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Análisis de Titanfall 2

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Análisis de Titanfall 2

El camino del Titán

Respawn Entertainment continúa con la evolución del combate


De acuerdo a nuestro código ético, informamos que la copia analizada de Titanfall 2 nos ha sido cedida por Electronic Arts.

El género first person shooter está comenzando a vivir una segunda época dorada. Tras la excelsa recta final del siglo pasado, durante la generación de PlayStation 3 y Xbox 360 fuimos presentes de una retahíla de títulos sin ningún alma; refritos de una formula que surtió efecto en pleno auge del juego en línea. Infinity Ward dio en el clavo con su obra cumbre: Modern Warfare. Muchos intentaron hacerse con un trozo del pastel a costa del buen hacer de la compañía, perjudicando de forma directa a los usuarios.

El gran problema de querer beneficiarse de una corriente jugable es precisamente eso. En vez de querer intentar ser otro más, ¿Por qué no buscar una personalidad propia? Basarte en las raíces de la propuesta más exitosa de los últimos tiempos no es nada malo si pretendes ofrecer ramificaciones de la misma; es la senda correcta para postularte como clara alternativa. En papel parece sencillo, pero has de tener un objetivo claro para poder avanzar con buen pie en las diferentes etapas de su desarrollo.

A comienzos de la presente generación de consola, una recién formada Respawn Entertainment se puso manos a la obra con la mente fija en las ideas expuestas con anterioridad. Por ello, hace poco más de dos años vivimos el nacimiento de una nueva propiedad intelectual: Titanfall. El nombre del estudio puede que no os diga nada, pero el equipo está compuesto mayormente por el núcleo duro de la Infinity Ward de antaño. La que nos brindó  obras de auténtico éxito de público.

Su salida no fue la más dulce; diversos problemas jurídicos con Activision terminaron por romper una relación que en principio era idílica. Quizá por las sensaciones vividas, su primer proyecto en solitario sería un rival que mirara de tú a tú a la franquicia que ellos mismos dieron a luz. En 2014 llegó el fruto de largos años de desarrollo… y vaya si nos sorprendió. Todos estaban de acuerdo en que Titanfall era la evolución de la formula Call of Duty, una afirmación para nada descabellada.

4- Titanfall 2

Su jugabilidad era familiar, pero a la vez diferente. Los soldados eran rápidos y hábiles con no solo con el armamento a nuestra disposición, sino también con el entorno. Podías correr por las estructuras y hacer doble salto gracias a la mochila cohete que todos llevan incorporados. Las transiciones entre tiroteos y paseos no tenían pausa alguna; pura adrenalina que se extendía a los titanes. Estos grandes robots pilotables aportaban variedad a la propuesta, mezclándose entre la acción a pie con gran acierto.

El juego tenía todas las papeletas para consolidarse en los años venideros, pero no todo en el juego seguía la misma línea de calidad. El progreso era francamente nulo; no existían motivos de peso para seguir en él una vez pasada la sorpresa inicial. Pecaba de simple hasta el extremo, y unida a la corriente de opinión negativa que tuvo Xbox One no consiguió formar una buena cantidad de usuarios. La comunidad es indispensable para que un título con gran componente en línea pueda mantenerse con el paso de los años.

Personalmente, sentí una espina clavada con él. Titanfall tenía una base realmente buena; solo necesitaba terminar de ser un título más completo con el que alcanzar un mayor recorrido. Con el feedback recogido tras largos meses de desarrollo, la compañía nos brinda hoy la tan ansiada secuela: Titanfall 2. Tras echar un primer vistazo, podemos encontrar grandes diferencias respecto al original. En esta ocasión el juego ofrece una campaña en solitario hecha y derecha, con niveles únicos y enfocada a la relación entre titán y piloto. Además, en el apartado en linea se han realizado cambios drásticos en la construcción de los personajes, con la inclusión de un nuevo sistema de ventajas que detallaré más adelante. Sin más dilación, comencemos por la campaña.

Campaña

Une fuerzas con tu titán en una aventura sorprendente


Uno de los aspectos más criticados de la primera entrega fue precisamente la presencia de un modo historia de pega. ¿Por qué? Pues porque simplemente eran misiones multijugador en el que aparecían personajes hablando en una esquina de la pantalla. Al ser en línea, algunos usuarios nunca pudieron terminar de principio a fin el argumento en ambos bandos; el sistema de búsqueda introducía a los jugadores en partidas ya comenzadas, por lo que seguir correctamente el hilo era cuestión de suerte. Y quienes lo siguieron no encontraron nada especial.

