¿Camino o destino?

¿Camino o destino?

“—¿Y cómo sabes, Balducci, que la primera que se cruza en tu camino no será la más interesante del día?

—Mi inocente amigo, lo que cuenta realmente es la caza. Por eso prolongo la búsqueda, algunas veces hasta avanzadas horas de la noche. Lo exterior es distinto: tamaño, formas, maneras; pero el acto es siempre el mismo, o casi el mismo: rutina. Es la caza lo que cuenta…” (Pasaje de: Stone, Irving. “La agonía y el éxtasis.”)

Así describía el amigo romano del genial escultor Miguel Ángel la búsqueda de prostitutas en la ciudad de Roma durante el gobierno del Papa Alejando VI, el famoso Papa Borgia en el libro de Irving Stone dedicado al segundo de ellos. ¿Tenía razón este autor? ¿Es más importante y divertida la búsqueda? ¿O es lo verdaderamente divertido el disfrute de lo conseguido? Como todo en esta vida relativista, depende. Depende precisamente de lo conseguido ¿Es completamente diferente o es algo más que de verdad cumple con los objetivos de la búsqueda?

Esta serie de preguntas y respuestas no es más que el clásico dilema ¿Qué es más importante, el camino o el destino? Para esta difícil pregunta existe, en realidad, una sencilla respuesta. Depende de la importancia del destino y la finalidad del camino ¿Hace mucho tiempo que deseamos algo y ese camino nos va a llevar a ese lugar o en cambio el destino es una mera excusa para el camino?

full20100912095631En el campo de los videojuegos existe igualmente este dilema. Cuando entramos en nuestra plataforma de venta de videojuegos digital preferida sin una clara intención más que conocer las novedades e intentar encontrar un supuesto juego que pueda llenarnos es más importante el camino, por supuesto. En cambio, cuando entramos conociendo ese videojuego que tanto ansiamos jugar es por supuesto el destino lo que verdaderamente importa, el disfrute del título. Esta sensación en el jugador es una muestra de la misma industria del videojuego. Si es el caso en el que la primera sensación domina a la segunda la industria encontrará al usuario cansado, sin nada que lo atraiga y por tanto desanimado, deambulando por los pasillos digitales de las plataformas de venta online o por los pasillos de los centros comerciales y las cestas de juegos de segunda mano. En cambio, si domina la segunda sensación se debe principalmente al buen estado de la industria que introduce en el jugador un ansía por disfrutar del videojuego en cuestión.

Esta última sensación depende igualmente de otros factores como por ejemplo la prensa. Gracias a ella el usuario puede conocer con certeza la situación de un videojuego en cuestión y hacerse una idea personal sobre lo que va a encontrarse cuando este esté listo. Otro procedimiento para estimular al usuario es por supuesto la publicidad, aunque está, en el mundo del videojuego, está aún por explotar y solo se publicitan en televisión contados títulos. El último factor para que esta sensación encienda la llama de la pasión en el usuario es el propio convencimiento.

image-1-gilbert-ponders-monkey-island-sequel¿Qué sensación de estas dos favorece a la industria? Pues también depende, por supuesto. Durante la primera, la deambulación por los caminos del videojuego en busca de ese título que llene nuestras horas favorece a los juegos que no tienen ese hueco en la prensa ni en la publicidad como por ejemplo muchos títulos independientes o pertenecientes a géneros con escaso tirón popular como por ejemplo la alta estrategia. Son estos juegos escondidos los que se favorecen del limbo del jugador entre las estanterías de las plataformas digitales. En cambio, en la otra mano, de la otra sensación se favorecen claramente los títulos que avasallan al jugador y al usuario a través de cientos de artículos escritos sobre ellos en los blogs de la temática, de la publicidad en la televisión y por supuesto del propio convencimiento autofabricado.

La primera sensación llevará al usuario a disfrutar del camino, admirar las delicias del paisaje que va encontrando y si tiene suerte encontrar una gema escondida entre cientos de árboles y matojos. Sin embargo ese camino está empedrado de cientos de propuestas grises y poco recomendables que quizás no llenen al jugador de una manera completa pero que al menos le llevarán a hacerse una idea general sobre el panorama del videojuego. La segunda sensación, por supuesto, hará al jugador que no disfrute del camino, sino únicamente del destino, escondiendo cientos de videojuegos que bien podrían satisfacer a ese usuario pero que en cambio caen en saco roto tapadas con la inmensa sombra de los juegos que gastan en marketing más fondos y recursos que en desarrollo o que por desconocidos motivos ha llamado de una manera poderosa al jugador. Las dos sensaciones, mayoritarias en los usuarios de videojuegos, tienen sus pros y sus contras. El que esto subscribe se encuentra ahora mismo atravesando el desierto, así que, si tú, lector, tienes alguna sugerencia, no dudes en plasmarla en los comentarios.

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