Análisis: Lords of the Fallen

Análisis: Lords of the Fallen

“La única esperanza de la humanidad es su propio verdugo”

Muchos han sido los juegos que han conseguido crear o poner de moda un determinado género, bien sea por ser novedosos u originales o bien por tener una gran aceptación en el público y hacerse enormemente famosos. En esta ocasión nos encontramos con Lords of the Fallen, un juego que se inspira mucho en los ya conocidos Demon’s Souls (From Software-2009) y Dark Souls (From Software-2011); tanto en su ambientación como en el modo de juego.

Aunque posiblemente supere gráficamente a los dos títulos recién citados –a 1080p a 30fps– considero que el juego no está a la altura de éstos en jugabilidad e historia, ya que las posibilidades y el lore de los juegos de From Software son muy superiores.

Veamos qué elementos comunes y que pequeñas diferencias encontramos entre este título de acción y rol y las aventuras que vivimos en la saga Dark Souls.

El nacimiento de un héroe

La primera diferencia que encontramos entre estos  juegos es que en Lords of the Fallen no podremos crear desde cero a nuestros personaje y no tendremos la posibilidad de personalizarlo demasiado, al menos al principio. Durante nuestro periplo, nos introduciremos en la piel de Harkyn, un criminal condenado y llevado a prisión por una serie de crímenes que cometió en el pasado. Para dejar constancia de sus atroces fechorías, fue marcado con una especie de tatuajes para que todo el mundo lo reconozca.

Lords of the FallenAños después de su confinamiento, un Dios oscuro y terrible intenta regresar del mundo de los muertos y todos sus súbditos están preparando su vuelta. Ante tales circunstancias, el único capaz de evitar la resurrección, y posterior gran guerra contra las hordas del Dios, será Harkyn.

Pese a que las bases del argumento son sólidas y que la historia tiene un inicio interesante, ésta cuenta con bastantes incoherencias y con explicaciones un poco sencillas así como conversaciones insustanciales; amén de unos personajes carentes de todo carisma. Al principio de la historia nos encontraremos en un monasterio del que no sabemos nada y acompañados de una especia de sacerdote que ha resultado herido y del cual tampoco tendremos más información. De la misma manera, nos encontraremos con otras personas durante nuestras andanzas y en la mayoría de ocasiones serán encuentros sin mayor importancia argumental o narrativa. Posiblemente no podamos volver a interactuar con el personaje después de la conversación o no volvamos a saber nada de él en toda la aventura.

Si bien la historia carece de gran atractivo, según nuestras decisiones, de las zonas que exploremos y de las misiones principales o secundarias que completemos, veremos distintas escenas en el epílogo. Un buen punto a favor ya que nos instará a volver a jugarlo de una forma distinta.

Pese a no poder personalizar físicamente a nuestro héroe, podremos elegir entre tres tipos de magia y tres conjuntos de equipo para enfocar nuestro estilo de combate. En cuanto a los tipos de magia, encontramos: altercado, decepción y alivio –que corresponderían a las clases de guerrero, pícaro y mago respectivamente en cualquier otro título–.  Por otro lado, los conjuntos son: armadura ligera, media y pesada; que en el juego serán denominadas como rufián, clérigo y guerrero. Aunque más tarde podremos personalizar el equipo y cambiarlo a nuestro gusto. Tendremos cuatro piezas de armadura principales: Casco, torso, pantalones y botas y podremos combinar equipo ligero, medio y pesado para obtener la combinación de movilidad y estadísticas que más se adecue a nuestra forma de jugar y a los enemigos a los que nos enfrentemos. También dispondremos de un espacio para accesorios.

Por todos es sabido que la mejor defensa siempre es un buen ataque y una vez más esta norma se cumple a la perfección. Dispondremos de un gran abanico de armas con las que dañar a nuestros enemigos. Encontraremos desde espadas hasta hachas pasando por dagas, mazas y báculos como armas de todos los tamaños para nuestro protagonista.

Evidentemente las armas también determinarán el modo de combates, no es lo mismo cargar con una gran espada que con un hacha pequeña. En según qué situaciones será más conveniente utilizar golpes lentos pero poderosos y en según qué otras será mejor utilizar golpes débiles pero mucho más rápidos.

¡A combatir!

Los combates, punto fuerte de Lords of the Fallen, son muy parecidos a los que encontramos en Dark Souls. Nos enfrentaremos a enemigos enormes y armados hasta los dientes con poderosas armas y recias armaduras metálicas. La base de los combates será esquivar todas las habilidades enemigas y buscar el momento adecuado para ensartar nuestras armas en  nuestros rivales.

Lords of the FallenLa dificultad en este tipo de juegos es esencial, y en este caso nos presentan unos combates cuya dificultad radica en que muchos de nuestros enemigos tendrán un escudo enorme para defenderse de nuestras brutales embestidas. Al menos esto sucederá con la mayoría de los enemigos comunes, porque los jefes son otra historia.