1- Titanfall 2En Titanfall 2 es todo lo contrario: una aventura enfocada en exclusiva a la experiencia monojugador. Encarnaremos a Jack Cooper, un fusilero de la Milicia con gran potencial. Un Capitán —que a su vez es piloto— se fija en sus habilidades, por lo que comienza a entrenarle mediante los módulos de simulación. Los pilotos son la élite de ambos ejércitos; convertirse en uno de ellos requiere dominar todos los aspectos del combate. Cada uno establece un vínculo con su titán, un gigante de metal con inteligencia propia que guía y sirve como extensión para el piloto. Por separado son letales, pero unidos marcan la diferencia.

Por cuestiones argumentales que no revelaré, Jack termina por convertirse en un piloto a marchas forzadas, lo que le confiere las ventajas del equipamiento reglamentario de estos —como la mochila cohete—. Está solo en un planeta desconocido; las fuerzas de la milicia se encuentran diezmadas ante la emboscada de la IMC, por lo que deberá de armarse de valor y completar la misión encomendada. En tamaña empresa contará con la ayuda de BT-7274, un titán de clase vanguard preparado para la acción.

Es sorprendente comprobar que el espíritu de la saga se ha trasladado casi a la perfección en la experiencia en solitario. La mayoría de niveles ofrecen una calidad bastante superior a la media, exprimiendo al máximo la excelsa base jugable. Con la verticalidad por bandera, tendremos que superar obstáculos de toda índole: barrancos, fábricas de montaje en serie, campos de batalla con todo tipo de titanes acechando… Se podría decir que tiene grandes dosis de plataformeo, lo cual choca al tratarse de un first person shooter actual. Las misiones van intercalando secciones a pie con tramos junto a nuestro titán; o las dos unidas.

En algunos momentos nos toparemos con enemigos especiales que harán las veces de jefe final. Estos suelen ir a bordo de su titán, desplegando movimientos especiales y una barra de salud superior a la del resto de la IMC. Son pantallas intensas, donde tendremos que elegir de forma precisa nuestro equipamiento —que encontraremos a lo largo de la campaña— para suplir nuestras debilidades. Como sabréis, Titanfall 2 cuenta con el doble de modelos de titán respecto al primero; al aumentar el espectro de monturas, ha dejado de tener esa sensación de estar en una partida de ajedrez. Pero para nada es malo, simplemente diferente.

3- Titanfall 2

Sin embargo, he quedado un tanto desencantado con la inteligencia artificial del enemigo. No difiere mucho del que podemos encontrar en las partidas multijugador, y también siguen luchando en grandes grupos. Claro, uno piensa que al introducir más enemigos, mayor desafío supondrá al jugador; nada más lejos de la realidad. Siguen siendo torpes en movimientos y con graves problemas de reacción. Es maquillado, en parte, por la introducción de nuevos arquetipos, como robots que se abalanzan cuerpo a cuerpo, titanes no tripulados o soldados con habilidades similares a los pilotos en la faceta en línea.

Por momentos he sentido que el juego compartía similitudes con una de las obras de Raven Software: Singularity. No revelaré el por qué, pues es uno de los mejores tramos que encontraréis en la campaña. Ha sido agradable comprobar que la compañía se ha tomado muy en serio esta faceta, y desde luego ha cumplido con creces pese algún aspecto en el que esperaba más. La duración ronda entre las ocho y diez horas, un poco más si buscas los coleccionables: los cuales son bastante difíciles de encontrar, requiere bastante exploración.

Multijugador

Titanfall continúa buscando su sitio


Pese a la calidad del modo campaña, es indiscutible que el absoluto protagonismo es el ámbito multijugador. La formula ha recibido varios cambios determinantes desde la perspectiva del seguidor fiel, además de todas las mejoras respecto a las pruebas públicas. Cuando Respawn Entertainment comentó que escucharon a su público algunos no estábamos tan convencidos, pero al parece sí que se han hecho eco de los críticas. El control y las sensaciones en un primer momento son exactamente iguales que en el original, lo cual es acertado.

