Danganronpa 2: Goodbye Despair

Danganronpa 2: Goodbye Despair

Con Danganronpa 2: Goodbye Despair llega a nuestras PS Vitas puliendo y superando en todos los aspectos a su predecesor. El género de las visual novel comienza a hacerse un hueco muy serio en las estanterías.

Danganronpa 2: Goodbye Despair es, como su nombre indica, la secuela de la visual novel Danganronpa: Trigger Happy Havoc que apareció en PS Vita a principios de año. A pesar de ser de un género tan poco asentado en el mercado occidental, el juego funcionó y en septiembre ya teníamos en las tiendas ésta segunda parte que nos ocupa. Resulta sorprendente la buena acogida que las visual novels parecen estar teniendo en nuestro país, siendo uno de esos géneros tan japoneses y que tan difícilmente salen de sus fronteras. Parte de la causa se encuentra en el éxito de Ace Attorney, saga aparecida en Nintendo DS y 3DS y que no está pasando por su mejor momento como demuestra que solo uno de sus tres últimos juegos (su crossover con El Profesor Layton) haya llegado a las tiendas, y saga con la que Danganronpa guarda muchas deudas y similitudes. Sea como fuere, Danganronpa 2 llegó a nuestras estanterías para continuar la batalla entre la Esperanza (Hope) y la Desesperanza (Despair) en el macabro juego de asesinatos planteado por Monokuma, pero cambiando la Hope Peak’s Academy donde se enmarcaba el primer juego a la paradisíaca isla de Jabberwock (que en realidad es un archipiélago).

Para disfrutar plenamente de este Danganronpa 2: Goodbye Despair es necesario haber jugado a Danganronpa: Trigger Happy Havoc, ya que el argumento de esta secuela está íntimamente ligado a los eventos sucedidos en la Hope Peak’s Academy aunque en un principio pueda no parecerlo. Por eso y porque el juego funciona muchas veces como un espejo distorsionador de aquellos eventos, reflejándolos de manera más o menos similar, y para que estos cambios nos afecten como se pretende debe comprenderse de donde vienen. Es difícil poner ejemplos sin destripar el argumento de la primera entrega, pero una de las primeras revelaciones que nos hace Monokuma van mucho en esa dirección. Amonokumalgunos personajes, que recuerdan poderosamente a otros del primer juego, nos dejan siempre en la duda de si son quienes creemos que son o no, y los desarrolladores saben jugar muy bien con eso a lo largo de los seis episodios que dura la trama.

También es muy necesario tener un buen nivel de inglés. El juego llega en el idioma de Shakespeare y con opciones de voz en japonés e inglés. El hecho de ser un juego donde la comprensión es tan importante nos exigirá que nuestro inglés sea superior a un nivel medio, especialmente cuando nos enfrentemos a algunas de las pruebas durante los juicios, como el Hangman’s Gambit (el juego del ahorcado) donde tendremos que sacar palabras de la nada y puede complicarnos la vida el tener un vocabulario limitado. Las visual novels son juegos con gran carga textual y, dependiendo del título, poca interacción para el jugador. Danganronpa 2 tiene toneladas de texto, y en muchos momentos el juego nos llevará de la mano sin permitirnos más acciones que la de ir al lugar indicado a leer más conversaciones.

Sea como sea una vez aclarado estos aspectos tan importantes podemos pasar a analizar el juego en sí mismo: la historia de Danganronpa 2 se asemeja mucho a la de su primera parte, y volvemos a tener a 16 Ultimates (los estudiantes de la Hope Peak’s Academy) atrapados por un monstruito de peluche, pero en este caso su nombre es Usami y es un conejo blanco que parodia a las magical girls y cuyo objetivo es que los alumnos se hagan amigos entre ellos mientras disfrutan de unas merecidas vacaciones en la isla. Esa es la idea pero la aparición de Monokuma, el villano del primer juego, trastocará los planes y nos devolverá a lo que él llama ‘el juego del asesinato’, que consiste en que los dieciséis estudiantes vayan matándose unos a los otros e intentando evitar que el resto les descubra durante el juicio que se celebrará pasado un tiempo prudencial desde el descubrimiento del cadáver. Si el asesino logra salirse con la suya y los estudiantes votan a la persona equivocada, morirán todos menos él y además tendrá la posibilidad de salir de la isla. Si aciertan en dar con el asesino, solo éste será castigado por Monokuma.nidai

Aunque a simple vista la historia pueda parecer un reciclado del primer juego, este Goodbye Despair va mucho más allá. Spike Chunsoft se ha esforzado en mejorar todo lo visto en la entrega anterior tanto en cuanto a personajes como la historia en sí misma y cómo está contada. Hay que tener mucha habilidad para revelar el gran misterio del juego varias veces durante el mismo sin que nos demos cuenta. Si bien sigue siendo una historia tan increíble y estrambótica como las de otros juegos de la compañía (Virtue’s Last Reward, por poner un ejemplo que no sea de la misma saga) todo lo que vemos tiene más sentido, e incluso aprovechan para explicar y atajar algunas incoherencias de la primera parte. No es que la historia de Trigger Happy Havoc fuera mala en sí misma, ni mucho menos, pero no está a la altura del nivel de inspiración que los guionistas han mostrado en su segunda parte. A nivel sonoro este Danganronpa 2 no solo está a la altura de la excelente banda sonora de la primera entrega, de la que reutiliza un buen puñado de canciones, sino que además añade otras tantas nuevas que no desmerecen en absoluto al conjunto.

