Packs Indies hasta en la sopa

El 10 de enero del 2012 in Artículos, Destacado, Opinión

Humble Indie Bundle, Indie Royale, Little Big Bunch, Perico palomino, etc. Todo el mundo quiere sacar su parte del pastel en los paquetes de contenido indie, pero… ¿Hasta cuando?

La sobresaturación de contenidos y del propio genero ha llegado en mucho menos de lo que se esperaba. Los juegos denominados indie supusieron un soplo de aire fresco en el panorama de los videojuegos actual y éramos muchos los que aplaudimos y consideramos en cierto modo menester, financiar a sus pequeños grupos desarrolladores. Equipos independientes formados por un puñado de expertos diseñadores y programadores con una filosofía que hasta ese momento todos creíamos olvidada. Comprometidos y aportando una serie de títulos excepcionales con un no menos soberbio sabor añejo   para nada contaminado por la aburrida industria comercial.

Sabían hurgar bien profundo en lo que nos quedaba de nuestro corazoncito jugón, y nos lo creímos… o al menos es lo que quisimos entender.

Los meses han pasado y el resultado se veía venir. Indies por todas partes y con muchas y variadas vacas sagradas. Steam , donde no hay día que no se ofrezca alguna oferta referente y los cada vez más numerosos packs. Y es que decir indie es decir venta segura se vista como se vista, y aunque no son pocos los que tras ese apellido esconden una costosa preproducción o una pésima calidad, pareciera obligado que ,de entonar esa cantinela, se les pudieran perdonar gran multitud de bugs, defectos y errores.

Pues no señor, no es así. Desde el mismo momento en que un juego se pone a la venta, y al margen de su calidad final, los desarrolladores tienen que vendernos el producto con todas las garantías. Testado, finalizado y con unos mínimos éticos de calidad. Para eso pagamos y aunque en algunos casos se acerque más a lo simbólico que a otra cosa, es una falta de respeto colarnos en la mayoría de los casos, demos y betas insípidas de las que muchas son realmente proyectos de fin de carrera.

Como de debajo de las piedras, miles de distribuidoras saturan el mercado para ver quién le hinca el diente a su roscón. Otras –sin decir nombres– son una burda copia de los originales Humble, los cuales personalmente me parecen los únicos que, aún siendo los primeros, siguen siendo fieles a su concepto  inicial. La mejor opción de todas  sin ninguna duda.

“Quemar” este modelo de negocio implica el que el usuario tenga que repartir su salario entre unos y otros, con las consecuencias que ello conlleva. Pocas ventas, escasos ingresos y nula genialidad. El fracaso absoluto de algunas ofertas ¿Qué se esperaba? Muchos se repiten y otros son tan malos (hablando claro) que no merece la pena pagar ni un céntimo por ellos. Pero si cuela, cuela.

Se me ocurre –y lo digo en serio– juntar a un par de programadores, trazar cuatro garabatos e inventar cualquier “chorrada”. Así, como quien no quiere la cosa le ponemos indie y a vender. Aunque estas fueran mínimas, al final me saldría rentable por lo poco aportado. ¿No? Pues claro.