1- Titanfall 2Los pilotos se rigen ahora bajo siete módulos tácticos; cada uno aporta una habilidad especial al jugador, así como un diseño del personaje único. Por ejemplo: Camuflaje te vuelve invisible durante unos segundos, mientras que Garfio puede lanzar un cable con el que saltar y llegar más lejos. En mi opinión, no casa muy bien con la visión que tengo de Titanfall. Me gustaba que los pilotos fuesen personajes poco personalizables en ventajas, pudiendo regirse por la habilidad del usuario más que de una elección externa.

La buena noticia es que el sistema de cartas ha sido eliminado por completo; sin embargo, su sustituto pese a ser menos determinante, puede decantar la balanza hacia un lado. Son una especie de rachas de bajas acumulativas sin límite de activación. Van desde hacer más daño con tus armas hasta lanzar un puñado de drones explosivos. No es justo entablar un tiroteo con alguien que tenga activada una de ellas, y pienso que este tipo de añadidos empobrecen la formula.

Pero la compañía sí que ha acertado con el nuevo diseño de los titanes. Ahora, cada modelo tiene un equipamiento único. Es decir, sus habilidades y el arma que porta son exclusivas de uno u otro. Lo único personalizable, además de la estética, son alguna que otra pequeña ventaja y el modo de despliegue en el terreno de juego. También se han eliminado los escudos, pudiendo regenerar la vida tan solo por medio de unas cápsulas de color verdes. Lo curioso de ellos es que deben de ser extraídas de titanes enemigos, lo cual crea un dilema: ¿Me bajo de mi titán y arriesgo la integridad de ambos o exprimo lo que me queda de él? No está mal, pero en la práctica es poco útil.

Los nuevos titanes han perdido peso en el combate; ya no son esas moles gigantes cruciales para el devenir de la partida. Han sufrido los ajustes óptimos para que los pilotos a pie desempeñen un papel más importante. También es cierto que los mapas —nueve de lanzamiento—, en su mayoría, ofrecen más partes amplias para que la acción entre un titán y otro transcurra apartada de los de a pie, aunque obviamente las dos pueden llegar a chocar. Como último apunte, el diseño planteado es inferior que en Titanfall. Puede ser un acierto que próximamente introduzcan versiones remasterizadas de algunos de ellos; recordemos que los futuros contenidos descargables serán gratuitos.

3- Titanfall 2

Es una auténtica pena que el título flojee precisamente en el aspecto más importante de la obra. Esperaba que al menos se mantuviera la calidad y pese a que por momento ocurre, en otros siento que se ha retrocedido en lo ganado con la entrega original. Titanfall 2 es una propuesta completamente diferente al resto de compañeros de género actuales, de eso no me cabe duda. Pero desde luego aún queda mucho trabajo por delante.

Una cuestión que cortará la expansión de la comunidad a grandes rasgos es la nula presencia del juego en la escena competitiva. No veo que la compañía muestre alguna intención por introducirse en este campo, pero tampoco veo que el juego pueda casar muy bien con la idea global que se tiene en estos páramos. De hecho, pienso que era más viable con el primero, el cual mantenía una línea más balanceada en cuanto a ventajas y construcción de personajes se refiere.

Conclusiones

La transición


Titanfall 2 es un shooter sólido, con una base jugable que nada tiene que envidiar al resto de la competencia. Tras el traspiés que supusieron las reiteradas pruebas públicas, Respawn Entertainment ha sabido sobreponerse, brindándonos una secuela digna de la marca. Las sorpresa más agradable viene de la mano de la experiencia en solitario, la que sin lugar a dudas es una de las mejores campañas en el género de lo que llevamos de generación.

En contra, tenemos un multijugador que acierta en algunos aspectos, pero retrocede en otros. La calidad no se ha mantenido respecto a la primera entrega, y quienes estamos curtidos en él lo notamos nada más llegar. Pero no hay que alarmarse, pues estamos ante un proceso de expansión. La compañía sigue evolucionando el combate, por lo que una tercera entrega será el resurgir al completo de una marca llamada a estar en la cima del panorama futuro.

En manos de Electronic Arts está la clave para poder seguir apostando por Titanfall. Lo que hoy nos encontramos es bueno, pero manteniendo la linea será aún mejor.

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