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Análisis — Silencio

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Análisis — Silencio

Un hermoso cuento de hadas de la mano de Daedalic

Por desgracia, algunas de sus taras lo dejan a las puertas de la grandeza


De acuerdo a nuestro código ético, informamos que la copia analizada de Silencio nos ha sido cedida por Cosmocover.

Daedalic Entertainment está de vuelta con una aventura gráfica que funciona como continuación de The Whispered World, uno de sus anteriores títulos. En esta ocasión nos presenta una nueva aventura del bufón Sadwick en el mundo de Silencio, resultado de las consecuencias causadas por sus acciones pasadas. Antes de que os preocupéis por si hace falta haber jugado al anterior juego para seguir el hilo a esta historia, podéis respirar tranquilos porque no es necesario. Por supuesto, hay una buena cantidad de guiños y referencias, pero la pareja protagonista explica muy bien el curso de los acontecimientos y el folclore de Silencio a medida que progresa la narrativa.

Y sí, en esta ocasión el protagonismo se reparte entre Noah y Rennie, una pareja de hermanos que son transportados al mundo de Silencio y que deberán encontrar la forma de volver a casa. Sin querer entrar en territorio spoilers —aunque es complicado— Noah, el hermano mayor, repite papel protagonista en este nuevo juego, pero a medida que avancemos el peso de la historia oscilará en dirección a su hermana pequeña.

Un lienzo en movimiento

La dirección artística de Silencio es uno de sus puntos más fuertes

El apartado visual de Silencio se puede describir en una sola palabra: precioso. La atención al detalle y el mimo que se le ha puesto a nivel artístico a cada uno de los escenarios es simplemente abrumador. Se volverá habitual que cada vez que entremos en una nueva zona nos maravillemos por los hermosos parajes que observamos o el cuidado que se ha puesto a cada uno de los elementos de la pantalla. Son imágenes llenas de vida y color, y donde el uso de la luz es uno de sus grandes protagonistas, creando efectos de iluminación que le dan muchísima personalidad a los decorados y que resultan muchas de sus facetas.

Esta calidad artística se mantiene con creces en los diseños de sus protagonistas. Silencio cuenta con un plantel de personajes bastante reducido, y quizá eso ayuda a que apreciemos más como cada uno de los integrantes del cuento disponen de facetas en sus manierismos y elementos de su indumentaria que los hacen destacar sobre sus bellos entornos. Más aún, todos ellos están muy bien animados e interactúan de forma muy natural con los escenarios, ofreciendo un resultado final que casi se asemeja a una película de animación en muchos de sus momentos.

Un bonito cuento con un lado oscuro

El mundo de Silencio no está exento de tragedias

La historia que nos narra Silencio empieza de forma bastante oscura. Todo comienza en lo que parece el mundo real, en un nevado pueblo europeo aparentemente a mediados del siglo XX, y donde reside la pareja de hermanos. La calma pronto se transforma en tragedia al ser atacados por bombarderos, y Noah corre buscar a Rennie y ponerse a salvo en un refugio anti-aéreo. Para tratar de tranquilizar a su hermana, Noah le relata su cuento favorito sobre el mundo de Silencio y el bufón Sadwick, sirviendo este apartado como resumen de los acontecimientos en The Whispered World. Pero antes de que pueda concluir su relato, una bomba impacta contra el refugio sepultando a ambos hermanos. Al poco de despertarse, Noah halla una salida y para su sorpresa emerge en un lugar extraño y fantástico que pronto identifica como el mundo de Silencio. Escuchando la voz de Rennie en la lejanía, enseguida se pondrá en marcha para encontrar a su hermana y conseguir encontrar el modo de regresar a casa.

La premisa inicial de Silencio nos deja con la duda inmediata de que les pasó a los hermanos tras el bombardeo. ¿Acaso están soñando toda esta aventura, o tal vez fueron transportados a Silencio por arte de magia? Ese es uno de los misterios que nos acompaña todo el viaje, pero además nos hace darnos cuenta de que estamos ante una historia que por muy fantástica que luzca, cuenta un marcado lado siniestro. Al poco de llegar, se nos explicará que el Reino de Kalimar que gobierna las tierras de Silencio ha sido tomado por una falsa reina y un grupo de rebeldes anda tras la pista de la última pieza de un espejo roto —relacionado con la anterior entrega— y con el que podrían vencerla y reclamar de nuevo su hogar. Noah accede a colaborar con ellos al principio con tal de encontrar rápidamente a Rennie, pero pronto se descubrirá que ambos hermanos están más implicados en este cuento de lo que creen.

