Elite: Dangerous y Oculus Rift

Elite: Dangerous y Oculus Rift

¿Ha nacido el simulador espacial definitivo?

Tras meses de alphas y betas, muchas pruebas y ajustes, el martes pasado, Elite: Dangerous llegaba a las tiendas estadounidenses dispuesto a sorprender y revolucionar con la implementación de Oculus Rift dentro de su ópera espacial.

Elite Dangerous 03
Tras meses de grandes promesas, ¿está a la altura de sus ambiciones?

Para aquellos que no conozcáis este proyecto, el juego que nos ocupa es el cuarto de la saga Elite, que nació como simulador de naves espaciales durante los 80, y siendo secuela directa de su tercera parte Frontier: First Encounters, que data de 1995. Así que con casi dos décadas de diferencia desde su última parte, ¿cuales son las novedades? Unas cuantas como habréis podido imaginar.

Para empezar, este proyecto pudo hacerse realidad gracias a una campaña en kickstarter iniciada en 2012 y completada con éxito un año después. Sus creadores presentaban el primer multijugador masivo de la saga, queriendo implementar un universo cambiante con diferentes facciones a las que poder aliarse y con las que poder influir en los cambios de la galaxia. En ese sentido, es parecido a la idea entorno en la que se desenvuelve EVE online, solo que más centrada en el aspecto del pilotaje espacial. La gran apuesta del juego sin embargo, es su combinación con el sistema de realidad virtual Oculus Rift.

Esto se traduce en la idea de que al jugar, nos encontramos dentro de la carlinga de nuestra nave y todo lo que vemos en pantalla es la interfaz de la misma y el infinito universo extendiéndose ante nosotros, consiguiendo llevar la experiencia de simulación a un nuevo nivel.

Hemos tenido la oportunidad de probar el juego y su experiencia virtual y estas son nuestras impresiones.

Primero, para aquellos que lamentablemente no dispongáis de buena vista y necesitéis usar gafas, el sistema Oculus sigue sin estar adaptado para ello, por lo que si es vuestro caso, tendréis que esperar a una versión que tenga eso en cuenta. En segundo lugar, pese a que consigue una experiencia visual única, está lejos de ser perfecta, ya que los elementos cercanos se ven borrosos y esto es especialmente cierto en las letras, haciendo la lectura de textos algo difícil y cansado para la vista. También puedes acusar una pequeña desorientación al principio al no enfocar correctamente, no obstante, esta sensación no dura mucho y una vez te habitúas, es simplemente como estar en la vida real misma, guiando nuestra visión como lo haríamos normalmente.

¿Pero qué tal es el juego?

Elite Dangerous 02
Entrar y salir de la zona de embarque es más complicado de lo que parece…

En una palabra: complejo. La experiencia que nos ofrece Elite: Dangerous, quiere ser lo más realista posible en lo que el manejo de una nave espacial se refiere. Aunque se puede jugar con ratón y teclado, la versión que probamos empleaba un joystick con una buena cantidad de botones y una palanca de aceleración sobre una consola de mandos con otra buena cantidad de interruptores, lo que combinado sin duda se asemeja a la complicada interfaz que el propio juego nos presenta.

Sin embargo, los controles básicos se dominan rapidamente (tras estrellarte un par de veces en el muelle de aterrizaje…) y tras atravesar el portal de entrada nos deja ante el vasto universo ante nuestros ojos, y la libertad de ir a donde queramos… aunque como era una demo fuimos directos a la siguiente parte de la misma, que sin duda es principal atractivo del juego, el combate espacial.

Ciertamente, tras el trailer cinemático para promocionar el juego, que se centra casi exclusivamente en las icónicas dogfights espaciales, este es el apartado que más atención va a atraer, al fin y al cabo, es un simulador de las mismas. ¿Cumple con lo prometido? Con creces, pero, y quiero hacer énfasis en esto, no esperéis algo como lo visto en el tráiler. La experiencia jugable nos sitúa en carlinga, en primera persona, y con físicas espaciales realistas. Con esto quiero decir que gran parte del tiempo estás girando sobre ti mismo como una peonza, buscando tu objetivo y tratando de orientarte, algo nada sencillo y difícil de dominar.

La forma simple de explicarlo, es imaginar que estás dentro de una pelota que gira en todas direcciones. Al no haber gravedad ni un punto de horizonte sobre el que guiarte, no siempre es fácil saber donde estás exactamente y mucho menos los enemigos que tratan de eliminarte. Así, durante mi primer intento en el combate, me pasé varios minutos dando vueltas como si intentara marearme, tratando de fijar blanco en mi rival mientras éste me acribillaba. La cosa no acabó bien. Decidido a tomarme la revancha y tras centrarme en el manejo de mi propia nave más que obsesionarme por intentar fijar mi objetivo en la nave enemiga, empecé a dominar el concepto que explico arriba. Jugando con la aceleración de la nave y controlando mis giros siguiendo a mi objetivo con la ayuda del mapa, me resultó mucho más sencillo orientarme y eventualmente ganarle la cola a mi rival, consiguiendo mi primera victoria espacial.

Así transcurre la acción en pleno combate

La verdad es que la experiencia me resultó fascinante, el poder observar a mi alrededor como lo haría normalmente, lo hace mucho más inmersivo, especialmente cuando tratas de localizar a las naves enemigas a tu alrededor mientras te llueven los disparos y tratas de evadirte de ellos. Puedo decir que como simulador, es el más intenso que he probado y ciertamente, el momento en el que contemplé explotar a la nave enemiga después de un intenso enfrentamiento, fue de lo más reconfortante. Por lo que una buena batalla con montones de naves como lo mostrado en el anteriormente citado tráiler, puede ser sin duda tan espectacular como pretende.

No obstante, esto tiene una contrapartida, y es que solo aquellos que se puedan permitir el dispositivo y un pc lo suficientemente potente podrán de disfrutar de la experiencia completa. Ya que hablando de especificaciones, el propio juego no es tan exigente, pero Oculus Rift necesita que este se mueva a 65 fps y con 75 hercios de frecuencia, para no toparse con parpadeos, fatiga visual y que todo se mueva fluidamente. Como ya mencioné antes, siempre puedes jugarlo con ratón y teclado y en un monitor normal, pero no será para nada lo mismo, y mucho menos la experiencia jugable que Elite: Dangerous quiere ofrecer.

Artículo relacionado