Felicidad o muerte en We Happy Few

Felicidad o muerte en We Happy Few

La distopía ha sido siempre uno de los géneros distintivos de la ciencia ficción, ya que ha permitido a los autores fabular sobre las imperfecciones sociales y morales contemporáneas desde marcos futuristas. Los videojuegos han bebido mucho de éste género, como hemos visto en Bioshock, Deus Ex o Papers, Please por poner juegos cercanos en el tiempo. Compulsion Games ha decidido beber de la misma fuente de inspiración para el que será su próximo juego, llamado We Happy Few, y del que planean lanzar una campaña Kickstarter para poder apuntalar sus mecánicas y terminar el juego tal y como tienen planeado.

Carteles con mensajes positivos y el omnipresente Uncle Jack para asegurarse de que todo el mundo es feliz.
Carteles con mensajes positivos y el omnipresente Uncle Jack para asegurarse de que todo el mundo es feliz.

We Happy Few nos pone en la piel de una persona que entra en un pequeño pueblo de una Inglaterra alternativa de los años 60, enmarcada en una distopía retrofuturista. En ella, sus ciudadanos toman una droga llamado Joy -alegría- para olvidar algún tipo de suceso terrible que aconteció en el pasado -considerado la época, y en caso de que de verdad hubiera existido tal suceso, probablemente fuera algún tipo de desastre nuclear-. La norma principal en el pueblo es ser feliz, y quienes no sean felices deberán morir. Para evitar tan funesto destino tendremos que infiltrarnos sin levantar sospechas entre sus ciudadanos, evitando llamar la atención todo lo posible. Como podemos ver en la imagen, el pueblo está plagado de todo tipo de mensajes positivos y optimistas para reforzar la mentira en la que viven envueltos sus ciudadanos. No es la más original de las ideas, ya que conceptos como la droga para controlar a los ciudadanos ya está presente en novelas y películas -Equilibrium-, y los pueblos que siguen normas propias con resultados fatales para aquellos que no las acatan también se ha visto antes -Hot Fuzz-. Uncle Jack es el enésimo ejemplo de panoptismo integrado en las sociedades distópicas, como el Gran Hermano de 1984. A pesar de contar con tantos elementos comúnes, de ser bien utilizados darían para una localización interesante y aterradora, donde una sonrisa daría más miedo que una mueca de furia.

No hace falta que lo diga, pero Uncle Jack NO será nuestro amigo.
No hace falta que lo diga, pero Uncle Jack NO será nuestro amigo.

Por ahora hemos podido saber que en We Happy Few tendremos que tener en cuenta éstas acciones para no ser perseguidos hasta la muerte por sus excesivamente felices habitantes: no ir en cuclillas ya que es una acción que siempre queda algo fuera de lugar, no ser descubierto entrando en casas ajenas o activando las diversas trampas que tienen, no llamar la atención de demasiadas personas al mismo tiempo y no disfrutar demasiado de la comida y del pueblo en general. Uno de los puntos más interesantes reside en el Happy Meter -medidor de felicidad-, que tendremos que cuidar para que no baje más de la cuenta y no alertemos a los ciudadanos del pueblo. El caso es que para evitar esto tendremos que alimentarnos de comida drogada con Joy, pero ésta droga nos deshidratará por lo que nuestro medidor de felicidad comenzará a bajar y nos obligará tanto a beber agua como a comer más, lo que nos deshidratará más y nos pondrá más tristes por lo que… en fin, una Trampa 22 en toda regla.

We Happy Few no tiene fecha todavía, y por ahora se presume que aparecerá tanto para compatibles como las consolas de sobremesa de Sony y Microsoft. Estaremos atentos a las novedades respecto al juego, y con una sonrisa de oreja a oreja por si acaso.

Artículo relacionado