Final Fantasy IX

Final Fantasy IX

¡Trulalá, amantes de los buenos videojuegos! En el siguiente artículo vamos a hablar de una de las sagas más exitosas, conocidas y fructíferas de la historia de los videojuegos; una verdadera leyenda entre los RPG y la industria en general. Conocida por diversos nombres: La saga de los cristales, La saga de los guerreros de la luz, La leyenda de los cristales, etc… Final Fantasy ha definido el género del rol y los RPG en el mundo de los videojuegos.

Antes de entrar en mimage6vajffix-123-bateria y de empezar a hablar de estas obras de arte, me gustaría explicar que soy un gran amante, fan y conocedor de estos juegos pero que, lo que considero la saga primigenia, termina con la décima entrega y el abandono del creador como responsable de los videojuegos. A partir de Final Fantasy X, la saga degenera en unos videojuegos que no guardan ninguna relación con el espíritu de los originales y sobre los cuales solo puedo decir, ya que mi opinión sería ofensiva y posiblemente hasta denunciable, que como amante de la saga me siento insultado.

Sin más dilación, pasemos a los orígenes de Final Fantasy.  Bien es sabido que la franquicia nació como último intento para salvar la compañía Square Co. Ltd., creadora de grandes videojuegos pero que pasaba por una situación económica muy precaria. Fue en 1986 cuando Hironobu Sakaguchi  se plantea dar el todo por el todo en un último proyecto que decidiría su destino, un JRPG que marcaría el porvenir de la compañía y de su creador. Cuentan las leyendas, y nunca mejor dicho, que Sakaguchi decidió bautizar este primer juego con el nombre que todos conocemos para dar a entender que era la última oportunidad –“ultima fantasía” literalmente– en la que lo apostaba todo.

El equipo de profesionales de Square Co. Ltd., formado por Sakaguchi y siete expertos más, se inspiró en dos juegos del género ya existentes: Dragon Quest y  Ultima; aunque Final Fantasy superó con creces a estos dos en ventas. Entre los nombres de los desarrolladores destacan, además del ya nombrado director, grandes expertos como Yoshikita Amano, Hiroyuki Ito, Yasumi Matsumo y Nobuo Uematsu.

El 17 de diciembre de 1987 salió a la venta Final Fantasy, el primero de una serie de juegos que marcaría la historia del género y que sembraría una serie de características que poco a poco se irían convirtiendo en la seña de identidad de la saga. Cabe preguntarse entonces, ¿qué es lo que tanto caracteriza a la saga? Personalmente considero que el éxito de Final Fantasy radica en su capacidad de haber creado un enorme mundo en el que, a pesar de todos los cambios y las diferentes historias, se transmiten una serie de ideas, valores, sentimientos y problemas idénticos.moguri

Evidentemente, huelga decir que el sistema de combate típico de los JRPG es común también a toda la saga. Nos encontraremos en combates por turnos en los que tendremos diversas acciones y posibilidades según el personaje y el trabajo que tenga o que represente. Nos encontramos ante otro importante elemento de cohesión para la saga: nuestros héroes podrán elegir entre distintos trabajos o los representarán en caso de que el jugador no pueda elegir.

Y es que no importa realmente cuál de las diez primeras entregas juguemos. En todas encontraremos elementos comunes tales como ciertos enemigos, invocaciones, personajes, tecnologías, escenarios, ideales y por supuesto luz, oscuridad y cristales. Sin duda, la base y la columna vertebral que sostiene todo este universo radica en estos últimos conceptos, la dicotomía luz-oscuridad –plasmada también en la relación héroe-villano– y la presencia de cristales. Si bien es cierto que en las cinco últimas entregas de la parte de la saga de la que estoy hablando, la presencia de cristales es más secundaria o incluso encontramos solo referencia a los mismos como en los cuatro espejos de Final Fantasy IX.

Final FantasyAsimismo, en cuanto uno juega a dos o tres Final Fantasy, reconoce fácilmente la presencia de enemigos y criaturas comunes que nos traerán gratos recuerdos de anteriores entregas. Los famosos Tomberi, Cactilio, Bégimo, Bom, los diversos tipos de Flan, los Molbols, y muchos más; así como nuestros queridos pollos alados, amarillos y gordos –chocobos- y los entrañables Moguris nos mantendrán siempre en un ambiente que fácilmente reconoceremos y que nos hará sentir en el mismo universo, consiguiendo así una unidad y creando en el jugador diversas sensaciones que van desde el cariño a la nostalgia. Siguiendo esta temática encontramos que con ciertos personajes ocurre lo mismo. Así pues, tenemos el caso del gran Cid, al que perfectamente podríamos llamar “el señor de los barcos”. No importa a qué Final Fantasy juguéis, nuestros carismáticos Cid, siempre tendrán una cosa en común: este personaje estará muy relacionado con la tecnología y en especial con los barcos voladores. Aunque curiosamente este famoso personaje no aparece en la primera entrega de la saga, en sus diversos remakes es mencionado como el antiguo creador de las aeronaves que utilizan los Guerreros de la Luz. Otros casos son Gilgamesh, Cait Sith o los famosos Biggs y Wedge -un cariñoso homenaje a Star Wars-.

