Akiba’s Trip: Undead & Undressed

Akiba’s Trip: Undead & Undressed

Akiba’s Trip: Undead & Undressed es un juego extraño. Tanto, que sorprende que haya llegado físicamente a tiendas españolas y no se hayan conformado con la PS Store. La obra de Acquire es un Action RPG con toques de visual novel ambientado en el mundo moderno, particularmente en el barrio tokyota de Akihabara, que para quien no lo conozca es la meca de la tecnología y el frikismo otaku, y que ha sido detallado con mimo por parte del equipo de desarrollo para asemejarlo todo lo posible al mundo real. El juego nos pone en la piel de un otaku que, tras aceptar un trabajo potencialmente ilegal, se ve secuestrado y a punto de entrar a formar parte del ejército de Synthisters que está creando Zenya Amo. Los Synthisters son una especie de vampiros irracionales que viven para servir a su líder -de apropiado apellido- y justo cuando nuestro héroe está a punto de perder el control de su propio ser aparece una misteriosa joven que le salva la vida, pero solo a medias. Por un lado mantiene la cordura pero por otro tiene parte de Synthister, por lo que es profundamente sensible a la luz del sol. Tras la experiencia, tanto el héroe como sus amigos de la Akiba Freedom Fighters – un grupo que se dedica a mantener el orden limpiando calles, recomendando lugares y ayudando a cruzar la calle a ancianitas- deciden unirse a Shizuku para luchar contra Zenya Amo y su ejército.

Akiba’s Trip, como decía, es un juego extraño. Un juego extraño que ha buscado recrear el barrio más popular de Tokyo con todo el detalle que les ha sido posible para que la experiencia de pasear por sus calles fuera casi como el de coger Google Street View: tiendas ilustres, calles reales… está todo. Es un gustazo observar el mimo dedicado por Acquire para el cuidado que se ha puesto en ese sentido. Es una pena, eso si, que quizás por la capacidad de la PlayStation Vita hayan tenido que segmentar el barrio en zonas separadas por tiempos de carga. Rompe la exploración y en ocasiones encontrar el camino a una zona -que no sea la de la misión principal, que siempre está claramente indicada- sin el viaje rápido puede convertirse en un ir y venir por las mismas calles hasta encontrar la salida correcta. Basta decir que Akihabara Park no lo descubrí hasta fácilmente la mitad del juego. Respecto a las personas que lo pueblan, si bien es difícil saber qué grado de realismo tienen sus reflejos virtuales se nota que el juego tampoco ha buscado excesos ni visuales para acentuar el humor, sino más bien el utilizar tópicos o clásicos de Akihabara para inundar las calles con ellos -se repiten mucho-. Un buen ejemplo de ello está en uno de los personajes que pululan por las calles, llamado simplemente ‘Fanboy’, que se mueve con caminar rápido y nervioso y cabeza gacha evitando el contacto visual. También están las chicas que reparten flyers de lugares reales del barrio tokyota -el coleccionable del juego-, los tirados llamados ‘Free Spirits’ o las pop idols siendo fotografiadas en cualquier calle o plaza. No es la burla fácil o chotuna que podía imaginar, más bien un reflejo de algo que probablemente veríamos con relativa asiduidad en el barrio real.

Comparativa entre una zona real de Akihabara y otra del juego.
Comparativa entre una zona real de Akihabara y otra del juego.

La exploración, claro, no se hace porque si -aunque se puede- ya que tenemos multitud de misiones secundarias y principales, amén de coleccionables y tiendas donde buscar mejor equipo y multiplicadores de habilidad, para andar por ellas rebuscando. El equipo, vital en todo RPG que se precie, cobra especial importancia en este juego debido al peculiar sistema de combate del que hace gala éste Akiba’s Trip: dado que los vampiros que pueblan Akihabara son tan fuertes el único medio para acabar con ellos es dejar que los rayos ultravioletas hagan su trabajo. Así, nos veremos obligados a despojar a nuestros enemigos de su ropa después de haberla debilitado en la pelea. Pero nosotros también somos vampiros por lo que nuestros enemigos intentarán cocinarnos al sol con el mismo ahínco, y ahí es donde cobra importancia el tener un buen equipo que suele consistir en cabeza -auriculares, gorras, bandanas-, torso -americanas, camisetas, antibalas- y piernas -pantalones, faldas, shorts-. Las armas son igual de importantes, y podremos recoger alrededor de medio centenar diferentes que, al igual que la ropa, podrá ser mejorada mediante un sencillo crafteo que llevará a cabo uno de nuestros compañeros de los AFF. Llegados a este punto no sería raro que el juego cayera en su propia trampa y diera excesiva importancia a la desnudez durante los combates pero sin embargo en Akiba’s Trip, salvo a algunos personajes principales -masculinos y femeninos- por los que nos dan una ilustración, trata la desnudez de manera bastante aséptica y sin detenerse en ella. Se desnuda a los enemigos porque es la manera de derrotarlos y punto, no hay más. Ésta neutralidad está patente a lo largo de todo el juego, que nunca cae en unos excesos en los que le sería fácil perderse. Un trato a la desnudez aséptico y neutral para un juego japonés, claro.

