Probamos PlayStation VR: Valkyrie

Probamos PlayStation VR: Valkyrie

Volvemos al mundo real para contarte nuestras aventuras al mando de un caza-bombardero espacial

La experiencia ha sido simplemente increíble, y la inmersión es total

Cuando llegó nuestra hora para probar PlayStation VR no supimos decidirnos por cuál de las demostraciones disponibles nos decantaríamos. Podíamos elegir entre “The Kitchen” (un juego de terror), “DEEP” (una “experiencia” submarina), “Valkyrie” (¡el que nos traemos entre manos!) y “London Heist” (una demostración con tiros, y gángsters).

Tras sopesarlo mucho, decidimos ir a por “Valkyrie“. Tras probar el fallido intento de Starfox Zero con respecto a la “inmersión” a través del Pad, queríamos probar si la cosa se sentía de otro modo usando tu cabeza y no tus manos.

Tras sentarnos en la silla, los asistentes nos explicaron brevemente las bondades técnicas del aparato en cuestión.  Todo muy sorprendente, entre ello una pantalla de 4,7 pulgadas y 1920 x 1080 de resolución en OLED, lo cual nos permitía tener un campo de visión expandido y eliminaría de un plumazo el desenfoque por movimiento. Además, una frecuencia de refresco de 120hz junto a una renderización de 120FPS, casi ná. La guinda la ponía el tiempo de respuesta del aparato desde que te mueves hasta que lo procesa, en total hablamos de 18 milisegundos, que es imperceptible para cualquier ser humano. Por último, el casco tenía nueve LED’s para poder seguir tus movimientos en 360 grados.

psvr¡A pilotar!

Aquí me tenéis, con los piececitos cruzados como un niño que espera pacientemente a disfrutar de algo muy grande. Ya inmerso en mi nueva nave espacial. La primera toma de contacto con el casco fue sorprendente. En lo poco que tardaron en ajustármelo (aviso a navegantes, ¡¡se puede jugar perfectamente con gafas!!), me encontré a mí mismo en el interior de una nave algo futurista. Tras presionar dos botones, centraron mi punto de vista con el que ofrecía el casco y antes de que me lo pidiesen los monitores, yo ya estaba inspeccionando la nave de arriba a abajo. Mirase a donde mirase, todo se sentía muy real. Todo estaba allí.

¿Y el 3D?

El 3D se siente de lo más natural. No se parece en nada al que estamos acostumbrados a presenciar en cines o nuestras teles, donde a veces se va un poco el enfoque. En este caso, al tener dos espacios individuales para cada ojo, el efecto es impresionante. Simplemente está bien. No pide que hagas ningún esfuerzo por enfocar o desenfocar. Has cambiado de realidad, y todo está en un nuevo lugar.

3, 2, 1… ¡despegue!

La sensación inicial al salir volando a toda velocidad por el “tubo” de despegue es brutal. Sin comerlo ni beberlo te ves volando a toda velocidad por un espacio inconmesurable. Miras hacia abajo y ves los controles del avión, incluso tu propio cuerpo. En el panel aparecen datos, y tras el cristal de la cúpula sucede la acción. Por la derecha e izquierda te adelantan aviones enemigos y tú, jugador, haces lo más natural del mundo: mover la cabeza. Mover la cabeza y ver, observar y sentir. Todo está ahí, allá donde mires. Puedes ver lo que quieras, y no necesitas usar un joistick para ello, simplemente actuar de la forma más natural que harías. Realmente estás en una realidad virtual (VR hace justicia al nombre).

Con un control tan intuitivo, le coges el truco rápido. No necesitas ningún tiempo de adaptación al control, todo es muy natural. Te mueves por el espacio y el tiempo de reacción del avión es el que cabe esperar en un juego de este tipo. Si algo se escapa de tu rango de visión, tan sólo gira la cabeza y ahí estará.

Por lo demás, impresionante hacer reventar naves enemigas y atravesar sus bocanadas de fuego con aire victorioso. La sonrisa está garantizada. La sensación de profundidad y lejanía están perfectamente conseguidas y el logro es, sin lugar a dudas y como ya hemos dicho, haber convertido todo el juego en una experiencia natural que no pide tiempo de adaptación de ningún tipo.

¿Pegas? ¿Inconvenientes?

En la demo utilizamos unos cascos un tanto endebles. La calidad del sonido era muy mala, y no iba para nada a juego con la calidad de la imagen. Aunque parezca poca cosa, el sonido es el 50% para una experiencia de este tipo. Sólo si el oído y la vista están totalmente aislados se puede conseguir una experiencia totalmente inmersiva. En nuestra oportunidad, el sonido era muy bajo y se podía escuchar perfectamente a la gente de tu alrededor, por lo que el aislamiento era inexistente.

PlayStation VR no incluye cascos, pero ya os advertimos de que si queréis gozar de una experiencia completa, a los 300 euros del aparato habrá que sumarle un desembolso adicional para un buen par de cascos (si no tenéis unos ya).

cascoEn conclusión, amigos

PlayStation VR tiene la tecnología. Tiene el poder y la capacidad absoluta de transportarnos a otros mundos, donde podremos experimentar la realidad virtual por primera vez (en la mayoría de los casos). Es un aparato que puede llegar a cambiar la concepción de videojuegos que tenemos hasta ahora, abriendo una nueva rama que no es sino un universo entero por descubrir. Dependerá del apoyo que reciba. De la creatividad de los desarrolladores que se aventuren en el terreno de la realidad virtual y de las experiencias que se puedan transmitir con ella.

PlayStation VR es la puerta de Sony a una nueva manera de difuminar la barrera que existe entre el videojuego, la persona y la experiencia.

 

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