Grandes mundos, enemigos comunes, personajes con distintas apariciones, cristales, invocaciones… Todos estos elementos caracterizan los seis primeros Final Fantasy y, por fin, llegamos al más valorado –aunque no por un humilde servidor– Final Fantasy VII. Después de seis entregas de calidad ascendente, la compañía se corona y se hace mundialmente famosa con la historia de Cloud Strife. Es en este momento cuando la saga llega al mundo entero y los juegos anteriores salen de Japón para llegar a América y Europa, ya que hasta el momento la distribución había sido pobre.

 Final Fantasy

Añadido a todas estas características comunes, encontramos que la profundidad y el carisma que los creadores consiguen dar tanto a los protagonistas como a los antagonistas es excelente. Poco a poco los jóvenes héroes se ganarán un pequeño lugar en nuestros corazones y los villanos tendrán toda nuestra admiración en cuanto a su inteligencia y sus perversos planes, pero también nuestro odio por sus acciones.

Además, en Final Fantasy VII y X encontraremos también dos motivaciones muy naturales en el ser humano, cosas que han movido y cambiado el mundo desde sus inicios. En la séptima entrega formaremos parte de un grupo de sublevación que lucha contra el control que tiene la multinacional Shin-Ra sobre el Mako, aunque con cierto grado de activismo y terrorismo. En cambio, en la décima entrega, nuestro grupo luchará contra la ideología religiosa de todo un mundo, poniendo en tela de juicio los dogmas y las creencias del pueblo, y cuestionando las leyes impuestas por Yevon.

Hasta aquí las características representativas más importantes de estas diez joyas del mundo de los videojuegos; pero, para mí, hay algo que une a las diez entregas por encima de todo; más allá de los sentimientos, de los valores y de la bondad de todos nuestros héroes… Volando por encima de todo el universo de Final Fantasy encontramos aquello que más aterra a todo ser humano: la muerte.

A lo largo de nuestra aventura y en especial en la segunda, cuarta y sobre todo novena entrega, veremos como, sutilmente, la muerte marca el destino de nuestros personajes y del mundo. Veremos cómo nuestros compañeros se sacrifican, cómo ciudades y pueblos son arrasados, nos encontraremos envueltos en guerras y conflictos que, por desgracia, terminan con la muerte de inocentes y con una gran cantidad de vidas sesgadas por las luchas por los cristales. Aunque por encima de todo siempre brillará la luz de la bondad que reside en el corazón del protagonista de cada entrega, tendremos que luchar contra la propia muerte para intensificar esta luz y que pueda iluminar el mundo.

Muestra de ello es esta emotiva carta que mi personaje preferido de mi Final Fantasy favorito escribe al terminar el juego. Os invito a averiguar a qué juego pertenece y, por supuesto, a jugarlo. Queda muy recomendado a título personal. Para mí, es el mejor de todos.

“Cada día, les hablaba de Yitán… Les contaba cuánto nos había ayudado…
Y que nos había enseñado la importancia de vivir…
No importa cuánto vive uno… sino cómo.
Eso lo aprendí de vosotros.
Me enseñasteis que la vida no tiene sentido si no nos ayudamos unos a otros.
Separarse no es algo triste, ¿verdad? Aunque estés lejos de alguien, puedes sentir su presencia en tu corazón.
Es otra cosa que aprendí de vosotros…
Yo no sabía para qué había nacido…
Ni qué quería hacer con mi vida.
Vosotros me ayudasteis a averiguarlo.
Vivir haciendo sólo lo que a uno le gusta es más difícil de lo que parece…
Os admiro porque siempre habéis sido fieles a vuestros propios sentimientos.
Lo único que no me enseñasteis es qué hacer cuando me siento solo….
Supongo que eso lo tiene que averiguar cada uno por su cuenta…
Me alegro tanto de haberos conocido…
Me hubiera gustado vivir más aventuras con vosotros…
Pero… tarde o temprano habría llegado el momento de separarnos.

Gracias…
a todos…
ADIÓS….

Mis recuerdos… me acompañarán en el camino…”

Final Fantasy

Ésta es mi personal reflexión sobre el éxito de la brillante saga Square y me gustaría terminar recomendando encarecidamente estas diez joyas del mundo de los videojuegos. Acompañad a los Guerreros de la Luz, Firion, Luneth, Cecil, Batz, a Terra –aunque para mí la protagonista es Celes–, Cloud, Squall, Yitan y Tidus en sus fantásticas aventuras y en sus luchas por salvar el mundo. Para obtener más información, os recomiendo el libro Final Fantasy: La Leyenda de los cristales de Pablo González Taboada y a usar la caja de comentarios para preguntar, comentar o discutir cualquier aspecto relacionado con el tema tratado.

Finalmente me gustaría utilizar la posibilidad de escribir en este blog para agradecer a los creadores de Final Fantasy todas las horas, alegrías y tristezas que esta saga me ha transmitido. No me queda más que felicitarlos y despedirme agradeciéndoos vuestro tiempo.

Texto por Montxo Nuez

Artículo relacionado