Lo bueno, si breve… no termina de funcionar

La duración y la escasa dificultad de Silencio juegan en su contra

La gran pega que tiene Silencio y que le impide ganarse un sobresaliente, es que es un juego muy corto, de apenas seis horas de duración, quizá un poco más si os atascáis en alguno de sus puzles. Daedalic tiene una larga trayectoria desarrollando aventuras gráficas y no suele defraudar a la hora de elaborar rompecabezas complicados pero divertidos de resolver, o que por lo menos nos hagan discurrir para hallar su solución. Silencio no cuenta con esa baza por desgracia y la mayoría de sus problemas se solucionan en segundos, simplemente interactuando con los elementos que se resaltan en el entorno. Muy pocas veces tendremos que pensar mucho para darnos cuenta de lo que tenemos que hacer, y cuando tengamos que usar un objeto, el propio juego nos indica el lugar exacto donde debemos emplearlo, eliminando aún más nuestra implicación en la resolución de un obstáculo.

También carecemos de un inventario, por lo que los pocos elementos que podemos transportar se usan generalmente de inmediato en la misma pantalla en la que estamos. Eso también se debe a que la breve duración del juego también está relacionada con su escasez de escenarios. A lo largo de nuestra aventura no visitaremos muchos lugares, y estando estructurado todo en tres capítulos solamente, es muy fácil que dejemos atrás muchos de los logros que podemos desbloquear ejecutando algunas acciones en los lugares, ya que no disponemos de la posibilidad de regresar a ninguno de ellos. Por lo que os recomiendo que reviséis todos y cada uno de sus elementos y posibilidades de forma compulsiva si aspiráis a completarlo al 100%, aunque no podréis hacerlo en un sola partida.

Un potencial desaprovechado

Silencio cuenta con muy buenas ideas a las que no saca todo su jugo

Es una lastima que el título sea tan corto y cuente con tan poca dificultad pues la historia muy entrañable y llena de grandes momentos, con más de una sorpresa y situaciones muy divertidas. Pero Silencio tiene además muchas facetas que se podían haber explotado para expandir sus posibilidades. Por ejemplo, el juego cuenta con tesituras en las que tendremos que tomar decisiones o responder a diversas preguntas de una forma u otra, y a veces con un tiempo limitado para hacerlo. Lamentablemente, en la mayoría de ocasiones no habrá consecuencias muy diferentes hagamos lo que hagamos, y en general tan solo sirven para obtener un logro u otro. Es curioso que podemos morir en Silencio —hasta cuatro veces de hecho— habiendo un logro por conseguirlo si somos así de sádicos. Es algo muy raro de ver en una aventura gráfica, pero no deja de ser poco más que una nota anecdótica.

Otro de los puntos clave de su jugabilidad es que tendremos el control de ambos hermanos durante la historia, habiendo algunas diferencias entre lo que puede hacer cada uno. Por un lado, Noah es un chico algo torpe y miedica, aunque bastante ingenioso a la hora de solucionar diversos problemas. Rennie es en cambio una niña valiente y muy curiosa, encantada de hacer todo tipo de temeridades con tal de satisfacer sus impulsos y con la destreza suficiente para llevarlos a cabo. Estas diferencias entre los hermanos y la resolución de los puzles a los que se enfrentan, no se explota todo lo que se debería, y apenas hay escenas donde tienen que colaborar cada uno con sus talentos para poder progresar. Es una oportunidad perdida para haber incorporado circunstancias que podrían haber sido muy interesantes de jugar.

Por último, no puedo olvidarme de mencionar a Spot, una especie de Oruga mágica que era la fiel compañera de Sadvick y que reaparece en Silencio. Spot es una especie de navaja suiza,  contando con la capacidad de malear su cuerpo en diferentes formas, y sirviéndonos así como herramienta para superar la mayoría de obstáculos. Pese a que es una idea muy original y que el bicho es adorable, se termina convirtiendo en la solución evidente para casi todos los rompecabezas, simplemente cambiándolo a la forma correcta e interactuando con el objeto de turno.

Conclusión

Una experiencia de una tarde

La nueva aventura gráfica de Daedalic podría haber dado mucho más de sí con sus carismáticos personajes —mención especial a Rennie y a Spot— y el hermoso mundo que nos presenta. Por desgracia, sus mecánicas y su dificultad son tan sencillas que podemos recorrer la aventura de principio a fin en una sola sentada si nos lo proponemos, resultando un título que nos tendrá entretenidos una tarde, y que luego caerá en el olvido a no ser que queramos conseguir todos sus logros, requiriendo para ello una o dos partidas más.

Silencio se encuentra disponible en Steam por 29,99€, pero me cuesta recomendarlo a ese precio precisamente por su escasa duración. Es sin duda una experiencia maravillosa, y si más adelante os lo encontráis de oferta no lo dudéis y dadle una oportunidad. Pero ahora mismo, se me antoja como un capricho un tanto caro.

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