Las expectativas contra la realidad

Las expectativas contra la realidad

[dropcap size=big]E[/dropcap]n los últimos años, la industria de los videojuegos está sufriendo un cambio bastante drástico que se mueve alrededor de ciertos títulos que controlan este mundo. En el caso de los FPS modernos tenemos por ejemplo a Call of Duty (Infinity War/Sledgehammer Games, 2003/2014); ya que, guste o no, la saga ha sentado las bases de los shooters multijugadores modernos. A medida que vamos estudiando un poco los próximos lanzamientos, vemos al instante qué títulos tienen como inspiración y a cuales se pueden parecer, pero normalmente las empresas desarrolladoras comentan las mejoras que tendrán sus juegos y que eso los convertirán en lo mejor que se encuentra en el mercado. Ahora yo pregunto: ¿Hasta qué punto es esto verdad?

Planet HypeÚltimamente muchos juegos están siendo acusados de causar demasiado hype, lo cual está llevando a muchísimas decepciones por parte de los jugadores. Yo me pregunto: ¿quién tiene la culpa de esta nueva tendencia? Por supuesto muchos dirán que las empresas, y en gran parte llevan razón; pero en parte también pienso que los consumidores tienen una buena parte de culpa también. Me explicaré como es debido: una empresa existe para hacer dinero a través de una demanda de productos, y cambia estos mismos dependiendo de las necesidades de los consumidores y de las ventas que generan. Si una empresa se da cuenta de que haciendo un producto mediocre, acto seguido lo publicita de forma que parezca una obra maestra y consiguen vender millones, hará lo mismo una y mil veces. Por lo tanto, quien engaña es la empresa, pero quien decide creer una y otra vez a estas es el consumidor.

Cuando te dejas llevar por el llamado hype, te dejas llevar por la ingenuidad y por las expectativas. Si no disciernes entre lo que te intentan vender y lo que compras, no podrás analizar como es debido un producto, lo cual llevará a una decepción constante. Una compañía siempre va a enseñarte el lado bueno de lo que está creando, no te dirá lo negativo y feo del producto, así que es tu obligación el investigar y pensar con las ideas calmadas. Poneos por un momento en el pellejo de un alto ejecutivo que quiere conseguir ciertas ventas y ganar ciertos beneficios. Seguramente buscaréis dar algo de calidad para ganar a la competencia, pero llega un momento que os dais cuenta de que muchos no miran si el producto es bueno o no hasta que es demasiado tarde, hasta que ya lo tienen comprado. Una vez que millones de personas te han comprado el juego tú ya has recuperado la inversión, ya has ganado. Si además te das cuenta de que si bajas poco a poco la calidad del título —y por ende los costes de producción— y sigues vendiendo lo mismo o más, llegará un momento que te centres más en la publicidad que en otra cosa. Y es en ese mismo momento cuando el hype nos traiciona y nos engaña.

Watch DogsNo me malinterpretéis, no trato de ordenaros lo que tenéis que hacer con vuestro dinero, ya que cada uno con su liquidez hace lo que quiere; pero si sois personas con poco poder adquisitivo, que solo podéis compraros un par de juegos cada bastante tiempo, os sentará fatal encontraros con que os han vendido humo. Para mí la solución a esto es bastante simple: leed opiniones y artículos con fundamento y objetividad, hablad con gente de confianza que entienda de este mundo, observad más vídeos que los de las empresas, y sobre todo tened paciencia a la hora de elegir que hacer con vuestros billetes.

 

También me gustaría aclarar algo esencial: no es lo mismo tener hype que tener ilusión por un juego. La ilusión puede servir para decantarnos más por un videojuego u otro, pero el hype es el extremo que nos ciega. Solo sirve para no tener ningún filtro útil a la hora de elegir y de enseñar a las empresas que los consumidores comprarán todo lo que se patrocine bien. No es beneficioso para el público, ya que puede volver vaga a una empresa, porque parece que se le perdonan los errores una y otra vez. Cuando tenéis hype, estáis dejando que unos vídeos os encandilen y os manipulen, lo cual lleva normalmente a terribles consecuencias para el mundo de los videojuegos.

Dar bombo y platillo a un juego es darle unas expectativas que puede no cumplir, lo cual solo traerá decepción y desgana a la hora de volver a confiar en una empresa. Para evitar esto hay que ser críticos y exigir que no solo nos vendan bien un juego, sino que además ese nuevo lanzamiento cumpla con lo que patrocinan. Una vez que se demuestra que las promesas vacías solo sirven para bajar las ventas, las compañías no tienen más remedio que ser, como mínimo, sinceros con lo que venden.  Sé que es difícil y complicado resistir la tentación de comprar ese nuevo lanzamiento del que todo el mundo habla, pero a la larga vuestra cartera y vuestras ilusiones os lo agradecerán.

Hype Train

Texto escrito por Borja Suárez.

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