Opinión

El de los videojuegos no es un país para niños

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  • Es muy fácil culpar al medio, y por eso es el chivo expiatorio más popular. Antiguamente eran las películas violentas, pero a medida que pasaron a formar parte de la cultura mayoritaria de la sociedad lanar quedó claro que el incipiente e indefenso mundillo del videojuego era el candidato ideal para cargar con el mochuelo.

    El ejemplo más evidente son las masacres en los institutos de EEUU. Siempre provocadas por una mezcla de irresponsabilidad paterna sumado a algun trastorno mental que predisponga o provoque la violencia en el tipejo en cuestión. Y nunca faltan voces que señalan a los videojuegos como causa principal (cada vez menos, todo hay que decirlo). Los juegos no matan gente, las armas matan gente. Y ya ni digamos si las armas son rifles de asalto en manos de un tarado entrenado en su manejo.

  • Sin duda, el mercado de videojuegos enfoca sus esfuerzos en nutrir de títulos a una franja de edad que supera claramente los 16 años.
    Ante esto, los juegos para los más pequeños no salen de adaptaciones de series para infantes que se quedan en meros útiles de aprendizaje. Se olvidan de que los niños también quieren divertirse y no le sacan partido a esto.

  • Ludipe

    Todo el tema de los niños y los videojuegos es bastante interesante y creo que no se trata con la suficiente atención.

    Lo primero es, como has dicho tú, que los padres se involucren, que no le compren a su hijo el juego AA de la película de turno ni algo que no esté recomendado para su edad. Esto viene de alguien que ha jugado a demasiadas cosas que no debería haber jugado en su momento.

    También hay otro problema, la falta de oferta, sobre todo a edades tempranas donde los niños cambian mucho y tienes que orientarlos a franjas de edad muy concretas. Este tipo de juegos los veo muy estancados, igual que hemos visto revoluciones en tantos otros campos aquí se han quedado parados.

    Hace poco me pidieron consejo para niños bastante pequeños, sus padres no encontraban nada interesante en las tiendas. Estuve un rato buscando algo estimulante que les pudiese gustar y después de varias horas terminé rescatando mis juegos antiguos del trastero y poniendo un emulador de MS-DOS; me pareció la mejor opción.

    Estaría bien ver juegos como “Draw a Stickman” o “Scribblenauts” pero con una dificultad más adaptada a edades tempranas. El hecho de que un niño sea pequeño no quiere decir que todos sus juegos tengan que ser de sumar o de reconocer formas, de ahí el problema de que quieran dar el salto tan rápido a otros juegos.