A Shigeru Miyamoto no le gustan las experiencias cinematográficas

A Shigeru Miyamoto no le gustan las experiencias cinematográficas

Shigeru Miyamoto ha conseguido de todo a lo largo de su carrera. Ha creado figuras icónicas. Ha cambiado el concepto de videojuego. Ha conseguido millones de reconocimientos. Pero, a diferencia de otros, sigue siendo el mismo joven que se inspiró en sus correrías por el campo para The Legend of Zelda. Alguien que sigue buscando la mecánica perfecta y la vuelta de tuerca a una industria en la que ir sobre seguro es una máxima. No hay nadie más indicado que él para hablar del medio y su reciente entrevista en The Telegraph lo demuestra -haceros un favor y leerla entera-.

En ella, es interesante cómo concibe el videojuego y su progresión hacia una experiencia más cinematográfica. Realmente, él no cree que haya una conexión entre cine y videojuego. No se ve a sí mismo como un narrador sino como un creador de experiencias:

«Nunca he pensado en los juegos como un medio para contar historias aunque mucha gente se ha acercado a mí para preguntar por qué no hago una película. Nunca he estado interesado en ello»

«Estos jóvenes creadores de juegos, quieren ser reconocidos. Quieren contar historias que toquen el corazón de la gente. Y aunque entiendo ese deseo, la tendencia me preocupa. Debe ser una experiencia lo que debe conmover. Lo que quiero es hacer a la persona el director. Todo lo que hago es ayudarles a sentir que, jugando, están creando algo que sólo ellos podrían crear»

«Cuando juegas a un juego, lo primero es que estás sólo controlando y de repente, sientes que estás en ese juego. Y eso es algo que no se puede experimentar a través del cine o la literatura. Es una experiencia completamente nueva»

También en la entrevista tiene un hueco para la infausta película de Super Mario Bros., Oculus Rift y los planes que tiene Nintendo sobre la realidad virtual. Todo Miyamoto, un niño que creció jugando con todo tipo de cosas y que ha acabado haciendo que miles de jugadores jueguen en su mundo. ¡Que siga muchos años así!

Fuente The Telegraph

Texto escrito por Fernando Porta.

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