¿Hay sexismo en el mundo de los videojuegos?

Desde siempre ha habido machismo hacia la mujer por la consideración de que es el sexo débil, y que por ello hay que protegerla y cuidarla, ya que no puede valerse por sí misma. Este pensamiento ha ido cambiando poco a poco gracias a los esfuerzos constantes de, en su mayoría, varias mujeres que demostraron que servían para algo más que limpiar y cuidar a los niños. Por desgracia, en la actualidad sigue habiendo discriminación hacia el sexo femenino, lo cual causa que se siga combatiendo contra este pensamiento. Algo malo que tiene esta lucha es ver machismo o sexismo donde no lo hay, y esto en ocasiones ocurre en el mundo de los videojuegos.

En los inicios de este mundo interactivo, el público predilecto eran los hombres, lo que provocaba que se creasen historias en las que los hombres son los héroes y las mujeres las princesas que necesitan ayuda. Con el tiempo, el argumento de los videojuegos fue evolucionando hasta crear personajes complejos en ambos géneros y protagonistas redondos ya fueran hombres o mujeres.  Pero, repito de nuevo, sigue habiendo discriminación hacia el sexo femenino y se puede observar en la conversión de ciertos personajes femeninos en objetos de deseo. ¿Quién no ha visto la típica mujer con unos pechos desorbitados, delgada y que parece hecha para el pecado en algún videojuego? Muchos dirán ahora que también hay hombres con unos abdominales de acero y unos glúteos apolíneos, pero la gran diferencia es que estos hombres no están hechos para ser objetos de deseo, sino que son una representación de poder, un héroe que muchos quieren ser. Un ejemplo de esto es Kratos, de God of War (SCE Santa Monica Studio, 2005). Este personaje es fuerte, valiente, se acuesta con muchas mujeres bellas y además es poderoso. No está hecho para que las mujeres que jueguen a este título le deseen, está hecho para que queramos ser como él.

En el caso de las mujeres, hay que reconocer que hay personajes femeninos icónicos en el mundo de los videojuegos. Uno de los más recientes es Elisabeth, de Bioshock Infinite (2K Games, 2013). Esta muchacha tiene que ser rescatada y tiene un buen cuerpo, sí; pero es esencial en la historia, es inteligente, valiente, amable y extremadamente compleja. Mucha gente ha acusado a Bioshock Infinite de ser sexista, pero no puedo discrepar más de esta opinión. Hay una cosa que quiero dejar muy clara: que una mujer necesite ayuda o tenga un buen cuerpo no es bioshock_infinite__elizabeth_by_dp_films-d6jfjq8sexista, ya que antes de mujer es personaQue un desarrollador haga un personaje físicamente atractivo o que necesite ayuda no hace que todas las personas a las que representa tengan que ser así. Y si tú creas un mundo ambientado en una época más antigua de la Humanidad y quieres ser fiel a la historia, es normal que las mujeres sean más discriminadas. Que a un personaje femenino se le trate mal en un videojuego no convierte al mismo en sexista, a no ser que todos los personajes femeninos que aparecen sean inútiles, tontos o sólo sirvan para enseñar carne, entonces ya es bastante distinto. A lo que quiero realmente llegar con todo esto es a que la lucha contra la desigualdad lleva en ocasiones a ver enemigos donde no los hay, y esto es extremadamente peligroso. Hay que pensar y analizar antes de acusar, ya que un error puede costar la imagen de la lucha que representas.

Ahora bien, ¿esto significa que no hay sexismo en los videojuegos? Ojalá, pero no es así. Por desgracia, algo que normalmente vende en casi cualquier mercado es un atractivo visual, y para esto se usan mucho las mujeres como en varios juegos de peleas en los cuales las féminas llevan unas armaduras que parecen ropa interior. También sucede que muchas son directamente inútiles o estúpidas, sin ningún tipo de profundidad ni de importancia más que darle al protagonista un motivo por el que seguir el camino. Todo esto hay que combatirlo, ya que lo que no se puede permitir es que se haga una imagen tan negativa de las mujeres, y para esto hay que reivindicar a las empresas que nos dan estos productos la importancia de no infravalorar a nadie por su género. Además, como muchos sabréis, una de las empresas acusada de machismo y sexismo es Ubisoft, ya que no ha querido incluir mujeres en el modo cooperativo de Assassin’s Creed: Unity, porque según dicen eso llevaría bastante trabajo. Esto ha sido desmentido por ex trabajadores de la compañía aludiendo a que ya se ha trabajado con modelos femeninos y que por ello serían, a lo sumo, un par de días de trabajo. La polémica ha llegado al límite de que se han recogido firmas para que se incluyan personajes femeninos en el videojuego. Ya se verá cómo se resuelve la situación, pero como es lógico, la última palabra la tiene Ubisoft.

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Así que, en resumen, ¿qué deberíamos hacer? En mi modesta opinión, lo primero es analizar los productos que compramos con cuidado y darnos cuenta de qué quieren transmitir realmente. No se puede permitir que un mal análisis lleve a que se vea la lucha que defendemos como un movimiento exaltado e imaginario de cuatro amargados que intentan encontrar errores donde no los hay. Lo segundo es, una vez que encontremos estos productos, exijamos como consumidores que nos den títulos de calidad que no humillen o den una imagen equivocada de un sector. Recordad que como clientes que somos no debemos nada a una empresa, sino que nosotros compramos lo que nos gusta, no estamos obligados a consumir cualquier título porque tenga el nombre de una compañía a su espalda.

Dicho todo esto, me despido y espero haber conseguido hacer reflexionar a unas cuantas personas con mis palabras. Toda opinión que tengáis será bien recibida -siempre que sea educada y esté bien estructurada-, así que no os cortéis y expresaos en los comentarios o en vuestro pequeño rincón de cualquier web.

Texto escrito por Borja Suárez.

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