Tetris, la pieza que por fin encajó

Tetris, la pieza que por fin encajó

En muchas ocasiones se han tratado a los videojuegos como algo que puede influir en la mente de los más débiles, llevándolos a cometer los actos más horrorosos imaginables. A falta de darle credibilidad a dicha convicción manipulada mayoritariamente por los medios de comunicación, la historia sí nos deja un videojuego que irrefutablemente, no causó un trastorno mental a un simple individuo, sino que protagonizó una batalla legal entre las dos grandes empresas de videojuegos del momento, y estuvo a punto de colaborar en lo que podría haberse convertido en un incidente sociopolítico a nivel internacional. En junio de 1984 nacía Tetris.

Y como todo alumbramiento tiene un padre, este caso no iba a ser menos. Alexey Pajitnov era un ingeniero informático que no llegaba a lapentamino3_0 treintena, y ejercía como desarrollador de  programas de reconocimiento de voz en el Centro Informático de la Academia Soviética de Ciencias, mientras terminaba sus estudios basados en la inteligencia artificial. En su deseo por demostrar hasta dónde podían llegar potencialmente los ordenadores soviéticos, Pajitnov, con la ayuda de algunos de sus compañeros y de la computadora Electronika 60 – con sus 8KB de memoria RAM – desarrolló el videojuego que nos ocupa. La base mecánica de Tetris se encuentra en el pentominó, un juego de mesa cuyo funcionamiento es muy similar al desarrollado por su sucesor, pero en este caso y como su nombre nos indica, las figuras estaban formadas por cinco cuadrados, en vez de los cuatro que dispuso Pajitnov. El videojuego contagiaba su adicción; mantener los errores cometidos en la pantalla te incitaba a seguir jugando para lograr eliminarlos. Mientras tanto pasaba de mano en mano por todo Moscú, sin ningún beneficio para su creador, ya que en la mentalidad sociopolítica no existía el concepto de propiedad intelectual como la conocemos en nuestro entorno.

No se tardó mucho en que un estudiante soviético de tan solo 16 años, Vadim Gerasimov, lo portase a un PC de IBM. Éste, junto a Dimitri Pavlovsky, colaboraron con Pajitnov en la gestación del videojuego, aunque a día de hoy está por esclarecer el verdadero grado de cooperación que existió. Esta nueva plataforma fue el billete que le hizo a la reciente versión en color de Tetris salir de Moscú. Primer destino: Budapest.

En 1985, la vecina Hungría tenía un incipiente mercado con occidente basado en la venta de videojuegos y tecnología informática. Y uno de esos compradores era el británico Robert Stein -presidente tetris_soviet_thumb3de Andromeda Software-, se quedó obnubilado de tal manera que se puso en contacto con el Centro Informático de Moscú, donde tras varias negativas para tratar con él, acabaron por  interponer a Pajitnov para que le atendiese. Stein tenía las cosas claras: quería sacarle todo el jugo posible a Tetris, y por ello le ofreció a su creador un adelanto de 10.000 libras. Éste le contestó que estaban interesados, pero que tenían que madurar la idea. Stein hizo alarde de su experiencia negociadora en el sector y mediante una treta burocrática pretendió hacerse con los derechos de Tetris.

A su regreso a casa, acudió a Mirrorsoft, empresa informática perteneciente a Maxwell Communication Corporation, de la cual era presidente Robert Maxwell, uno de los británicos más poderosos de la época. En Mirrorsoft también caló muy hondo el videojuego, con lo que decidieron comprar los derechos para producirlo en Inglaterra e indirectamente llevarlo hasta California a manos de Spectrum Holobyte. La creación de Pajitnov prácticamente había dado la vuelta al mundo bajo su total ignorancia y la empresa californiana diseña una caja roja para la venta del juego, con caracteres en cirílico e incluso añadiendo simbología soviética. No me cabe la menor duda que todo esto ayudó a acrecentar el grado de irritación cuando en Moscú se enteraron de lo que estaba pasando.

