Todo sobre televisores 3D (1/2)
El 21 de agosto del 2010 in Destacado, Reportaje
Sabemos que no podemos cambiar tu opinión sobre una tecnología tan criticada como alabada. Pero si realmente piensas en comprarte un televisor 3D, en Games Tribune queremos echarte una mano hablándote del presente de esta tecnología y las diferentes opciones del mercado.
Dentro del sector de la tecnología, no hay nada más de moda que el 3D. Y es que las grandes compañías no dejan de bombardearnos con productos: Televisiones (obviamente), videocámaras, cámaras fotográficas, y como no podía ser menos, videoconsolas. Son muchos los que arriesgan a decir que el éxito o fracaso de las 3D en los hogares vendrá dado por su aceptación en el mundo de los videojuegos, sector donde esta tecnología puede dar un valor añadido suficientemente convincente como para cambiar nuestro televisor actual. Y de ahí la razón de este artículo.
Lo primero, nosotros
Antes de adentrarnos en el tema, tenemos que considerar que para poder disfrutar totalmente de esta tecnología, nuestro ojo es el primero que tiene que estar preparado. Aunque parezca exagerado, estudios afirman que aproximadamente un 10% de la población es incapaz de disfrutar el cine en 3D o no puede disfrutarlo de forma adecuada. Y en muchas ocasiones es algo que el individuo desconoce. Algunas afecciones que pueden perturbar nuestra experiencia 3D son el estrabismo, ojo vago, problemas de convergencia visual, o una graduación descompensada entre ambos ojos.
Por tanto, lo primero y esencial es asegurarnos de que vamos a poder físicamente disfrutar de las 3D. Para ello, podemos ir a los cines (el precio es realmente alto pero mejor curar en salud) a ver cine en 3D y comprobar si nos sentimos a gusto con él. Hay que tener cuidado con la elección de la película. El boom de las 3D está haciendo mucho mal a la industria cinematográfica y muchos films no incluyen el 3D de forma nativa, siendo un simple efecto de postproducción. Consecuentemente, el efecto 3D es nefasto. Algunos ejemplos de películas que no debemos ir a ver en 3D son Alicia en el país de las maravillas, Furia de titanes o Airbender 3D. La opción segura es la archiconocida Avatar, además de la mayoría de películas de animación.
Catálogo actual
Pese que no es un tema en el que quiero profundizar dentro de este artículo, también es conveniente considerar si la cantidad de contenido actual es suficiente como para satisfacernos.
Por un lado, tenemos el cine. Para poder disfrutar de una película en 3D vamos a necesitar un reproductor de Blu-Ray 3D. En cuanto a Playstation 3 como reproductor, esta funcionalidad es una actualización prometida para septiembre. Por su parte, el catálogo es más bien escaso, estando formado por unas 3 películas de animación, 2 películas reales poco atractivas y algún documental. La película de Avatar no llegará en edición Blu-Ray 3D hasta finales de año. Podéis curiosear el catálogo en el siguiente enlace:
http://busqueda.fnac.es/search/quick.do?text=3d+blu-ray&category=video&x=0&y=0
Por otro lado, en cuanto a videojuegos se refiere, nos encontramos con un panorama igual o más desolador. Es prácticamente obligado disponer de una Playstation 3, donde encontramos la mayoría del catálogo. Los juegos que encontraremos son Avatar: El videojuego, Wipeout HD, SuperStardust HD, PAIN y una demo de MotorStorm: Pacific Rift. Mirando al futuro, Sony ha confirmado una veintena de títulos para este año fiscal entre los que están Killzone 3, Crysis 2 y Gran Turismo 5.
Conociendo la tecnología
Actualmente existen dos tecnologías dominantes en el mundo de la visualización 3D conocidas popularmente por el tipo de gafas que usamo: pasivas (polarizadas) o activas. También existen pantallas que permiten visualizar contenido en 3D sin necesidad de gafas, pero es un tema que trataremos en otra ocasión.
Todas las tecnologías utilizan un principio común para conseguir la tridimensionalidad, y es la misma manera que nosotros percibimos el mundo en tres dimensiones. En el mundo real, percibimos una imagen bidimensional con cada ojo, y ambas imágenes son procesadas en el cerebro para poder sentir la profundidad. Los diferentes sistemas de visualización artificial en 3D envían mismamente una imagen 2D a cada ojo, estando la mayor diferencia en el método.
Gafas pasivas polarizadas: El funcionamiento de esta tecnología es algo complicado de entender para aquellos que no se lleven bien con la física, por lo que intentaré ser lo más amigable posible. Imaginemos la luz transmitiéndose como una onda como podrían ser las olas del mar. No obstante, la luz oscila tanto horizontalmente como verticalmente. Mediante los filtros correspondientes, podemos filtrar la luz y separar su componente vertical y horizontal. El emisor, ya sea un televisor o un proyector (o dos) de cine, envían dos imágenes previamente filtradas. En las gafas tenemos dos lentes que filtran una de las imágenes para cada ojo, consiguiendo así el efecto 3D.
En cuanto a coste de tecnología, nos encontramos con que el emisor de la imagen es demasiado caro para traerlo a los hogares, mientras que el precio de fabricación de las gafas es bajo. Por ese motivo, y pese a que existen televisores que usan esta tecnología (con precios que superan los 4000€), es la elección para muchos de los cines 3D.
Gafas activas: La tecnología usada en las gafas activas utiliza un principio mucho más entendible. Como muchos sabréis, los televisores no emiten una imagen fija sino un número de imágenes por segundo. El número de imágenes es mayor al que el ojo humano es capaz de percibir, por lo que este parpadeo es imperceptible. El número de imágenes por segundo que es capaz de emitir un televisor viene dado por los Hercios (Hz). De esta manera, un televisor de 100Hz es capaz de emitir 100 imágenes por segundo.
Conociendo esto, los televisores 3D que usan gafas activas para su visualización emiten dos imágenes intercaladas, una cada para ojo. Las gafas, mediante una circuitería adicional tapan uno y otro ojo oscureciendo la lente de forma intermitente, mostrando así la imagen correspondiente a cada ojo.
La tecnología de gafas activas es la más usada para disfrutar del 3D en los hogares. Pero pese a ser una tecnología aparentemente sencilla, el coste de ésta encarece los televisores principalmente por dos razones. Por un lado, las lentes son caras al disponer de componentes electrónicos de precisión. El precio de las gafas oscila entre 75 y 150€ dependiendo del modelo y marca. Por otro lado, la cantidad de imágenes emitidas por el televisor es el doble que en un televisor convencional, obligando a disponer de frecuencias de refresco mayores. De esta manera, un televisor de 100Hz nos proporcionará una visualización 3D con 50 imágenes por segundo, la mitad. Las frecuencias recomendadas para visualización 3D son de mínimo 100 imágenes por segundo para cada ojo, necesitando un televisor con al menos un refresco de 200Hz.