Al principio del análisis comentaba la gran deuda que Danganronpa tiene contraída con los Ace Attorney, y es que ambas series tienen muchos elementos en común como los toques de aventura gráfica adaptados a sus mecánicas de investigación y juicios: en el Non-stop Debate, que es la base de los juicios de Danganronpa, es una versión más dinámica y acelerada de los juicios protagonizados por Phoenix Wright. Cuando nuestros compañeros estén discutiendo los pormenores del juicio podremos ‘disparar’ las pruebas recogidas durante la investigación (point ‘n click mediante) a sus argumentos y así avanzar en el juicio. Además del Non-stop Debate antes mencionado ésta secuela incluye varias novedades: Spike ha incluido nuevas mecánicas que dan más variedad a los mismos ya sea mediante la mejora de algunos antiguos (Hangman’s Gambit y el Panic-Talk Action) o la inclusión de otros totalmente novedosos como el Logic Dive o Rebuttal Showdown. Incluso pequeños detalles como el poder respaldar argumentos del resto de personajes y no solo rebatirlos le dan mucha vida a los mismos, haciendo que Hajime Hinata, nuestro protagonista, no tenga que resolver los juicios por sí mismo como le tocara hacer a Makoto Nagi durante la primera parte. Con ésta nueva opción todo el elenco tiene su protagonismo durante los juicios y no queda como una mera excusa para que dos o tres personajes luzcan más que el resto.

En los personajes quería detenerme un segundo porque la mejoría que hay respecto a la primera entrega es abismal. Aquí nos llega a importar de verdad que tal personaje muera o sea el asesino, porque están mucho mejor definidos sin caer en los extremos facilones de Trigger Happy Havoc, donde además de tener menos gracia eran algo insufribles. Pero siendo justos, el rey de la fiesta sigue siendo Monokuma: el oso de peluche maligno que nos hace pasar las de Caín sigue siendo el personaje más divertido y ocurrente, siempre desde su posición casi de deidad sobre el resto de personajes. Constantemente lanzando puyas, algunas sutiles y otras no, pero todas destilando un humor negro y macabro sin paliativos, y comentarios autorreferenciales que son guiños al jugador que se pasara la primera entrega de Danganronpa. El juego no sería lo mismo sin su presencia, y la aparición de Usami/Monomi ayuda a potenciarlo en todos los aspectos al tener a una “igual” a quien martirizar constantemente.consent

Además de la historia principal, Danganronpa 2 tiene muchos añadidos extra que alargan la vida del juego: Desde un Tamagotchi que crecerá en función de los pasos que demos hasta un juego de acción protagonizado por Usami. El juego ha incluido un par de ‘what if?’, como una novela acerca de eventos alternativos del primer juego y un modo Island Life en el que Monokuma nunca hace acto de aparición y vemos como debía desarrollarse la vida en la isla originalmente (y que es, a su vez, un modo de gestión de recursos para construir cosas similar al School Life del primer juego). En este podremos, al igual que en algunos momentos de la historia principal, mejorar nuestra relación con el resto de personajes y descubrir más cosas sobre ellos.

Pero no todo van a ser elogios, porque éste juego tiene algunos problemas que deberían solucionar de cara a una tercera entrega (cuarta si contamos el third person shooter que se intercalará narrativamente entre el primer y segundo juego): las investigaciones son excesivamente contenidas, y el juego da demasiadas pistas de a dónde ir y qué hacer. Hajime siempre está avisándonos si ha terminado o no de investigar las distintas zonas, y el mapa nos indica dónde hay pistas. Eso le quita muchos puntos a la exploración, y ya que se han molestado a mejorar el sistema de traslado (que nos permite subir de nivel para tener ventajas en los juicios) a un scroll lateral 2D, es una pena que lo limiten tanto. Algunos añadidos que mencionábamos en el párrafo anterior, si bien se agradecen, no están particularmente inspirados: el minijuego de Usami, en el que tenemos que batallar con oleadas de enemigos hasta llegar al malo final de cada fase, es muchas cosas menos divertido. Tampoco el Tamagotchi, con quien la interacción se limita a limpiar cacas y darle regalos, y a quien es fácil dejar olvidado mientras vamos de un lugar a otro del mapa.

Hablar de los gráficos de una visual novel es un ejercicio bastante fútil, ya que el 90% del juego consta de imágenes estáticas y cuadros de texto, pero en Danganronpa 2 hay momentos donde sí que tienen cabida y tienen la suficiente personalidad como para al menos comentarlos: en general son simpáticos, con los personajes bidimensionales en entornos tridimensionales como si fueran figuras de papel, y con los distintos elementos del escenario apareciendo cada vez que entdoubtramos en una estancia como si fuera un libro pop-up. Pero lo cierto es que no son, ni pretenden ser, nada espectacular. Funcionales pero con personalidad. Se agradece, eso si, que la mayoría de veces que debemos trasladarnos de un lugar a otro se abandone la vista subjetiva del primer juego, que puede llegar a marear cuando nos movemos demasiado rápido. Para dar cierta variedad al conjunto el juego cuenta con ilustraciones de gran calidad y algunos videos CGI. Donde también tiene que mejorar es en las ejecuciones de Monokuma al final de cada juicio, bastante menos imaginativas y memorables que en su primera entrega.

Danganronpa 2: Goodbye Despair es un juego largo y muy divertido. Ésta secuela es, en todos los aspectos, un paso adelante respecto a la primera, y una compra a mi gusto obligada si se posee una PS Vita. Desde Spike han querido, manteniendo la estructura de su primera entrega, llevar la saga más allá y con un éxito rotundo. A aquellos a quienes no les atraen las visual novels el juego no les dirá nada, puesto que es un género que durante muchos tramos no tendremos ni libertad de movimientos ni posibilidad de hacer nada más que leer y leer, pero a quienes les guste éste estilo de juegos encontrará en Danganronpa 2 uno difícil de mejorar.

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