Se había creado la primera organización estatal soviética dedicada a la exportación e importación de equipos y programas informáticos: Electronorgtechnica (ELORG). Llegó el momento de poner un poco de orden en este despropósito, y para ello reclamaron directamente a Andromeda Software, la propiedad de Tetris. Stein viajó hasta sus oficinas para hacer alarde de sus técnicas negociadoras, logrando salir de allí con la licencia para producir Tetris por su empresa y únicamente para ordenadores, eventualidad que pasó por alto a la hora de negociar con terceros. Cuando la situación parecía estar en calma, no hizo más que empeorar.

Enmaxresdefault 1988, Mirrorsoft quiere apostar por las videoconsolas, y bajo el desconocimiento del alcance real de la licencia adquirida a Andromeda Software,  le propone a Atari Games lanzar una versión de Tetris, la cual sería rediseñada con modelados en tres dimensiones.

Mientras tanto un joven estadounidense afincado en Japón, Henk Rogers – Bullet Proof Software -, se dedicaba entre otras ocupaciones, a viajar por todo el mundo buscando juegos que podrían tener éxito en país asiático, y claro está, no tardó en toparse con nuestro protagonista. En este caso, fue en el Computer Electronic Show (CES), que anualmente se celebra en Las Vegas. Henk terminó comprando a Tengen – distribuidora y desarrolladora de Atari Games-  los derechos para vender su versión del videojuego en Japón. Tetris estaba siendo un éxito en todo el mundo, y volviendo líneas atrás hago un inciso: ELORG únicamente le vendió a Andromeda Software los derechos en exclusiva y para ordenador, venta de la que por cierto hasta el momento no vieron contraprestación alguna. Solventar esta situación de impago, sería la tarea primordial de Nikolai Belikov, funcionario de ELORG.

Por su lado, Nintendo planeaba el lanzamiento de su primera videoconsola portátil, Game Boy, el cual pretendían acompañar de su correspondiente versión de Tetris. Para ello decidieron acudir a Henk Rogers, y mostrarle el funcionamiento de la combinación deseada. Henk no dudó en ponerse en contacto con el que originariamente sacó la licencia de Moscú, Robert Stein. Su pretensión no llegaba más allá que conseguir su mera mediación entre él y los soviéticos para conseguir la licencia de Tetris, y así lograr el codiciado compañero para el estreno de la portátil de Nintendo. Pero estos lo único que querían recibir de Stein era la ejecución de los pagos pendientes. El británico no paraba de darle evasivas a Henk, y éste se impacientaba con cada nuevo aplazamiento del viaje a Moscú. Finalmente, y tras mantener sospechas sobre si Stein estaba manteniendo negociaciones con terceros – realmente estaba negociando los mismos derechos con Mirrorsoft – decidió emprender el viaje por su cuenta. Aunque no fue el único que desembarcó en suelo comunista.tetris1_img6080

En febrero de 1989, se encontraban en Moscú el mencionado Henk Rogers, el deudor Robert Stein y el dueño de Mirrorsoft e hijo de Robert Maxwell, Kevin Maxwell. Lo que motivó el viaje de éste último fue la sospecha de que la licencia que compró su empresa tenía limitaciones de distribución. Ninguno sabía de la presencia de los otros dos.

Henk era el único de los tres qué se presentó en las oficinas de ELORG sin una citación previa, únicamente lo hizo acompañado de una intérprete, y tras una bienvenida poco amigable obtuvo una citación para el día siguiente. El 22 de Febrero se iba a producir un choque de intereses entre el comunismo y el capitalismo, Nikolai Belikov se reunía con Henk, Stein y Maxwell.

El primero fue Henk, que no dudó en mostrarle a Belikov el juego que ya se estaba vendiendo en Japón, a lo que éste le respondió anonadado que ellos no habían vendido los derechos del videojuego a nadie, simplemente habían ejercido una cesión de los mismos a Andromeda Software, y exclusivamente para ordenador. El pavor que estaba sufriendo Henk era directamente proporcional al enojo de Belikov tras destapar la ilegalidad que se estaba perpetrando. Henk logró calmar la situación, por un lado dejando claro el gran potencial que tenía la empresa a la que representaba, Nintendo, y por otro comprometiéndose a redactar un escrito donde indicase todo lo acontecido al respecto. Tenía un plazo de 24 horas. El siguiente en ser atendido fue Stein, quien únicamente recibió una reprimenda por los desacuerdos llevados a cabo y una nueva citación para el día siguiente.