Encontraremos muchos jefes a lo largo de nuestra aventura y cada uno tendrá una buena mecánica con la que podremos disfrutar en divertidos combates. Durante los combates tendremos que aprovechar tanto los puntos débiles de los enemigos como ciertos elementos del escenario que nos permitirán romper la defensa de nuestro enemigo. La mayoría de jefes también contarán con distintas fases que dependerán de su vida restante. Algunos obtendrán bonificaciones de estadísticas y otros tendrán nuevas o mejores habilidades.

Para restablecer nuestra salud, nuestras pociones y mejorar nuestras aptitudes contaremos con un sistema parecido al de Dark Souls; pero en lugar de contar con hogueras, tendremos una especie de cristales que nos pondrán a salvo, restableciendo por completo nuestra salud y maná.

Lords of the FallenAsimismo, el sistema de puntos –almas en el caso del juego con el que estamos comparándolo–, al morir perderemos la cantidad que hayamos acumulado pero, si somos capaces, podremos volver al lugar de nuestra muerte para recuperarlos. En Lords of the Fallen tendremos una bonificación por acumular una gran cantidad de puntos antes de usarlos en mejorar a Harkyn. Cuantos más enemigos matemos, y por tanto más puntos obtengamos sin morir, aumentará un contador que multiplicará la cantidad de éstos que recibiremos. Será decisión nuestra dilucidar cuándo nos interesa gastarlos para aumentar el poder de nuestro personaje y cuándo reservarlos para acumular muchos. ¿Merece la pena aumentar el multiplicador y acumular muchos puntos? ¿O mejor gastarlos y no arriesgarse a perderlos?

En mi opinión el combate contra enemigos normales se hace un poco pesado y aburrido, ya que se junta el gran escudo que tienen con algunos ángulos y movimientos en los que te bloquean el ataque a pesar de que el enemigo no está defendiéndose en ese preciso instante. Pese a esto los jefes nos darán unos combates complicados y divertidos en los que tendremos que usar toda nuestra habilidad y estrategia.

¿Llegamos a la nueva generación?

Al menos en la versión de PC que es en la que se basa este análisis, la calidad gráfica del título es evidente. Nos encontraremos en un mundo muy medieval y lúgubre, con grandes castillos y construcciones alumbradas exclusivamente por la luz del sol y por el titilar de la llama de las velas. Los ambientes serán oscuros y tétricos pero no veremos gran variedad de lugares, ya que prácticamente toda la aventura tiene lugar en un monasterio, sus alrededores y en una fortaleza.

Lords of the FallenEn el apartado grafico destacan, sobre todo, las partículas y los efectos visuales así como el humo y la niebla que hay por todo el monasterio y que reaccionará a los movimientos durante los combates. Así mismo, un pequeño detalle como son las chispas que salen de los escudos y espadas cuando estos chocan, dará al juego un toque particular.

En cuanto a las armas y armaduras, tanto de nuestro protagonista como de los enemigos, son impresionantes. Son bonitas, muy cuidadas y muy grandes. El juego cuenta con un sistema de físicas que hará que las telas se muevan solas con el viento y con los movimientos de los personajes; aunque en este último caso no están del todo perfeccionadas y a veces harán movimientos extraños.

Si bien es cierto que hay que tener un ordenador muy potente y una buena tarjeta gráfica – el requisito mínimo nos pide tener una GeForce GTX 770 para moverlo correctamente y para poder apreciar los detalles que aporta el “PhysX”– de tenerlos podremos disfrutar de una experiencia de juego fluida, bonita, con una gran calidad y muchos detalles.

La música no destacará demasiado en  Lords of the Fallen ya que el juego carecerá de ella la mayor parte del tiempo. Solo disfrutaremos de música en la introducción y en la parte final del juego, dos piezas que destacan mucho; y en cada uno de los combates contra jefes, en los que escucharemos épicas composiciones.

Conclusiones

Podríamos definir este título como un Dark Souls –juego que casi da nombre a un nuevo género– en alta definición. Si habéis jugado a los juegos de From Software y os ha gustado la temática, los enemigos, las armas el combate o simplemente la frustración de morir y morir contra un enemigo que es mejor que vosotros… Lords of the Fallen es vuestro juego. Centrado más en el combate que en la historia, sigue ofreciendo un reto complicado y con una historia más sencilla de ver y entender que sus homólogos.

Lords of the FallenUn divertido videojuego que requiere de mucha paciencia y habilidad para completarlo sin desesperarse y sin romper el mando o el teclado, pero que a su vez nos otorgará una gran sensación de superación cuando consigamos ensartar nuestra espada en el pecho de nuestros enemigos.

Como ya hemos comentado, es una verdadera lástima que al entretenimiento y a los complicados combates no los acompañe una buena historia; o al menos una historia mejor contada. Aunque es evidente que a muchos jugadores les apasionan este tipo de juegos por los combates y por el reto a la habilidad que por el lore, una buena historia siempre da categoría a un juego y es un buen hilo conductor para motivar a los jugadores entre combate y combate.

Pese a todo, Deck13 Interactive ha conseguido instaurar las bases para crear una saga completa de juegos con la misma temática. Esperemos que sean capaces de resolver los problemas de Lords of the Fallen y que puedan ofrecernos, si es que entra en los planes de la compañía, una segunda entrega mucho más cuidada y mejor.

Texto por Montxo Nuez

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