The Evil Within

The Evil Within

Con la alargada sombra que suponen las primeras entregas de Resident Evil, Tango Gameworks —comandado por Shinji Mikami— nos trae de vuelta el género perdido de los juegos de terror.

[dropcap size=big]S[/dropcap]hinji Mikami, ese hombre que estuvo detrás de la saga que puso de moda el extinto género Survival Horror, Resident Evil (Capcom, 1996 – ), vuelve para quitarse esa espinita clavada que tenía al término de su último juego de la saga: Resident Evil 4 (Capcom, 2005). Y es que Mikami tenía entre ceja y ceja una idea que no concordaba con la vertiente que estaba tomando la saga. Parece que, con The Evil Within, se ha resarcido de aquel resquemor que tanto brotaba en su interior.

Después de haber coqueteado con otros géneros como los shooters, Vanquish (Platinum Games, 2010) o Shadows of the Damned (Grasshopper Manufacture, 2011), sabía que no podía estar escapando de su sino, que no era otro que el de crear un nuevo survival. De esta manera, formó el estudio Tango Gameworks y comenzó a fraguar la idea que empezaba a brotar de su mente. Viendo cómo estaba desarrollando esta idea, Bethesda se dio cuenta de que el género tenía cada vez más demanda por parte de los consumidores y fue la más rápida en invitar a su nueva pareja de baile. Ahora llega el momento de asistir a esa cita. ¿Es The Evil Within el nuevo exponente del género? Esperamos sacaros de dudas en las próximas líneas.

Un protagonista que no sabe lo que le espera.

Evil Within SebastianEl título nos pone en la piel de Sebastian Castellanos, el típico policía de carácter rudo que es llamado para investigar unos extraños sucesos que han acontecido en un psiquiátrico. El inicio de la historia es el único momento de calma que nuestro protagonista tendrá a lo largo del juego. Ya que, una vez pasada esa parte inicial, Castellanos se verá inmerso en una retorcida y cruel historia de la que jamás desearía formar parte.

Hemos de decir que la historia es una especie de “sin sentido” pero que en ciertos momentos guarda coherencia. No es una buena historia, ni tampoco ayuda a ello la falta de sentimientos que transmite el protagonista a la hora de afrontarla pero, aun así, tiene ese “algo” que te hace que quieras seguir avanzando. Gran parte de culpa la tiene el trasiego de saltos dentro de la misma, distintas localizaciones que hacen que el jugador se descoloque por momentos y no pueda seguirla de manera lógica.

Un aspecto elogiable que hemos podido observar, es cómo el equipo ha gestionado la historia. Dividida en 15 capítulos y cada uno de ellos con una ambientación distinta e, incluso, haciendo que varíe la jugabilidad.

Castellanos también sufre la crisis

En el apartado jugable, The Evil Whitin mantiene la esencia de los Survival. Tu munición es escasa, adminístratela o estás acabado, porque la muerte te acecha en cada esquina. Ya que nos encontraremos con grotescas y esperpénticas criaturas que nos pondrán bastante difícil avanzar en esta aventura y no perecer en el intento. Un amplio compendio de enemigos compone el bestiario al que tenemos que hacer frente. Eso sí, hay que decir que la IA de los mismos deja bastante que desear, sobre todo, de los enemigos más comunes.

Evil Within BloodEsta falta de IA, junto con problemas puntuales de la cámara e interrupciones por el autoguardado de la partida —checkpoints— hacen que la experiencia se merme. Aparte de esto, hay que destacar la tosquedad con la que nuestro protagonista realiza las acciones, puesto que la agilidad en sus movimientos no es una de sus mayores virtudes. Realmente quiero creer que esto último es un guiño a los tiempos pasados y se ha realizado adrede.

Aun con esos contras, The Evil Within es una experiencia brutal donde el menor despiste en la concentración puede convertirte en una piscina de vísceras en el suelo. Como resultado, la precaución y la paciencia son los mejores aliados en esta lucha por la supervivencia. Cada bala, cada jeringa de curación se siente como si fuera la última. Ya que los suministros escasean y debemos ser conscientes de lo que llevamos, podemos usar y —sobre todo— especular con lo que tendremos que usar en el futuro.

Evil WithinPero esta falta de recursos se compensa con otras opciones en el combate. ¿Prefieres usar tu última bala para darle un tiro en la cabeza a tu enemigo, o dispararle en la pierna para poder acercarte y quemarlo? ¿Quieres lanzar una botella para atraer a esa criatura hacia una trampa de alambre, o correr el riesgo de desmantelar la trampa y usar las partes para elaborar un nuevo recurso? Todo el juego está lleno de estas decisiones tensas momento a momento, siempre te obliga a ser creativo con la forma de enfocar cada combate y usar los recursos de manera inteligente y conservadora. Pero cuando tu astucia vale la pena y te las arreglas para salir airoso con tu cuerpo intacto, la recompensa es inmensa.

