Análisis OlliOlli 2: Welcome to Olliwood

Análisis OlliOlli 2: Welcome to Olliwood

OlliOlli 2: Welcome to Olliwood es competición. Pura y llanamente. Todo el juego se traduce en una competición constante contra los retos que nos propone el juego, contra nosotros mismos y muy especialmente contra el resto de jugadores que disfrutan de OlliOlli 2 en todo el mundo. Finalizar el juego, o al menos llegar hasta su última fase, no es excesivamente problemático, pero ahí no está la gracia del juego de skate de Roll7. La gracia está en las tablas de puntuaciones, en mejorar nuestra forma de patinar hasta lograr acumular cantidades de puntos que al comenzar nuestra andadura nos parecían imposibles, mejorar la rapidez de nuestros movimientos para sumar combo tras combo mediante los trucos y los aterrizajes, enfrentarnos a los mejores jugadores del mundo en el Daily Grind y dar a conocer nuestra habilidad en los Enclaves. Eso es OlliOlli 2. Pero vayamos por partes.

OlliOlli 2 nos ha llegado apenas un año después de la aparición del juego original. Roll7 no ha perdido el tiempo a la hora de desarrollar una secuela de su exitazo, y aunque en principio pueda parecer que los cambios son mínimos lo cierto es que se han dedicado a trastear con todos los elementos del juego anterior para mejorar la experiencia. A título personal diré que he encontrado ésta secuela mucho más accesible al principio y con un sistema de progresión, si bien similar, mucho mejor medido. No se han conformado con mejorar el apartado gráfico y marcar más claramente las zonas de grind y los aterrizajes perfectos, ya que para la secuela todo el sistema de trucos ha sido también extremadamente mejorado siendo mucho más sencillos de realizar. OlliOlli 2 es mejor al original en todos los aspectos analizables.

Aterrizar en las supericies en el momento justo será vital para mejorar nuestra puntuación.
Aterrizar en las supericies en el momento justo será vital para mejorar nuestra puntuación.

El juego nos propone diversas modalidades nada más empezar, siendo la principal un modo historia donde el número cinco es el rey: el juego está compuesto de cinco mundos que se dividen en cinco fases, en las cuales nos propondrán cinco objetivos adicionales. Estos pueden ir desde hacer tal número de puntos a recoger tantos objetos en un escenario. No es que haya una enorme variedad de tareas, pero la forma en que las lograremos variará enormemente de una fase a otra. Consegur las cinco estrellas -completando los cinco objetivos- nos abrirá la fase en modo Pro, donde nos encontraremos con retos verdaderamente maquiavélicos en fases muy complejas que nos exigirán dar el 100%. Y por si el modo Pro no es suficiente, una vez completado nos enfrentaremos al modo Rad.

Al principio puede parecer imposible que vayamos a lograr completar cada objetivo de cada fase, pero ahí entra en juego uno de los elementos que hacen de OlliOlli 2 un juego tan condenadamente divertido y que ya he comentado más arriba: el sistema de progresión. La dificultad del juego y el ritmo al que nos enseñan nuevos trucos están perfectamente medidos por lo que poco a poco iremos notando la mejoría a la hora de enfrentarnos a los distintos retos. La dificultad y la memoria, pues muchos retos los superaremos gracias a recordar la disposición de los escenarios y aprender a reaccionar a los distintos obstáculos que están por aparecer en pantalla.

OlliOlli 2 consiste en superarnos a nosotros mismos y al resto de jugadores del mundo.
OlliOlli 2 consiste en superarnos a nosotros mismos y, si nos vemos capaces, a enfrentarnos al resto de jugadores del mundo.

Todo eso, que está genial y muy bien hecho, tiene un objetivo: convertirnos en los mejores. Para unos consistirá en poner los ránkings de puntuación, ver esas cifras loquísimas que se marcan algunos expertos, crujirse los nudillos y tratar de superarlos poniendo en práctica todo lo aprendido hasta el momento. Para otros consistirá en coger su mejor puntuación y batirla una y otra vez, demostrando su progresión. Ese es el gran punto fuerte del juego: el reto. Como si fuera un arcade en un salón recreativo donde la gente iba cada fin de semana intentando superar su puntuación final sin entender cómo un tal AAA seguía superándoles por varios millares de puntos, y buscar la manera de ponerse a su altura. OlliOlli 2 nos insta a superarnos a nosotros mismos y al resto de jugadores del planeta mediante los Daily Grinds y los Enclaves. Los primeros son fases especiales que solo podremos jugar una vez al día, aunque podremos practicarlas tantas veces como queramos para aprendernos el circuito y los obstáculos, y los segundos consisten en fases basadas en las misiones del modo historia con las que podremos retar al resto de jugadores a superar nuestras puntuaciones.

Ni en los Daily Grinds ni en los Enclaves podremos dejar de movernos, ya que en cuanto no estemos haciendo un truco se acabó lo que se daba. Para ello entra en juego la nueva mecánica integrada en OlliOlli 2: los manual. Gracias a éste truco, que consiste en ponernos a dos ruedas sobre el suelo, podremos mantener el combo en marcha aunque hayamos aterrizado sobre el suelo, pero con trampa: si caemos perderemos todos los puntos y multiplicadores acumulados hasta el momento.

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El manual será, junto a los reverts, una de nuestras mejores armas para lograr grandes puntuaciones.

Puedo imaginarme perfectamente que muchos potenciales jugadores de éste OlliOlli 2: Welcome to Olliwood se desinflen al oir hablar de puntuaciones astronómicas y de enfrentamientos contra jugadores de todo el mundo como epicentro de la acción. Que no se preocupen, ya que no solo el juego nos lleva de la mano con mucha calma hasta empujarnos por un precipicio estando perfectamente preparados, sino que parte del juego consiste precisamente en el fracaso. Decía en el primer párrafo de éste texto que el juego nos insta a competir contra nosotros mismos, y la cuestión está ahí, ir mejorando nuestras puntuaciones poco a poco mientras nos vamos dando piños contra el suelo, aprendemos a grindear y a utilizar el manual en los momentos oportunos o a utilizar los saltos especiales como Dios manda. El resto viene rodado, y nunca mejor dicho. Podemos buscar enfrentarnos a los mejores del mundo en las tablas o a nosotros mismos o, qué demonios, conformarmos con esa mezcla de juego de skate y plataformas e ir superando fases una tras otra. OlliOlli 2 es un juego hecho a medida de cada uno, siempre que estemos dispuestos a apretar los dientes y darlo todo.

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