Finalmente llegó el turno de Kevin Maxwell. Lo primero que le mostró el funcionario de ELORG fue el cartucho que anteriormente le había dado Henk, y donde aparecía la firma de Mirrorsoft, Maxwell no pestañeó a la hora de declarar esa copia como ilegal, debido a que él desconocía la operación de venta que su empresa había realizado con Atari Games. Aún con todo ello se le planteó una oferta por la compra de los derechos para videoconsolas, a lo que Maxwell mostró interés a la vez que la necesidad de volver a Inglaterra para deliberar sobre ello.

A Henk no le cabía en la cabeza abandonar Moscú sin su deseada licencia, y por ello decidió acercarse a Pajitnov, con quien comenzó a forjar una incipiente amistad debido al gran entendimiento y feeling que existía entre ambos. Henk se mostraba como una persona humilde, honrada, sincera y cercana, atributos que valoraba positivamente el creador de Tetris, además de compartir conocimientos sobre desarrollo y diseño de videojuegos.

Actualmente, Robert Henks y Alexey Pajitnov

Llegó el día en que Belikov se volvió a reunir con Stein, y éste le presentó al británico la inclusión de una nueva cláusula en el contrato original, que consistía en dejar explícitamente marcado que la licencia que se le vende, única y exclusivamente será para desarrollar videojuegos para ordenadores personales, incluso añade la descripción de lo que significa un ordenador personal para ellos; una computadora con monitor, procesador, unidades de disco, teclado,… Stein salió de allí con lo mismo con lo que entró, exceptuando el compromiso que adquirió de saldar su deuda en los próximos 15 días.

Finalmente, la misma honestidad que le sirvió a Henk para encandilar a Pajitnov, le sirvió para ser elegido por ELORG para hacerse con los derechos para portátiles. Y no solo esto, sino que se le dio también la oportunidad de hacerse con los derechos para videoconsolas en una pugna junto a Mirrorsoft, la cual estos desconocían.

Cuando Nintendo recibió las noticias de Henk, vio claramente la oportunidad de asestarle un duro golpe a su directo competidor, Atari Games, quien se encontraba en plena campaña multimillonaria de marketing para lanzar su versión ilegal de Tetris para videoconsolas.4403

Henk ya tenía la oferta de Nintendo, con lo que regresó a ELORG, dejando a Mirrorsoft fuera de cualquier negociación. Hecho que indignó al patriarca de los Maxwell, Robert, quien no dudó en ponerse en contacto con el Kremlin para pedir explicaciones sobre la infructuosa operación. ELORG estaba siendo presionado desde su propia casa y Belikov llegó a recibir amenazas de todo tipo. Incluso el presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov llegó a pronunciarse al respecto, dejando entrever su apoyo a Robert Maxwell.

Las circunstancias hacían acelerar la maniobra de venta lo máximo posible, el mismísimo Minoru Arakawa, presidente de Nintendo América, viajó a Moscú para cerrar la operación. Nintendo ya tenía en sus manos los derechos para explotar en exclusiva Tetris, tanto para videoconsola portátil, como para videoconsola doméstica.

A partir de aquí comenzó una batalla legal en los tribunales entre Atari Games y Nintendo, que contó con el testimonio de Belikov como representación de ELORG. Finalmente el juez encargado dio la razón a la empresa japonesa. Tetris llegó a Game Boy y a Nintendo Entertainment System. Atari Games por su parte contaba con millones de copias ilegales del videojuego que no podían comercializar.

Alexey Pajitnov no vio contraprestación alguna por su creación hasta 1996, año en el que expiró el período de licencia vigente. Este acontecimiento lo  aprovechó junto con su amigo Henk Rogers para fundar “The Tetris Company” y así gestionar todos los derechos de Tetris. ELORG acabó convirtiéndose en una empresa privada con participaciones de la reciente formación, pero éstas fueron adquiridas en 2005 por la pareja de socios.

Hace 25 años salió a la luz un juego que la única simpleza que acarrearía sería en su jugabilidad, un juego capaz de sentar en una mesa frente a frente a dos ideologías tan contrapuestas como el capitalismo y el comunismo, llevar a los juzgados a las dos grandes empresas del sector de la época o unir a dos hombres procedentes de distintos puntos del planeta en una férrea amistad.

Texto por David Galán

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