¡Quiero mi juego! ¡Quiero mi juego!

¡Quiero mi juego! ¡Quiero mi juego!

A veces en la vida las cosas no salen como uno espera. En el mundo de los videojuegos nos suele pasar a menudo, desde la desilusión por unos buenos gráficos o por una buena historia, hasta el punto de que obtener nuestro juego se vea algo comprometido. En este artículo voy a tocar un tema que puede parecer una bobada, pero que a más de uno le ha amargado el día, la semana y el mes entero.

Sabéis esa sensación de excitación, de vivir cada momento, de ese gran hype que se crea cuando estás a punto de recibir un juego cuando apenas faltan días y de repente ¡¡¡ZAS En toda la boca!!!. Lo que tanto ansiabas desaparece, como el humo al elevarse al cielo, viendo como a poco esa idea de tenerlo se desvanece dando lugar al final triste del cuento.

Todo empieza con un «Día 11 de noviembre.  Ese día a las 11:00 podría reservar mi Edición Coleccionista» Todos sabemos lo que se siente, esa felicidad que nos embarga cuando un juego que llevas esperando mucho tiempo por fin aparece disponible para reservar.

hqdefaultLa historia continuaría algo así, «Cinco minutos antes ya estaba en la página. Los minutos se hacían eternos y por fin apareció para reservar la tan preciada edición. La página iba algo lenta, seguramente congestionada por los miles de fans que querían hacerse con la Edición Coleccionista. Tardó unos cuantos minutos en procesar mi pago por PayPal, pero lo conseguí, ¡la Edición Coleccionista era mía! Comprobé que todo estuviera en orden y tras asegurarme de que todo estaba bien, di rienda suelta a mi imaginación, fantaseando con tener mi Edición» y así nos hemos sentido todos, ya fuera por una Web o por tienda física, tendríamos ese comprobante, ese seguro de que el día de salida, el juego sería nuestro, estaría en nuestro poder, podríamos olerlo, tocarlo, como si nos apetece lamerlo, tenemos algo asegurado el cuento que empieza a tomar una forma bonita, demasiado quizás.

Las horas pasan, se convierten en días, en semanas y en meses, y de repente la última semana, las última fronteras, ese punto en el que sabes que es tuyo, en el que sabes que está ahí, esperando a que vayas a por él, esperando que lo abraces, que les des cariño y juegues con él muchas horas, dándote la absorción y la evasión del mundo que tanto querías, pero aquí el cuento se oscurece y la bruja mala hace acto de aparición. «Pero todo esto se truncó, apenas a tres días del lanzamiento del juego. Ese día se me ocurrió mirar mi historial de compras y reservas y me di cuenta de que mi Edición Coleccionista se había cambiado sola a la Edición Normal. Algo aturdida pregunté a la compañía a la que le compraba el juego pero no obtuve respuesta. Tuve que buscar en el todo lo sabe Google donde encontré que no era la única a la que le habían dado gato por liebre. Solo X unidades para las X primeras reservas. Y por lo visto yo no era una de ellas. Primero me enfadé muchísimo, me sentí estafada y luego una desilusión total me invadió.»  Vaya que desafortunado, parece irónico ¿verdad?, estaba tan cerca, lo sentías y él te sentía, como si fuerais uno solo, pero algo se interpuso en vuestro camino, quizás hubiera una solución, un remedio, algún tipo de hechizo o poción que hiciera despertar a este personaje de la mala pesadilla del cuento, pero no, el cuento era real y muy doloroso.

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Para colmo, no es un juego cualquiera, es un juego que deseas fervientemente, un juego de esos que harías cualquier cosa por lograr, si es solo un juego para algunos, pero para otros es algo que les hará pasar horas de diversión, de sentimientos, algo que otras cosas no pueden sustituir. «Soy una gran fan del juego; hice cola virtual, reservé y pagué mi producto, un producto que era una Edición Coleccionista y no una edición limitada. Un producto que ya se habían comprometido a darme, previo pago, y con el cual yo ya me había hecho ilusiones.» Ilusiones que un descuento de 10€ o un regalo extra no podrán suplir…. He aquí el trágico final de la historia, ¿y ahora qué?, ¿quién se preocupa de esta gente?, ¿quién se preocupa de que su ilusión no caiga en vano? Nadie, absolutamente nadie.

Tras leer el relato anteriormente citado, enseguida muchos sabrán cual es el caso citado, pero este artículo no es solo por este caso, es por todos esos casos en los que el cliente es el perjudicado de alguna manera, ¿cuántas de esas X unidades fueron vendidas?, ¿Cuántas se las quedaron los hijos del jefe de gratis?, ¿cuántas de esas unidades nunca llegaron a las tiendas? Nadie se preocupa por los consumidores, pero he de decirles algo a esos mandamases que llevan las compañías distribuidoras, en general no solo a una, sino a todas: No os olvidéis que somos nosotros los jugadores los que os damos de comer, no os exigimos nada más que cumpláis con vuestro trabajo de traernos los títulos que solicitamos, para jugar ilusionados y sigamos comprando los títulos que ansiamos, porque si vosotros hacéis bien vuestro trabajo, nosotros haremos bien el nuestro, entonces el circulo se completará, pero si no lo hacéis, esto no será justo ni para vosotros ni para nosotros, a lo mejor pensáis que podéis manipularnos con darnos un cambiazo y alguna bonificación para tapar el error convertido, pero no es así, la ilusión no se devuelve, una vez se ha ido la ilusión de un tema ya nunca más regresa.

gallery_17795_1153_332569Toca llegar a su fin y solo queda decir, que hoy soy dos manos redactando este artículo, pero en ellas están cargadas miles de pensamientos tristes, miles de lágrimas derramadas por el daño causado, miles de personas llenas de rabias dispuestas a hacer lo que sea por una edición especial, coleccionista, o simplemente normal. Pero una vez han obtenido esa garantía de que se lo vais a dar y darles la ilusión, pensároslo dos veces e intentar cumplir con lo que podáis, no con lo que no podáis, es una petición por mi parte, pero que representa a miles de personas. Por favor distribuidoras de videojuegos en España y todo el mundo, haced bien vuestro trabajo y la industria del videojuego irá a mejor en muchos sentidos.

¡Quiero mi juego, queremos nuestro juego!

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