La paridad entre plataformas crea disparidad

La paridad entre plataformas crea disparidad

O cómo intentando evitar la polémica creas una mayor

El mundo de los videojuegos es algo en constante evolución -por suerte para nosotros- y no paran de aparecer términos nuevos que deberíamos aprender. Entre nosotros tenemos ya uno más que añadir a nuestros diccionarios particulares, si es que no lo conocíamos: Platform Parity, o paridad entre plataformas, que podría ser la traducción al castellano. Esta paridad vendría a ser equiparar la calidad técnica de un videojuego entre consolas -evidentemente esto no existe en PC- de una potencia similar.

Esto de la paridad entre plataformas se ha dado muy pocas veces. Normalmente las compañías buscan sacar el máximo potencial de su juego en cada plataforma, lo que significa que las diferentes versiones tengan distinta calidad técnica. Claro que esto también conlleva consecuencias.

Cada nuevo juego que ha ido apareciendo en el que su calidad técnica sea diferente entre plataformas ha generado una pequeña polémica. Sin embargo y para ser sinceros no suele ir a mayores. Prácticamente nadie va a comprar otra consola tan sólo por el hecho de que su resolución y frame rate sea algo superior en esa consola. Tampoco creo que haya muchos que dejen de comprar un juego que le interesa por el hecho de que su frame rate sea inferior en su consola.

La paridad entre plataformas crea disparidad 01
Bayonetta fue uno de los primeros casos y de los más sonados. La versión de PS3 era claramente inferior a la de Xbox 360

El azar del destino ha querido que sea Assassin’s Creed Unity (Ubisoft, 2014) el juego que ha llevado esta polémica un paso más allá; teniendo en cuenta que Unity podría traducirse por unidad, resulta algo más que irónico. Ubisoft ha decidido que para evitar más “polémicas y cosas así” Assassin’s Creed Unity correrá en Playstation 4 y Xbox One a 900p de resolución con un refresco de 30fps. Paridad entre plataformas.

Con lo de más polémicas y cosas así Ubisoft se refiere a una serie de lanzamientos recientes en los que la versión de Xbox One corría a una resolución y/o tasa de refresco inferior a la versión de Playstation 4. En cada una de estas ocasiones ha habido cierta polémica en torno a esto, aunque como ya dije no solía pasar a mayores. Sin embargo la acumulación de estas “situaciones” está empezando a pasarle factura a Microsoft, dejando la idea generalizada de que su consola es notablemente menos potente que su competidora de Sony.

Hay que añadir también que Ubisoft no ha tardado en salir en su propia defensa, alegando que no han rebajado la calidad gráfica en Playstation 4 para igualarla a la versión de Xbox One. Aunque la falta de datos más claros, y sobre todo los antecedentes de Assassin’s Creed IV Black Flag (Ubisoft, 2013) -en el lanzamiento ambas versiones iban a 900p pero más adelante sacaron un parche que aumentaba la resolución en Playstation 4 hasta los 1080p- hacen que la comunidad ya no se lo crea. Incluso muchos han llevado su descontento hasta el punto de no comprar este próximo Assassin’s Creed Unity.

Finalmente tenemos a la parte de la comunidad que dice no encontrar diferencias entre los 900p y los 1080p, y que no se hubiera notado si no se llega a conocer todo esto. Un argumento un tanto extraño que en parte recuerda al argumento que el ojo humano no es capaz de reconocer velocidades superiores a los 25 frames por segundo. Tanto una cosa como la otra se notan, a pesar de que la diferencia puede parecer pequeña -de 180 píxeles- supone una resolución aproximadamente 17% menor. En caso contrario, ¿para qué molestarse en alcanzar los 1080p? Se podrían ir eliminando píxeles poco a poco hasta llegar al punto que la gente se diera cuenta, y usar esa potencia extra para otras funciones.

AC Unity paridad
Tal vez este título sea más acertado

El tema es delicado sin duda. Con esta supuesta paridad, Ubisoft buscaba eliminar las polémicas… creando una mucho peor. Los usuarios de Playstation 4 estarán descontentos por la supuesta limitación que ha sufrido su versión del juego; y los usuarios de Xbox One estarán descontentos porque en lugar de buscar aumentar la calidad de su versión han optado por reducir la de su directo rival. Las teorías de la conspiración se han desatado y cualquier posibilidad es digna de mención; desde el haber tomado una decisión tan absurda como innecesaria, hasta la búsqueda de favorecer a Microsoft con una versión equiparada a la de su rival. Estoy seguro que este tema no está cerrado y dará mucho más que hablar hasta el lanzamiento del juego el próximo 14 de noviembre.

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