Especulación en los videojuegos

Especulación en los videojuegos

La especulación no es buena, eso está claro. Pero existe.

Llegó hace tiempo a nuestro amado universo videojueguil y parece ser que no tiene ninguna intención de marcharse. Este fenómeno afecta prácticamente a cualquier campo. Podemos verlo en el caso del mercado inmobiliario, donde hace pocos años había muchos especuladores que hacían negocio con la compra-venta de viviendas, incrementando bastante el precio final de venta al público que realmente sí iba a hacer uso del inmueble en cuestión.

Sucede también en el caso de las obras de arte, donde se terminan pagando millones de euros por un cuadro. Y resulta que es un problema que se está dando cada vez de manera más frecuente en el sector de los videojuegos. Cualquiera de nosotros habrá podido observar en cualquier página web de subastas los precios tan surrealistas y abusivos que se están pidiendo por ciertos videojuegos o consolas.

No nos estamos refiriendo solamente al apartado de videojuegos retro -donde se pueden llegar a pagar cantidades astronómicas de dinero por un cartucho pelado de Super Nintendo, y aún mucho más si el juego en cuestión viene con su caja y manual-, sino que también estamos haciendo alusión a los precios que se llegan a alcanzar por ediciones coleccionista de algunos juegos, cuyo stock se agota el mismo día del lanzamiento por el simple hecho de que muchos especuladores compran varias unidades para revenderlas por internet.

Todo esto conduce a un incremento considerable de los precios de ciertos juegos, consolas y artículos relacionados, de modo que el usuario que lo disfrutaría de verdad, tendrá dos opciones: pagar un precio demasiado elevado o quedarse sin el artículo. Pero claro. La especulación es algo que se rige por la ley de la oferta y la demanda, de modo que, mientras siga habiendo personas que paguen el precio que se pide, éste no bajará e incluso es probable que se siga incrementando.

Por lo tanto, la solución que nos queda para plantarle cara a esto es, primero de todo, no actuar del mismo modo que los especuladores que estamos criticando. Y, por otro lado, no debemos ceder ante un precio muy abusivo aunque nos estén ofreciendo algún juego muy deseado por nosotros. De este modo, los especuladores no tendrán más remedio que rebajar los precios para no quedarse con todo el stock que habían adquirido previamente.

Es obvio que resulta fácil decirlo, y que en la realidad sería muy difícil llevar a cabo esta idea, ya que siempre hay personas novatas en el sector de los videojuegos que, al no conocer bien este mundillo, podrían no saber distinguir un precio elevado de uno correcto. O habría también nuevos coleccionistas de ciertos sistemas retro que comprarían compulsivamente al principio, debido a las ganas de ver cómo su colección aumenta rápidamente, para presumir de ella en los foros de internet.

Pero si de todos modos, esto no pudiera llegar a buen puerto, siempre tendríamos otras maneras de seguir disfrutando de esta gran pasión que son los videojuegos. En el caso de las plataformas de actual generación, siempre podemos ser previsores en nuestras compras para poder jugar a lo que queramos pagando lo mínimo posible. En el caso de que se vaya a producir el lanzamiento de un juego en edición coleccionista que nos interese, lo más lógico es realizar la reserva cuanto antes. Y si sólo queremos disfrutar del título en cuestión, sin importar el momento, la mejor opción suele ser esperarse a que dicho juego baje de precio o, directamente, recurrir a la importación del mismo.

Por otro lado, en lo que a juegos y plataformas retro se refiere, es cierto que los más puristas (entre los que se incluye un servidor), prefieren disfrutar de los juegos en su formato y consola original. Pero como ya hemos comentado unas líneas más atrás, los precios que se llegan a ver por internet son de auténtico infarto. En este caso, podemos recurrir a la emulación: tanto en PC u otras consolas capaces de emular sistemas retro, como usando ciertos cartuchos flash para este tipo de consolas (muertas, comercialmente hablando), en el caso de que prefiramos dar uso a nuestro viejo sistema de turno.

Queda claro que sólo podremos frenar la especulación si nos ponemos todos de acuerdo, situación harto difícil teniendo en cuenta la gran variedad de gustos, preferencias, conocimientos y situaciones personales que tiene cada uno de los posibles usuarios. Sin más que añadir, llega el momento de reflexionar acerca del tema, para que cada uno decida qué es lo más acorde según su situación. Pero no olvidemos una cosa. Este joven sector tiene un fin primordial, que es el de divertirnos, entretenernos, hacernos vivir experiencias que resultarían imposibles en cualquier otro ámbito.

En definitiva, ha llegado la hora de disfrutar.

Artículo escrito por Juan Ramón López

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