cada día sin importar lo que estemos haciendo en ese momento. Los enemigos aparecen en el mapeado y podemos atacarlos fuera de la batalla para obtener una ventaja al comienzo del combate. Los PNJs suelen reaccionar a la aparición de enemigos huyendo o incluso atacándolos, y aunque esto último no afectará a la pelea en sí misma se agradece que actúen en función de los sucesos que les rodean. Uno de los aspectos más interesantes respecto a los monstruos que pueblan Nova Chrysalia es que su número es límitado. Los enemgos orgánicos no aparecen infinitamente siempre que queramos, si no que si matamos a la cantidad suficiente exterminaremos la raza para siempre y no volverán a aparecer jamás. Antes de ello, eso si, deberemos vernos las caras con el Último de su raza, una versión mucho más poderosa de la normal. Una vez derrotado podemos despedirnos de ese tipo de enemigo para el resto del juego. Es una manera muy interesante de dotar de vida y personalidad a los enemigos y al propio mundo del juego.

Lightning Returns nos exige planificación y calma a pesar de jugar contrarreloj, especialmente cuando un enemigo importante barre el suelo con nosotros porque significa que todo lo que hemos hecho para llegar hasta él nos ha hecho perder tiempo que podíamos dedicar a misiones secundarias donde subir nivel y asegurarnos más días, por lo que toca replantearnos toda nuestra estrategia considerando el tiempo que nos queda. También cuando vamos acumulando misiones y van pasando días sin ver como nacen frutos del Yggdrasil y el fin del mundo va acercándose poco a poco. Lo digo desde la experiencia, porque es fácil sentirse muy perdido en los primeros compases del juego. Pero no todo son malas noticias -aunque hay más, como que cada vez que utilicemos el Don Divino para escapar de una batalla el cronómetro se adelantará una hora– ya que durante los combates y las secuencias de vídeo/conversación no pasará el reloj casi nunca. Y aunque no logremos llegar hasta el final el juego nos permitirá comenzar un Nuevo Juego+ donde volver a empezar con todos los atributos, vestidos y tonterías varias que hayamos conseguido hasta el final del juego pero desde el principio. Las misiones, secundarias o no, estarán sin hacer aunque los premios que nos reportarán las que habíamos completado anteriormente serán bastante peores que antes.

Los PNJs son uno de los puntos más flojos del juego. Su nivel de detalle es muy tosco comparado con Lightning.
Los PNJs son uno de los puntos más flojos del juego. Su nivel de detalle es muy tosco comparado con Lightning.

A nivel gráfico el juego es bastante irregular, aunque nada que no esperáramos. Lightning y el resto del elenco principal así como los escenarios tienen un diseño muy detallado y de calidad, pero desgraciadamente el resto de habitantes de Nova Chrysalia son más toscos y cuando aparecen junto a la protagonista la diferencia queda resaltada. Por si fuera poco los diseños de los PNJs tienden a repetirse con bastante asiduidad, y para diferenciarlos suelen incorporarse accesorios como gafas o mostachos falsos que dejan un aspecto entre hilarante y penoso. Como digo no es nada que no nos imagináramos pero eso no quita que el resultado sea irregular, aunque imagino que las capacidades de la generación PlayStation 3/Xbox 360 ya estaban al límite. Tan al límite que no puede evitar las ralentizaciones que hay en algunas batallas durante el juego, especialmente en el Desierto de los Pesares, donde cada vez que un ataque enemigo levantaba arena sufría una. Son detallitos, pero merecen ser mencionados por lo menos.

No sé si es un juego que pueda gustar a los más puristas, pero es innegable que en Square Enix han tenido una muy buena idea y han sabido implementarla con todas sus consecuencias. No es excesivamente original -el cronómetro ya lo hemos visto en otros juegos- pero sin duda Square Enix ha sabido ver los problemas que acusan tanto a la franquicia Final Fantasy, como a la saga Fabula Nova Crystallis y hasta al RPG japonés en general, que tanto terreno le ha perdido al rol occidental esta generación y en quien tanto se ha fijado mucho a la hora de crear muchos conceptos básicos del juego. No es el juego perfecto, pero una saga con tanta solera como Final Fantasy merecía que al menos uno de los tres juegos aparecidos en la pasada generación estuviera a la altura de su legado, aún apartándose conscientemente del mismo.

Artículo relacionado

Análisis de Punch Club

Análisis de Punch Club

Mientras se lee este análisis, recomiendo encarecidamente buscar y escuchar «Eye of the Tiger»; es…
  • Le pillé paquete a todo lo que tiene que ver con FFXIII —por razones que no es necesario clarificar a estas alturas—. Sin embargo haré una excepción con LR y lo pillaré en steam a un precio razonable. Como consumidores tenemos que premiar los pasos en la dirección correcta.

    Un Saludo