Otro elemento capital del juego es su narrativa, aunque si bien la historia no es precisamente espectacular y va perdiendo fuerza a medida que se superan las misiones, es interesante el sistema de conversación que han integrado. Nuestro personaje solo habla a través de nuestras elecciones, y si bien muchas de ellas no tienen el menor peso en el desarrollo de las conversaciones, otras nos permitirán mejorar nuestra relación con algunos secundarios pudiendo así desbloquear finales especiales para cada uno de ellos. Además el juego nos permitirá superar muchas misiones secundarias de forma pacífica si escogemos las opciones correctas de conversación, que de otra manera terminarían en una pelea. El sentido del humor, aunque va más allá de los diálogos, está muy presente en estos de manera también más sutil de lo que uno se podía esperar. Salvo que nosotros escojamos respuestas tontas -normalmente la tercera opción de diálogo- el resto del elenco suele destilar humor por su personalidad, muy bien definida y desarrollada, más que por el chiste fácil. Este Undead & Undressed, además, cuenta con una historia que se ramifica llegado a la mitad del juego por lo que tiene un componente de rejugabilidad muy alto para las partidas New Game+ si queremos conocer todas las tramas. Siempre podremos acceder a este modo si hacemos que el protagonista utilice el metro para salir del Akihabara. En ese momento el juego terminará y podremos comenzar el NG+.

Las técnicas especiales dependerán del estilo de combate que equipemos.
Las técnicas especiales dependerán del estilo de combate que equipemos.

El contraste entre el realismo del escenario y el surrealismo de la trama se agradece mucho pero tampoco sirve para tapar los muchos defectos de los que hace gala el juego: el principal está en los combates. Decir que es desastroso quizás sea exagerar porque tiene algo de adictivo en su simpleza -un botón para atacar los sombreros, otro las camisetas y otro los pantalones-, pero en general sus mecánicas funcionan muy pocas veces. No es raro el momento en que el personaje no actúa como nosotros le pedimos que lo haga o que la cámara nos deje vendidos. Tampoco el sistema de autoapuntado termina de funcionar bien, y molesta más que ayuda cuando queremos centrarnos a algún enemigo cercano y nuestro personaje sigue atacando a otro impasible a nuestros deseos. Siendo uno de los aspectos centrales del juego -si no directamente el más importante-, sorprende el poco cuidado que le han dedicado. Con todo, como decía, y salvo peleas en las que estamos muy superados en número y nuestro personaje no hace más que recibir tundas sin reaccionar como querríamos, en general es hasta divertido hacer peleas callejeras con todo tipo de armas -teclados, paraguas, bates, muñecos, pósters…- y contra diversos enemigos.

Otro aspecto muy negativo es el apartado gráfico. Sí, Akihabara está muy bien hecha y es muy realista, pero los personajes que aparecen en las distintas zonas tardan muchísimo en cargarse. Los primeros instantes en los que llegamos una nueva sección del mapeado nos lo encontraremos vacío, y tendremos que esperar un rato largo hasta que comiencen a hacer acto de presencia los secundarios. Es más, mientras estamos caminando en el propio escenario es fácil que personajes que tenemos alrededor aparezcan y desaparezcan delante de nuestras narices. Cuando están lejos, e imagino que para que la consola no tenga que forzar, los habitantes de Akihabara se muestran como siluetas grises que se mueven de un lado a otro. En muchos casos aunque nos acerquemos a esas siluetas no aparecerá nadie, y sencillamente éstas se desvanecerán.

Akiba’s Trip es el típico juego que hace unos años veíamos en alguna revista o web sabiendo perfectamente que jamás iba a llegar a nuestro país más que mediante importación, pero parece que algo está empezando a cambiar en el negocio y varias distribuidoras -la propia XSEED o NIS America por poner dos ejemplos- se atreven a lanzar productos antaño inalcanzables quizás para probar qué tal funcionan en otros mercados y seguir localizando juegos al inglés. No es un juego perfecto, ni mucho menos, y tiene una cantidad de errores bastante injustificables, pero el conjunto no deja un mal sabor de boca. Entre la recreación de la ciudad, el looteo de armas y atuendos, los personajes principales, y la cantidad de misiones secundarias queda un juego que podríamos catalogar de apuesta interesante.

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