Leña al emo que es de goma…

Leña al emo que es de goma…

Tan antiguos como los foros de videojuegos son las discusiones y especulaciones sobre futuros lanzamientos. Aun así muy pocas veces somos testigos de una polarización tal como la que está generando Final Fantasy XV: capaz de restaurar la magia de la saga según sus defensores… o de terminar de enterrarla según sus detractores.

«Esto no es Final Fantasy, es un simulador de emos que se van de picnic.» «Han querido hacer una road movie para fujoshis y le han puesto “Final Fantasy” para que venda más.» «Los personajes parecen un grupo de K-Pop trasnochado.» Así de fácil es hacer chanzas sobre esta entrega. Por lo poco que conocemos el juego se presta a ello y todo comentario gracioso lo es porque incluye su parte de verdad —que se lo digan a los mejores monologuistas—. Y está bien que sea tan fácil hacer bromas. Yo soy el primero que se entretiene leyendo comentarios y ocurrencias con una sonrisa sarcástica tras cada nuevo trailer o noticia. Pero también hemos de ser críticos y no permitir que el sano cachondeo termine por no ser tan sano, condicionando nuestra opinión a base de repetir mentiras y medias verdades.

Los “Fans” y su taxonomía.

Mi falacia favorita es la que apela a los “fans” de Final Fantasy. «Square-Enix no escucha a los fans, solo le importa el dinero», dicen. Y dicen bien: la última vez que lo comprobé eran una empresa y no una ONG… Ahora en serio: ¿Hay alguien tan ingenuo de pensar que existe una especie de “fan estándar” de la saga? La mayoría de los que se autodenominan incondicionales de la saga empezaron a jugar a ésta en su séptima entrega —Los llamaremos Fans B— ¿Deberíamos considerar a ellos como el arquetipo de fan de la saga simplemente porque son más?

taxonomia_del_fan¿Y qué hay de los que conocieron los juegos originales para NES y SNES… o simplemente quedaron prendados con el mundo de FFIX? Generalmente prefieren la ambientación medieval-fantástica, llevan más tiempo, han jugado a más juegos y se les supone una mayor perspectiva —Los denominaremos Fans A—. Incluso dentro de estos dos grupos hay una inmensa variedad de criterios a la hora de valorar cada una de las entregas. Aun generalizando mucho nos saldrían al menos diez tipos de fans de la saga si quisiéramos clasificarlos con un mínimo de rigor. Corolario: sobre gustos no hay nada escrito.

Ahora bien: Supongamos que le preguntamos a un Fan A como sería su Final Fantasy perfecto. La respuesta casi con toda probabilidad incluiría referencias a FF4, 6 y 9. Mientras que un Fan B probablemente nombraría el 7, 8 y 10 con mayor frecuencia. ¿Qué es lo único que tienen en común todos esos juegos? La dirección de Sakaguchi y la música de Uematsu. Resulta triste e irónico que los principales talentos vertebradores de la saga principal sean también los que menos posibilidades tienen de volver a trabajar en ella.

*Toc Toc* —¿Quién es?—La realidad

A dónde quiero ir a parar es que hay que ser realistas y dejar de soñar con que se repitan los mismos caprichos del azar que juntaron a un grupo de gente muy capaz en el desarrollo de un juego en particular. Hay que refutar la ridícula noción de que Square-Enix guarda la esencia de la saga en una caja en el sótano; y que pudiendo usarla para crear un juego que contente a todos los fans no lo hacen por algún maligno motivo que escapa a nuestra comprensión.

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Es mucho más sencillo que todo eso: Final Fantasy XV apunta a un mercado muy amplio —como todo Triple A que se precie—. Por lo que su éxito o fracaso no se verá determinado por el legado de la saga, ni por los conceptos abstractos o ideas preconcebidas que puedan tener un determinado grupo de jugadores. No. Dependerá únicamente de si es buen juego y se promociona como es debido.

Si es divertido de jugar, si la ambientación resulta convincente, si la historia es interesante, si destaca técnicamente… esos serán los méritos por los que será recordado. Si se da el caso contrario esos serán los errores que lo condenarán al ostracismo. Las expectativas de los fans más fundamentalistas, los flameos, las discusiones bizantinas sobre que es —y que no es— un Final Fantasy… todos esos mensajes se perderán en los foros como lágrimas en la lluvia. Simplemente no valdrán nada frente a los argumentos de un análisis objetivo y bien redactado.

Presente y futuro.

img2El propio Tetsuya Nomura —AKA. “Mister cremalleras”. Célebre por su legendaria habilidad para copiarse a sí mismo— y su protegido Hajime Tabata son blanco fácil para las críticas sangrantes. Y más después de la turbulenta producción del FF13 Versus —antes de que fuera renombrado—. O con el caos de sub-sagas que parece imperar en Kingdom Hearts. Aun así yo creo que debemos darles un voto de confianza. Ya lo intentó Matsuno con su FF12; y le salió algo bueno pero distinto. Ya lo intentaron Kitase y Toriyama con el FF13 y secuelas… y para secuelas las que dejaron en mi persona.

Dejemos que Nomura y Tabata nos ofrezcan su visión de la saga. Una vez que el juego esté en la calle, tendremos todo el tiempo del mundo para criticar con conocimiento de causa. Pero no asumamos que algo es peor solo por ser distinto a lo que esperamos, o los únicos perjudicados seremos nosotros mismos.

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