¿Somos lo que jugamos?

¿Somos lo que jugamos?

Seguro que al leer el título de esta entrada, muchos de vosotros habéis recordado el popular dicho <<somos lo que comemos>>. Uno de los fundamentos de la arqueología moderna es una técnica llamada, en inglés, Garbage Archaeology. Como lo oís: arqueología de la basura, literalmente. Mediante esta técnica lo que se busca es realizar especulaciones acerca del estilo de vida de la persona propietaria de los desechos. Pero hoy no hemos venido a hablar de arqueología, estamos aquí para hablar de videojuegos y de jugadores.

¿Podemos saber qué tipo de jugador es el vecino de al lado si echamos una ojeada a su estantería? quizá no podamos saberlo con exactitud, pero sí que nos servirá para hacernos una idea.

No obstante, creo que los videojuegos a los que jugamos, como casi todo en la vida, depende por supuesto de nosotros mismos, pero también de en qué etapa de nuestra vida estamos, nuestro día a día, nuestra situación personal, nuestro ánimo y, lógicamente, de nuestros gustos.

nintendo

Hace un mes, más o menos, publiqué un artículo titulado ¿Videojuegos=violencia?. En él, hacía una pequeña síntesis sobre las críticas que se les estaban haciendo a los videojuegos por parte de ciertos sectores. Y, relativo a esto, pregunto: ¿un jugador de Call of Duty es una persona violenta fuera del juego?

No lo creo o, al menos, no tiene por qué. Afirmar esa hipotésis sería tan absurdo como decir que todos los jugadores de World of Warcraft son personas sin vida social que no tienen nada mejor que hacer que pasar los días y las noches enfrente de un ordenador o que todos los que tienen en casa Wii Sports son personas muy deportistas. Error.

Lo que vengo a decir es que hay tantos tipos de videojuegos como tipos de personas porque, al final, los videojuegos están desarrollados por personas y, como todo arte, cada videojuego tiene un trocito en él de la persona que lo ha creado.

A veces, nos apetecerá echarnos unas partidas a Call of Duty para desfogarnos del estrés diario – o, simplemente porque nos gusta Call of Duty-, otras veces preferiremos jugar a Skyrim y, otras, a Buscaminas, simplemente. No creo que los videojuegos a los que jugamos nos definan como personas pero sí que pienso que los distintos tipos de ocio que nos agradan dicen algo de nosotros. Aunque ahí quedaría latente la siguiente pregunta: ¿Y cómo son las personas a las que les encantan todo tipo de géneros de videojuegos?

Por esto mismo, no se puede juzgar a nadie por sus gustos respecto al ocio. ¿Quién eres tú, o quién soy yo, para decirle a la persona de al lado que es deleznable que juegue a este juego o a otro? ¿Acaso no nos molesta a nosotros cuando nos llaman tal o cual cosa por jugar a algo determinado o llevar a cabo una actividad de ocio determinada?

Actual Sunlight image 1

Por otro lado, hoy he tenido el placer de jugar en Steam a Actual Sunlight, un juego indie desarrollado por Will O’Neill. Se trata de una historia que trata temas como la depresión y los pensamientos de suicidio. ¿Estaré pensando en suicidarme por haber jugado a este juego? Evidentemente no, aunque podría ser, pero no es el caso.

Y, llegados a este punto, estaréis pensando que llevo 530 palabras diciendo cosas de perogrullo que, por supuesto, todo el mundo sabe. La tristeza es, precisamente, esa. Que lo sabemos y, aún así, seguimos mirando con desdén a la persona de al lado por sus gustos personales. ¿Por qué? ¿Para sentirnos superiores? ¿Para poder gritar al mundo ”Yo juego a juegos muy indie y muy sesudos y mi vecino del quinto se pasa el día enganchado a FIFA”?

En conclusión, no se puede saber cómo es una persona por el tipo de juegos a los que juega o el tipo de ocio que prefiere y es un tremendo error juzgar a las personas por ello. Pero, como siempre pienso, errar es de sabios y, si todavía a veces tenéis esta ‘tendencia’, estáis a tiempo de cambiar el chip.

Texto por Marina Díez

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