Según un actor de voz de Overwatch, las compañías los tratan como si no importaran

Según un actor de voz de Overwatch, las compañías los tratan como si no importaran

Blizzard no es una de las compañías contra la que se han puesto en huelga

Crispin Freeman, la voz de Winston en Overwatch, quiere arrojar un poco más de luz sobre la huelga de actores de voz en los videojuegos

En la calidad final de un videojuego influyen multitud de apartados. Para la gran mayoría lo más importante suelen ser los gráficos o la jugabilidad, pero no son pocos los que le dan una gran importancia al sonido. Y dentro del sonido, son los diálogos los que otorgan a un personaje de su personalidad. Una jugabilidad impecable con un nivel técnico de altura puede verse estropeado por una mala actuación de voz. Aún así es un apartado que muchas compañías tratan como de “segunda categoría”, y Crispin Freeman, la voz de Winston en Overwatch -y de muchos otros personajes-, da su opinión al respecto.

Hablando con la web GameSpot, Freeman comenta la actual situación entre el colectivo SAG-AFTRA de actores de voz, y las compañías con las que están en huelga. Menciona que está decepcionado con lo ocurrido, pero que la unión de actores ya lleva 19 meses negociando de buena fe, y que lo único que buscan es “compartir una minúscula parte de su prosperidad porque hasta ahora, nos tratan como si no importaramos.”

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Freeman dice además que otro gran problema es el secretismo que rodea a la industria.

Entiendo que la industria del videojuego es muy secreta, y es lo que nos dicen durante las audiciones, donde todo son nombres en clave y alto secreto. Pero cuando decides contratar a un actor de voz y llamas a su agente dices: “Lo queremos para este juego”, debes decir qué juego es. No conozco a nadie que vaya a trabajar sin saber en qué está trabajando, y aún así nos lo piden contínuamente.

Creo que es hora de que la industria se ponga seria y actúe como adecuadamente como una compañía de entretenimiento. Y le tienen un miedo de muerte, porque quieren tener la capacidad de explotar a sus actores, quieren poder explotar a los desarrolladores. Tienen una cultura de explotación. Y no quieren abandonarla porque están haciendo un montón de dinero; no quieren que nadie impacte en su base de esa manera.

Según comenta Freeman las publicadoras le dicen explícitamente a los actores durante las negociaciones que no importan, y que las voces y la captura de movimientos son sólo una mínima parte de todo el proyecto.

Una situación que llamaría mucho más la atención si no se tratara de algo tan poco seguido en este país. Son muy muy pocos los casos que llegan a salir a la luz, y aún así se difuminan enseguida. Tito Valverde ya mencionó tras el lanzamiento de Heavy Rain que las sesiones de captura de voz eran un desastre. Que él ni siquiera sabía quién era su personaje, ni contaban con una directora de doblaje. O ya en ámbitos generales, Pepe Mediavilla, la conocidísima voz de Gandalf -Ian McKellen- y Morgan Freeman, ya dijo que por su trabajo en las tres películas de El Señor de los Anillos había cobrado unos 400 a 500 €, por las tres.

Todo esto demuestra lo que viene a decir Cripsin Freeman, la industria no quiere que esta situación cambie por mucho que se hable de ello. Quizá su trabajo en Overwatch le otorgue algo más de peso a la causa -recordad que Blizzard no está involucrada en las huelgas- pero la situación parece complicada. Como en muchos otros aspectos bastaría con echar un vistazo a la situación en Japón, donde los actores de voz gozan de un reconocimiento más que merecido.

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