Acceso Anticipado, una reflexión

Por fin, tras años de espera vas a poder ver esa película (o leer ese libro, o ver ese cuadro, o disfrutar esa serie) que siempre quisiste ver. Reservas ese día para acudir al cine, apagas el teléfono para que nadie te moleste y por fin, tras años de espera, estás listo para disfrutar. En la pantalla aparece una pequeña frase: Acceso anticipado. Incluso mejor, piensas para ti mismo, podrás disfrutar de ella antes que el resto. Te acomodas y comienzas a ver la película sin embargo lo que te encuentras es radicalmente diferente de lo que esperabas. La cinta está realizada a fragmentos, dura escasos veinte minutos, la ambientación y el post desarrollo no están lo suficientemente aplicados, en definitiva, es como si estuvieras viendo una película a medio hacer por la que has pagado el precio completo y la guinda tras el pastel es el director de la misma, que aparece en un momento dado durante la proyección de la película para pedirte, con buenas palabras, que por favor le escribas para comentarle los fallos y como estos podrían solucionarse ¿Cómo te sentirías si esto te llegara a ocurrir? Seguramente estafado.

Pues bien, si no eres ajeno al mundo de los videojuegos y especialmente al mundo de los videojuegos independientes de cualquier género y color te habrás dado cuenta que esta práctica es ya una categoría dentro de la plataforma Steam y que en ella aparecen videojuegos que permiten este servicio, cobrarte como si estuvieran ya completados en su fase de desarrollo y mostrarte en cambio una obra a medio hacer. Durante esta generación esta práctica ha alcanzado el paroxismo con el título Starbound (Chuclefish, 2012) que ha llegado a alcanzar la escalofriante cifra de un millón de unidades vendidas en todo el mundo (la mía incluida) pero que sin embargo se encuentra en fase beta. Por un lado podríamos pensar que es un atropello a la integridad del consumidor ofrecerle a precio completo un producto a medio hacer y además que realice el trabajo remunerado de un beta tester. Es un asunto quizás escandaloso, aunque rebajado por el simple hecho de que el propio consumidor acepta este concepto de juego en obras antes de comprarlo y por tanto se atiene a las consecuencias de sus actos.

Acceso Anticipado, una reflexion 01En la otra mano, en la mano positiva, la negativa ya está más que clara, este sistema de desarrollo de videojuegos permite un aspecto radicalmente innovador, permitir al usuario final, el jugador, que participe en el proceso de creación de un videojuego que ha visto crecer desde su más tierna infancia. Que mediante sugerencias, reportes de fallos y a través de un canal de comunicación abierto con el desarrollador puede influir en la evolución del título hasta sus estados finales. Por tanto y en un última instancia este nuevo sistema de desarrollo de videojuegos nacería como una puerta abierta entre el usuario y el desarrollador, por supuesto en un mundo ideal donde estos elementos funcionaran a la perfección. El título anteriormente mentado Starbound ha abierto un foro donde todos los jugadores pueden reportar los fallos que van encontrando durante sus incompletas aventuras a lo largo y ancho del universo para que los desarrolladoras puedan solucionarlo, pero estos foros también son un canal donde realizar sugerencias e intentar influenciar en la evolución del título.

En definitiva, la práctica del acceso anticipado puede llegar a ser beneficiosa para el sector en tanto en cuanto los desarrolladores la utilicen de una manera positiva abriendo un canal de comunicación con los destinatarios finales de su producto y que estos, a través de ese canal de comunicación puedan hablar con los creadores del título para intentar influir, de manera positiva, en la creación del título. En la otra mano, la negativa, no dejan de ser juegos incompletos los que venden a los usuarios, retazos de lo que podría ser y esta práctica, desde todo punto de vista es negativa, por tanto se trata más del como que del que. Aunque en otra mano, escondida hasta ahora, se encuentran las campañas de Kickstarter donde muchas veces ofrecen humo, al menos en las campañas de acceso anticipado encuentras un producto, a medio hacer, eso sí, pero un producto muchas veces jugable y en otras ocasiones perfectamente jugable y adictivo como es el caso de Starbound, que, repetimos, ha llegado a vender la escalofriante cifra de un millón de unidades en menos de un mes. Por tanto el uso y la imagen final de este sistema de desarrollo queda en manos de quien la utilice y especialmente de como la utilice, pudiendo ser un aspecto innovador dentro del mercado o al contrario, un, perdonen la expresión, sacacuartos cualquiera.

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