¿Por qué no Rare?

¿Por qué no Rare?

Una de las desarrolladoras de la que mejor recuerdo guardo y la que creó juegos que hicieron que pasara horas de diversión delante de la televisión es sin duda Rare.

No la Rare de los juegos de Kinect. Hablo de la Rare de las joyas como Donkey Kong Country (Rare, 1994), Goldeneye 007 (Rare, 1997) o Banjo & Kazooie (Rare, 1998).

Cuando en el E3 del 2013, Microsoft anunció que un nuevo Killer Instinct acompañaría el lanzamiento de Xbox One todo el mundo se sorprendió al conocer que no sería Rare la encargada de llevar el juego a la nueva consola de sobremesa, sino que sería Double Helix Games quien llevaría las riendas del proyecto. Es aquí cuando muchos fans tanto de la saga como de la compañía fundada por los hermanos Stamper, se echaron las manos a la cabeza y preguntaron al unísono: ¿Por qué no Rare?

Pues hay varios motivos para ello, siendo el primero de ellos el cambio de rumbo de la compañía. Tras intentar revivir sus sagas en Xbox 360 y aportar un par de nueva franquicias, centraron todo su esfuerzo en sacar adelante Kinect aportando tanto en el desarrollo del periférico como abasteciéndolo con juegos. En el lanzamiento de Xbox One, Rare estaba inmersa en la creación de Kinect Sports Rivals (Rare, 2014) por lo que le era imposible dedicarse a otros desarrollos. De todos modos viendo la nueva forma de trabajar de la compañía, aún no estando en la situación mencionada, no les vería reviviendo su franquicia de lucha.

Pero si hay un motivo principal y que la gente pasa por alto es que ya no estamos ante la Rare de antaño, la de su época dorada. Los hermanos Stamper abandonaron la compañía y debido a las bajas ventas de sus títulos, Microsoft reestructuró ésta, despidiendo a varios de los veteranos y centrando los esfuerzos en los Avatares de Xbox Live y en Kinect. Es por ésto que la compañía de hoy no es la que trabajó en los Killer Instinct de antaño. Es una compañía ajena a la saga, lo que termina con la excusa de “que son los creadores originales del juego”. No, ya no lo son y por ello, no tiene por qué ser la desarrolladora perfecta para el juego.

Tenemos miedo a lo nuevo y por eso siempre preferimos lo conocido, pero cuando quien creemos que conocemos es prácticamente tan ajeno al proyecto como cualquier otro, ¿por qué no darle la oportunidad a alguien distinto? ¿Es que otro no puede ser capaz de hacerlo igual o mejor? Microsoft confió en Double Helix Games y bien que hizo ya que han conseguido un título completamente consistente, divertido, con la esencia al original, pero que no está estancado en el pasado. Si, contaron con la supervisión de Rare, pero no creo que fuera más allá del “me gusta” y seguir documentación que tendrían por allí perdida. El grueso del trabajo es de los primeros y han demostrado que son los perfectos sujetos capaces de adaptar un título de tanto renombre a los nuevos tiempos, demostrando que tanta crítica inicial era absurda.

Hace unas semanas se conoció la compra de Double Helix Games por parte de Amazon, a lo que Microsoft contestó afirmando que estaban buscando un nuevo estudio para continuar con el desarrollo de Killer Instinct. Finalmente, se ha confirmado que Iron Galaxy Studios serán los encargados de la segunda temporada del título. Y es aquí cuando volvemos al punto de partida y de desesperación de muchos, ¿por qué no Rare?

¿Acaso no ha quedado claro que otra compañía es perfectamente capaz de sacar adelante la saga con un buen nivel? ¿Es que gente que ha trabajado en juegos de lucha como Street Fighter III: 3rd Strike Online (Iron Galaxy Studios, 1999) o Divekick (Iron Galaxy Studios, 2013) no pueden hacerlo? Más aún teniendo en cuenta que la base del juego está ya hecha por Double Helix Games y solo tienen que continuar con su trabajo. Dejemos de ser tan cabezones, Rare ya no es lo que era. ¿Qué es posible que pudiera hacer un buen trabajo con el juego? Puede que sí, pero no por ello debe de ser la encargada, hay posiblemente más equipos capaces de ello hoy en día y estoy seguro de que Microsoft no ha elegido a los estudios a la ligera. Olvidémonos de estas cosas y disfrutemos de los juegos, que es a lo que venimos.

Artículo escrito por IbaiSD

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