Especial – ¿Qué juego marcó la vida de las consolas? – PlayStation

Especial – ¿Qué juego marcó la vida de las consolas? – PlayStation

[dropcap size=small]¡[/dropcap]No paramos muchachos! Si la semana pasada le dedicábamos un segundo especial a Nintendo, esta semana cambiamos un poco de tercio, y cuando decimos tercio, queremos decir de compañía. Ahora le toca el turno a Sony con su primera consola, aquella que consiguió darle una patada a la industria y revolucionarla: PlayStation. A este especial se suman algunos de nuestros chicos de 33bits, por lo que seguro que de los juegos seleccionados para PlayStation alguno está en vuestras memorias aún.

 

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SH

Silent Hill

Me ha parecido una gran oportunidad poder hablar de uno de los juegos más míticos, de una consola de por sí legendaria como la primera PlayStation. Recientemente la comunidad se ha visto conmocionada con la cancelación definitiva de Silent Hills, un juego que prometía mucho, a pesar de que no había llegado a mostrar nada -el teaser P.T. no significa por fuerza que el juego fuera a ser así-. Así que es un buen momento para recordar con cariño el inicio de esta emblemática saga: Silent Hill.

En un momento donde el survival horror apenas daba sus primeros pasos, Silent Hill llegaba para reinventarlo de la mejor forma posible. Alone in the Dark podría considerarse el pionero de este género, pero dejaba en evidencia que por esa época era técnicamente muy difícil hacer un buen juego de miedo. Más adelante el primer Resident Evil demostró que sí era posible crear una atmósfera terrorífica con un potencial técnico limitado, haciendo que todo el mundo conociera el género survival horror. Pero fue finalmente Silent Hill el que hizo honor a su significado.

No creo haber experimentado más miedo con un juego que con la saga Silent Hill, y el primero merece una mención especial por haberlo creado todo desde cero. Primero se atrevió a usar un entorno totalmente tridimensional en un entorno “abierto”, una auténtica locura para el nivel de la época, que arreglaron con un eficaz truco. Un alcance visual muy limitado, ya fuera por una densa niebla, o por una total oscuridad, que fue criticado en un principio como recurso para que la PlayStation pudiera moverlo. Sin embargo calló a todos cuando, a pesar de que también servía para reducir la carga gráfica, se vio que encajaba como un guante en la atmósfera del juego.

Una atmósfera que es de lo mejor jamás creado en el género del terror, incluso comparándolo con hoy día. La ciudad de Silent Hill no estaba recreada con demasiado detalle, pero la sensación de angustia y miedo era tan elevada que consiguió algo nunca visto hasta el momento: tener mucho más miedo de lo que no llegamos a ver. Ver uno de sus monstruos de pesadilla era todo un alivio comparado con sólo oírlo, o incluso con intuir que había algo cerca.

Por si esto no fuera suficiente, que suele serlo para un survival horror, resulta que escondía una historia digna de película -literalmente, la primera película basada en la saga usa gran parte del argumento de este juego-. La lucha de Harry por recuperar a su hija Cheryl es sólo una mínima parte de un argumento brutal, siniestro y desgarrador, imposible de imaginar al comienzo del juego.

Pero es que hay mucho más. Como dije antes es el primer juego que hizo realmente honor al género survival horror. El protagonista no es buen luchador, y los recursos son tan escasos que valen su peso en oro. Cada combate resultaba muy arriesgado, incluso llevando armas o munición, ya que las armas cuerpo a cuerpo se van estropeando y la munición es muy escasa, casi tanto como los objetos curativos. Huir no sólo era una opción, sino que a menudo era una obligación.

Otra grata sorpresa que nos llevamos en su momento con Silent Hill, fueron unos puzles y acertijos realmente ingeniosos -como el ya mítico puzle del piano-. Desafíos de una dificultad ajustada que no resulta frustrante, pero que necesita de una buena dosis de creatividad. Tanto la dificultad de los puzles como de los combates se podía elegir para adaptar el juego a nuestra habilidad. Muy buena idea.

La guinda del pastel la ponen el final del juego, y una banda sonora épica, con unos tonos inquietantes y misteriosos que acompañan la atmósfera del juego como un guante. Además de contar con algunas canciones sensacionales para la introducción o el final, por ejemplo. En el tema del final, Silent Hill volvió a desafiar a los demás juegos de la época, llegando a mostrar cuatro finales diferentes dependiendo de nuestra acciones durante el juego. Y como órdago de superioridad, hasta un final cómico con temática extraterrestre incluída. Algo que ha mantenido casi toda la saga, y que nadie más se ha atrevido a imitar.

Ahora que el futuro de la saga Silent Hill, e incluso de la propia Konami, se encuentra un poco en el aire, me ha gustado rememorar los buenos tiempos de ambos. Supuso una muestra más de que los videojuegos no son sólo cosa de niños, siendo una atrayente tortura que no quieres ni puedes dejar. Un juego que se ha introducido tanto en la cultura popular que es muy fácil encontrar referencias suyas por todas partes. La niebla, sus personajes, la siniestra alarma de ataque aéreo, personajes, enemigos... Incluso el propio pueblo ficticio es ya un icono reconocible. Pocos juegos han sido capaces de tanto.

 

Carlos Santillana

Redactor

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