Otro punto a tener en cuenta es la capacidad de poder mejorar a nuestro protagonista, ya sea con la evolución de las armas, como la de las capacidades del mismo. Esto último se consigue con la recolección de Gel Verde —una sustancia que deberemos recoger del escenario o de los enemigos abatidos— la cual podremos usar en los puntos de guardado. Dicha sustancia habrá que usarla con cordura al principio y tener muy claro qué aspectos queremos mejorar, ya que esto nos irá condicionando el la forma de afrontar los problemas al comienzo de la partida.

Gran ambientación, cargada de Gore

El juego no destaca por su apartado gráfico, el cual no es su carta de representación —mucho menos en su versión NextGen y PC— y tampoco lo busca. De hecho, nos encontramos con varios errores gráficos que provocan esa sensación de no haber optimizado los recursos de las nuevas consolas. Sin esa carga tan bruta —gráficamente hablando— no es muy entendible que el juego corra a 30 FPS aunque, eso sí, se plasme a 1080p. De lado dejo el hecho de haber tomado la decisión de integrar las franjas negras —parece que está de moda eso del aspecto cinematográfico— que tanto revuelo ha traído entre la comunidad. Pero donde si hay que elogiar a esta IP es en el excelente tratamiento de la luz, donde se ha puesto un especial mimo a la iluminación como clave principal para crear esa atmósfera de terror. Y es que The Evil Within es una experiencia de terror basada en un fundamento tan destacado —como el uso de la luz y la oscuridad o el constante sonido amenazador — que simplemente atravesar sus entornos es suficiente para hacer que tu corazón se sobresalte. Tanto si se tiene que explorar un barrio abandonado, el hospital salpicado con sangre o un centro urbano, siempre se mantendrá la misma premisa: la ya mencionada atmósfera aterradora.

Evil Within

Además, como ya hemos apuntado anteriormente, la sangre y la brutalidad estarán presentes a lo largo de toda la partida. No sólo la ambientación es sobrecogedora, las escenas que nos encontraremos no son aptas para todos los públicos ya que cada combate se convierte en una auténtica casquería.

Evil WithinNo es un juego que se basa en sustos baratos. Si no que se impulsa por un lento, sostenido, y profundamente penetrante sentido del temor que pretende sobresaltarte en cada crujido de tus pasos y con cada gemido lejano de un enemigo al que no puedes ver; dejando al jugador esa sensación de agobio y tensión que tanto gusta a los amantes del género.

En cuanto al sonido, hay que destacar que viene con un más que notable doblaje al castellano con actores de buen cartel como la elección de Eduardo Bosch para dar voz a nuestro protagonista y, sobre todo, el gran trabajo realizado en los efectos de sonido que cobran protagonismo a merced de una sutil banda sonora.

 Suturando las heridas

blood2Como conclusión puedo decir que The Evil Within se postula como la avanzadilla del añorado género perdido. Su punto fuerte reside en una lograda ambientación, que rememora a los anteriores trabajos de Mikami. Pero también acarrea consigo un sistema de control algo tedioso que cuesta hacerse con él al principio. Quien siga al autor, sabrá de lo que hablo.

La base está ahí, nos deja con ese sabor agridulce de habernos encontrado con un diamante en bruto al que le ha faltado pulir ciertos aspectos. Tal vez las expectativas eran más altas, tal vez estas sean alcanzadas en una futura secuela que nos devuelva a ese ansiado resurgir de los Survival.

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  • Yo me considero fan de los survival en el sentido original del término. Me gustan aquellos juegos que se centraban en el suspense y en los puzles, y utilizaban a los enemigos como un mero factor de estrés: para recordarle al jugador que estaba atrapado en una pesadilla.

    Lamentablemente el éxito de Resident Evil 4 (aquí es donde yo pondría el punto de infkexión) favoreció un cambio de paradigma, y ahora parece que no queda ningun survival que no se apoye completamente en mecánicas de acción en tercera persona.

    Me parece lamentable como la carrera tecnológica y las modas del mercado han terminado por devorar un género y regurgitarlo en algo totalmente distinto.

    Buen análisis, anyway.

    Un Saludo

  • Muy buen análisis, Jorge.

    A mí me ha dejado claro que no es mi tipo de juego. Si la historia tiene incoherencias e “idas de olla” tan propias de según qué mente nipona, casi prefiero no pasar el “mal trago” de meterme en un género que me estresa y no me hace disfrutar.

    No obstante, intuyo que para los fans del género debe ser un muy buen título.