The Train

The Train

Algunas veces la muerte es el comienzo de un largo viaje. Un recorrido hasta lo más profundo de nuestra mente, atravesando vivencias y emociones que han marcado una vida. Un trayecto cuya meta es purgar nuestras almas y aceptar nuestros errores, para poder partir en paz hacía horizontes inciertos.

[dropcap size=big]N[/dropcap]o importa si lo andamos o nos transportan a través de él. Hay que recorrerlo y enfrentar cara a cara, todos y cada uno de nuestros de demonios. Esta es la historia de The Train, un videojuego independiente de terror que va más allá del su género para hacernos experimentar en primera persona ese trayecto.

Sergev Noskov, su creador, apuesta una vez más por una historia profunda y retorcida que, además de jugar, nos invita a la reflexión, a sentir y vivir lo mismo que el personaje. Un juego que, a pesar de sus muchos defectos, logra como pocos transmitir sentimientos como la rabia, el miedo, la ansiedad o la tristeza sin necesidad de servirse de una narrativa explícita. Ante nuestros ojos, un enorme abanico de matices se despliega, del que se sirve el jugador para ir completando todas las piezas del puzzle y re-construyendo, sin necesidad de palabras, la historia. Se trata de un juego en primera persona no apto para jugadores convencionales, se requiere una mínima sensibilidad para interpretar la vasta simbología y entender que es lo que se le está contado. The Train busca experimentar con las emociones, por tanto y para que no sea una experiencia decepcionante, abstenerse los que buscáis un videojuego de terror al uso.

The TrainEste juego nos remite automáticamente al anterior trabajo de Noskov, The Light (2012), del que comparte la fuerza de los conceptos y esa forma tan particular de transportar al jugador dentro de la historia, a través de una estética muy característica de su autor. Igualmente narrado en primera persona, The Train intenta ir más allá del juego para convertirse en toda una experiencia.

El juego nos invita a hacer un viaje en tren, durante una hora de trayecto aproximadamente, en el que se nos cuenta la vida entera del protagonista. Vagón a vagón, partimos de su infancia y los recuerdos que todavía guarda de la misma. Experimentamos sus miedos, frustraciones y si estamos atentos a los pequeños detalles, podemos ahondar en una historia compleja. A medida que avanzamos a través de los años y superamos los retos que este juego nos propone, empiezan a alternarse cada vez más los escenarios, intercalando la partida en el tren con extractos de acontecimientos ocurridos en otros lugares que suponen la clave para interpretar el trayecto.

Sin lugar a dudas, el objetivo es proporcionar una experiencia para el jugador que va más allá de las que los videojuegos de terror tradicionales nos tienen acostumbrados. Aparte de sobresaltarnos, lo que busca Sergev Noskov es que generemos tal empatía con la historia, que nos permita sentir lo mismo que el protagonista. Esto se consigue entre otras cosas, gracias a un apartado gráfico espectacular lleno de pequeños detalles que crean una atmósfera oscura y sobrecogedora. Una estética de claroscuros, que nos transporta, nos contagia de melancolía, miedo, ansiedad y nostalgia. Nos remite directamente al sentir ruso y esa particular forma de interpretar la vida. Sin lugar a dudas, este es uno de los puntos fuertes de The Train y el que más destaca para la comunidad de jugadores.

Acompañando a las imágenes de gran calidad, una banda sonora de excepción. Un trabajo brillante de un compositor o compositora, lamentablemente desconocido para nosotros. Al igual que el trabajo anterior de Noskov, The Train no tiene siquiera una página oficial a la que poder recurrir en caso de estar interesados en obtener más información sobre el juego. Es una verdadera lástima el no poder conocer más detalles de este sorprendente proyecto. Volviendo al apartado sonoro, el sonido del tren al recorrer las vías nos acompaña a lo largo de todo el viaje aunque a veces se difumina en los punzantes sonidos de las escenas de tensión para volver a emerger con la calma. La música varía en función de los sentimientos que se transmiten en la escena, miedo, estrés, angustia, pánico en algunos momentos. También calma, paz, alegría y nostalgia, cuando los recuerdos del personaje transportan al jugador a otros escenarios.

The TrainDe muchos es sabido que la escuela rusa no destaca especialmente por la calidad del desarrollo en sus juegos que normalmente suelen contener bastantes errores. El principal fallo de The Train es justamente este, que ensombrece un poco el resultado final de esta obra. Antes de empezar a jugar, es de vital importancia saber si la copia que hemos adquirido es la buena. Aunque se trata de un juego completamente gratuito y bastante accesible, estad muy atentos a la versión que habéis descargado. Hay una circulando por la red, que contiene un bug casi al final del juego y no os dejará continuar con la historia. Atención porque no se arregla volviendo a empezar el juego. Hay que desinstalar y descargarse otra versión que no tenga este fallo. Lo cual a 20 minutos de acabar la partida os prometo que enoja bastante.

Otra de las cosas a tener en cuenta, son los problemas derivados del modelado 3D. En muchas ocasiones es muy difícil separar y definir los puntos concretos en lo que se produce el contacto con los elementos del juego, de los que no. Debido a esto, en The Train, hay escenas con enemigos en las que puedes morir más de 10 veces antes de lograr superarlas casi por casualidad. Y no se deberá a que manejemos mal los controles sino a que están pésimamente programadas. Aunque no es mi intención hacer un spoiler del final os doy un consejo, cuando logréis abandonar el tren, seguid las vías hasta caer en el foso. Ni se os ocurra salir a explorar el mapa por vuestra cuenta porque podéis acabar atrapados en el fondo del mar sin posibilidad de moveros ni salir de allí. Si os pasa eso, hay que volver al último punto de guardado ¡Sólo hay dos en todo el juego! Y jugar todo de nuevo para poder ver el final de la historia.

The TrainAunque de entrada no podemos hablar de niveles propiamente dichos, sí podemos hacerlo a nivel conceptual. Dicho de una forma sencilla, el trayecto a través de los vagones del tren va marcando diferentes etapas en la historia. No se puede volver hacia atrás y solo se avanza hacia adelante, una vez hemos superado el problema que se nos plantea, continuamos. Cada nivel incluye además un flashback a un momento de la vida del protagonista y, como recompensa, nos van aportando información que da sentido a la trama.

The Train es un juego de aventura para un sólo jugador en primera persona y únicamente cuenta con una forma de jugarse, seguir la historia interactiva que se plantea. A medida que vayamos avanzando y superando los retos que se nos plantean, iremos descubriendo e hilando los retazos de una narración que nos habla de la vida del protagonista.

Se trata de uno de los mejores juegos de terror a los que he tenido la oportunidad de jugar, después claro está del glorioso Project Zero ( Makoto Shibata, Tecmo, 2001). Y en muchos aspectos, sobre todo a nivel conceptual, me sigue recordando a la primera entrega de la saga japonesa. The Train es posiblemente uno de los videojuegos del panorama indie más aclamados por la comunidad de jugadores en 2013. Y, a pesar de los múltiples fallos que tiene en su desarrollo y la falta de pulido de los mismos, ha sido uno de los que ha recibido mejores críticas y puntuaciones. Simplemente sorprende, engancha y logra transmitir emociones al jugador, algo verdaderamente difícil y que muchos juegos, no consiguen alcanzar más allá de lo tradicional. He leído y visto muchos comentarios negativos sobre este juego, todas ellos de jugadores que esperaban encontrar el típico juego de terror con fantasmas y sobresaltos. Creo que ya lo he dicho al principio, este juego no es para todos los públicos, es únicamente para paladares de gustos refinados. Que lo disfrutéis.

Análisis realizado por Armande

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